Cirugía Facial

Retoques estéticos según la edad

Retoques estéticos según la edad 1000 668 admin

Con carácter general una intervención de Cirugía Estética no se establece en base a la edad sino a la indicación quirúrgica que establece un profesional de la especialidad de acuerdo a las necesidades y circunstancias de cada paciente concreto. Sin embargo existen patrones comunes en cada grupo de edad en cuanto al tipo de cirugía o tratamientos que suelen realizarse.

niño otoplastiaHabitualmente la Cirugía Estética no está recomendada para pacientes menores de edad. Sí pueden realizarse intervenciones en niños o adolescentes cuando se considera que el órgano sobre el que se va a intervenir no va a sufrir modificaciones con el paso del tiempo y, además, la anomalía supone una fuente de malestar psicológico importante para el paciente. Entre estos procedimientos están la corrección de las orejas de soplillo en niños, la rinoplastia en adolescentes y en algunos casos la reducción mamaria. Para determinar si la intervención es viable o no, es fundamental la valoración del grado de madurez psicológico por parte de un cirujano experimentado.

Entre los 20 y los 30 años las intervenciones que habitualmente se realizan buscan corregir determinados defectos que se hacen evidentes y que no se espera que cambien toda vez que ha finalizado el desarrollo corporal. Con frecuencia estas anomalías se han convertido en fuente de complejos e inseguridades para los pacientes. Entre estas cirugías se encuentran el aumento o la reducción de pecho y la liposucción en las mujeres o la cirugía de la ginecomastia en los hombres. A nivel facial la rinoplastia o la mentoplastia también son muy frecuentes en este grupo de edad.

rejuvenecimiento facial-plasma rico en plaquetasEntre los 30 y los 40 años comienzan a aparecer los primeros signos del envejecimiento facial. Con frecuencia es esta franja de edad cuando se realizan los primeros tratamientos no quirúrgicos destinados a mejorar la apariencia de la piel o a suavizar determinados pliegues y arrugas cutáneas. Es este sentido se emplean tratamientos de hidratación cutánea basados en ácido hialurónico, las infiltraciones de plasma rico en factores de crecimiento o los peelings químicos superficiales. La aparición de las primeras arrugas de expresión puede aconsejar los tratamientos de bótox que tiene una finalidad preventiva al evitar que las arrugas se hagan más profundas. Además de las intervenciones mencionadas en los grupos de edad previos, pueden plantearse otros procedimientos como los destinados a corregir el exceso de piel en el párpado superior o la presencia de bolsas en los párpados. Comienzan a estar indicadas en determinados casos (con frecuencia asociados a pérdidas de peso importantes en ambos sexos o tras los embarazos) las intervenciones de lifting facial y la abdominoplastia.

body of woman for correction cosmetic surgeryAl grupo de pacientes entre 40 a 50 años se incorporan de forma especial mujeres que han tenido uno o varios embarazos y que han apreciado cambios significativos tras los mismos. Esto incluye cirugías mamarias y de abdomen, así como liposucciones. En varones y mujeres de este grupo es frecuente la realización de cirugía de los párpados o blefaroplastia. La aparición de bolsas bajo los ojos o el exceso de piel en el párpado superior pueden tener una base genética, por lo que no es infrecuente que aparezca en pacientes de esta edad o incluso más jóvenes. Son cada vez más habituales las intervenciones de lifting facial. Este procedimiento permite rejuvenecer el aspecto de forma natural mediante cirugías menos laboriosas que en edades posteriores. Alrededor de los 40 años comienzan a aparecer las primeras manchas en la piel que son eliminadas mediante diversos procedimientos, entre ellos el láser. Combinado o no con los procedimientos quirúrgicos, pueden estar indicadas las infiltraciones de bótox o la de productos de relleno como el ácido hialurónico.

A partir de los 50 años se hacen evidentes los cambios debidos a la pérdida de elasticidad de la piel. Las intervenciones en varones son más habituales que en los grupo previos. En la cara aparecen nuevas arrugas y pliegues que pueden precisar tratamientos quirúrgicos como el lifting o no quirúrgicos como la dermabrasión, el resurfacing con láser o los peeling químicos medios o profundos. Estos últimos procedimientos están especialmente indicados para las arrugas de la región perioral (el denominado código de barras). A nivel corporal las intervenciones más frecuentes son las liposucciones, abdominoplastias y el lifting de muslos.

 consulta abdominoplastiaIndependientemente de la edad en que se indique la cirugía se pueden realizar algunas consideraciones específicas según el tipo de intervención:

  • La abdominoplastia, al igual que la liposucción, está con frecuencia indicada en mujeres que han sido madres. Puede precisarse tras pérdidas importantes de peso en pacientes de ambos sexos generalmente mayores de 25 a 30 años.
  • En la cirugía de aumento de mamas existen dos grupos diferenciados: las mujeres jóvenes de entre 20 y 30 años con un desarrollo de sus mamas inferior al considerado normal, y las que han sido madres y quieren recuperar el volumen de los senos anterior a los embarazos.
  • La reducción mamaria se puede realizar en base a criterios exclusivamente estéticos pero con frecuencia la hipertrofia mamaria se asocia a problemas de espalda. Puede estar indicada para pacientes menores de edad en caso de existir una hipertrofia mamaria severa.

Desde Clínica Fernández te invitamos a que consultes tu caso para valorarlo personalmente. Estamos a tu disposición en nuestro teléfono de contacto (985 220 244), página web, redes sociales y correo electrónico (info@clinica-estetica.es). Si lo deseas también puedes comentar en este blog y te responderemos lo antes posible.

Historia de la cirugía plástica

Historia de la cirugía plástica 700 298 admin

Cuando hablamos de Cirugía Plástica, Estética o Reparadora nos referimos a la especialidad de la cirugía cuyo objetivo es devolver la integridad anatómica al cuerpo, o corregir alguna alteración o defecto físico.

Durante el último siglo las intervenciones de cirugía estética han aumentado de manera casi exponencial. Esto se debe, entre otros motivos, a las nuevas técnicas utilizadas -que facilitan la recuperación del paciente-, el aumento de intervenciones a pacientes masculinos, y su accesibilidad a personas con diferentes recursos económicos. Estos factores han contribuido a democratizar este tipo de cirugía, permitiendo a miles de pacientes paliar diferentes defectos físicos que en numerosas ocasiones son fuentes de complejos y de pérdida de confianza. Sin embargo, cabe recordar que la búsqueda de un aspecto bello o incluso normal es constante en las diferentes civilizaciones humanas.

Historia de la cirugíaLos orígenes de la cirugía plástica pueden remontarse hasta el segundo milenio antes de Cristo. El objetivo de aquellas primeras intervenciones era corregir el aspecto de las heridas producidas por la naturaleza o por otros hombres. Estos esfuerzos ya quedaron recogidos en el papiro egipcio de Ebers, datado 1500 años antes de nuestra era.
Una de las funciones de las primeras cirugías estéticas era solucionar las alteraciones producidas por las amputaciones, uno de los castigos más habituales en las civilizaciones antiguas. Tenemos uno de los ejemplos más representativos en los primeros reinos de la India, que acostumbraban a amputar la nariz y las orejas como castigo a ciertos delitos. El Susruta Samhita, una colección de tratados médicos datada entre los años 800 y 400 A.C, recoge ya algunas de las primeras intervenciones quirúrgicas realizadas, como la rinoplastia y la queiloplastia. La rinoplastia tenía especial relevancia en la cultura hindú, ya que el adulterio era castigado con la amputación de la nariz. Por eso Susruta, considerado uno de los padres de la medicina india, dedica parte de su libro a explicar la restauración de una nariz mutilada:

Cuando la nariz de un hombre ha sido cortada (como castigo) o destruida (por alguna enfermedad o contienda bélica), el médico tomará la hoja de una planta que sea del tamaño de la parte destruida, y la colocará sobre la frente o la mejilla para recortar un pedazo de piel de igual dimensión (pero de tal manera que la piel permanezca unida por uno de los extremos). Se refresca con el escalpelo los bordes del muñón de la nariz, para cubrirlo por ambos lados con la piel preparada, cosiéndola por los bordes. Luego coloca dos tubos delgados donde deben ir las ventanas de la nariz para facilitar la respiración y mantener la forma de la piel aplicada. Se completa colocando sobre la zona cruenta polvos de sapan, raíces de regaliz y berberis, cubriendo finalmente con algodón. Tan pronto como la piel se haya integrado a la nariz o zona receptora, se corta la conexión con la zona dadora”.

historia rinoplastia
Esta intervención, en apariencia muy rudimentaria, es sin embargo una de las bases de la cirugía plástica actual. De hecho, las suturas que describe Susruta son similares a las que se utilizan hoy en día.

En la civilización romana se valoraba enormemente la labor del cirujano que era capaz de disimular las cicatrices “F y “K”. Estas marcas se grababan con un hierro candente sobre esclavos, fugitivos o calumniadores. Marcial, un cronista de la época, menciona en sus escritos a Eros, un cirujano famoso por eliminar este tipo de cicatrices. De hecho, durante el imperio romano la cirugía estética tenía tal relevancia que incluso el emperador Justiniano II se sometió a una rinoplastia tras perder su nariz en una batalla.

Estas técnicas quirúrgicas fueron pasando de generación en generación entre algunas familias sicilianas durante el Renacimiento. Es el caso de los hermanos Branca, que popularizaron la técnica india de la rinoplastia en Europa. En Calabria también existía una gran tradición estética, como en la familia de los Vianeo de Maida, o los Boiano de Tropea. El Duque de Urbino, por ejemplo, perdió el ojo derecho durante un torneo aproximadamente en 1450. Para aumentar el campo visual de su ojo izquierdo se sometió a una intervención que le extirpase la parte alta del tabique nasal. El resultado de esta cirugía puede verse en algunos de sus retratos.

A pesar de estas notables excepciones la cirugía estética sufrió un gran retroceso durante la Edad Media. La caída del imperio romano y el auge del cristianismo son algunos de los motivos de este estancamiento. De hecho, las intervenciones estéticas fueron prohibidas en el siglo XIII por el Papa Inocencio III por considerarlas una práctica blasfema que atentaba contra la obra divina.

 cirugia estetica historiaDurante el Renacimiento esta especialidad vuelve a resurgir de la mano de Gaspar Tagliacozzi, considerado el padre de la cirugía plástica moderna. Fue profesor de anatomía y cirugía en la Universidad de Bolonia durante la segunda mitad del siglo XVI. La unión de sus profundos conocimientos anatómicos y sus habilidades quirúrgicas consiguió que realizase con éxito operaciones como la rinoplastia, o intervenciones en las orejas y los labios. Su técnica consistía en ligar a la nariz un colgajo de piel tomada del brazo hasta que estuviera completamente adherida. Sin embargo, a pesar de los avances que introdujo, sus intervenciones fueron condenadas por los cirujanos de la época así como por la Iglesia y la Inquisición.

No fue hasta bien entrado el siglo XVIII cuando se publicó en Inglaterra la revista Gentleman’s Magazine. En ella se informaba de que, bajo el auspicio del rey Jorge IV, la cirugía plástica quedaba permitida para todos aquellos que la necesitasen. En el resto de Europa la cirugía estética se retomó oficialmente en 1822 gracias a la obra de J. F. Dieffenbach, profesor de la Universidad de Berlín y cirujano innovador de la especialidad.

Especial relevancia tiene la figura de Jacques Joseph, que contribuyó de manera importante al desarrollo de la cirugía plástica. En 1896 realizó la primera intervención de otoplastia de la historia. La cirugía fue un éxito, por lo que decidió publicar la nueva técnica que había utilizado. Sin embargo, la Universidad de Leipzing rechazó públicamente sus innovaciones. También ideó una técnica de rinoplastia a la que denominó ‘Rinomiosis’, que consistía en la realización de una incisión externa sobre el puente de la nariz, que a continuación convertía en una incisión interna. Sus buenos resultados y sus cicatrices discretas redundaban en una notable mejora del estado psicológico del paciente. A pesar de ser un adelantado a su tiempo, sus descubrimientos le costaron el despido debido a los feroces prejuicios de la sociedad de la época. Finalmente su empeño por mejorar la calidad de vida de sus pacientes a través de la corrección de su aspecto físico fue reconocido, ocupando la primera cátedra de cirugía plástica de la Universidad de Berlín en 1918.

 cirugia estetica historiaNo fue hasta la Primera Guerra Mundial cuando la cirugía plástica adquirió la relevancia que de la que goza hoy. El ingente número de soldados mutilados y desfigurados hizo necesaria la creación de centros especializados en cirugía plástica y reconstructiva. Es en muchos de estos centros donde se formaron algunos de los profesionales más prestigiosos e innovadores de la especialidad, como Morestin, Sir H. Gillies y V.H. Kazanjian. En 1921, tras el final de la guerra, aparece la primera sociedad de cirugía plástica en EEUU: “American Association of Oral and Plastic Surgeons”.

Durante la Segunda Guerra Mundial se amplía el campo de la cirugía plástica, que se había limitado tradicionalmente a las reconstrucciones maxilofaciales, los injertos y las quemaduras. Tras la finalización del conflicto comienza a editarse la publicación “Plastic and Reconstructive Surgery” en EEUU y “British Journal of Plastic Surgery” en Reino Unido. Este boom de publicaciones especializadas se vio acompañado de la creación de diferentes sociedades de cirugía plástica, cuyo objetivo era difundir los conocimientos médicos y las nuevas técnicas quirúrgicas.

A lo largo de la evolución de la cirugía plástica han sido cientos los profesionales que han realizado aportaciones significativas a la especialidad. Sin embargo, estos son algunos ejemplos cuyas contribuciones han sido especialmente relevantes para el desarrollo de este campo:

  • En Varsovia está la figura del profesor Carlos Fernando Von Graefe, que introdujo la cirugía del labio leporino en 1816.
  • En Francia destaca la figura de Louis Xavier Ollier, que inventó el injerto dermoepidérmico que ahora recibe su nombre.
  • Carl Thiersch introdujo en la especialidad el injerto cutáneo y un cuchillo especial para el mismo fin.
  • Jacques Louis Reverdin aportó a la cirugía estética el método de injerto epidérmico que también adoptó su nombre.
  • La técnica del lifting fue ideada por Eugen Hollander en 1912.
  • Charles Conrad Miller fue pionero de la especialidad en EEUU. En 1926 publicó sus exitosas experiencias llevando a cabo implantes en los tejidos faciales con materiales ajenos a los cirujanos contemporáneos, como porciones de seda o marfil vegetal.
  • Suzanne Noel fue otra pionera de la cirugía plástica en Francia. Su libro “La cirugía estética y su rol social” contiene las primeras observaciones psicológicas sobre los pacientes, mencionando también sus prejuicios y miedos.
  • Y. G. Illouz inició la técnica de la liposucción en 1977, eliminando los depósitos de grasa localizados mediante unas cánulas de metal a través de pequeñas incisiones.

La cirugía plástica en la actualidad

Este tipo de cirugía alcanza un desarrollo notable durante la segunda mitad del siglo XX gracias a las nuevas técnicas, procedimientos y materiales utilizados. Los nuevos avances han conseguido que la intervención y el postoperatorio resulten cómodos y prácticamente indoloros para los pacientes.

logosLa cirugía plástica hoy engloba casos de quemaduras, reconstrucciones, corrección de malformaciones, etc. Se trata de una especialidad única en el sentido de que su campo de actuación no está limitado, sino que abarca diferentes especialidades menores.

En la actualidad existen numerosas organizaciones a nivel nacional e internacional cuyo objetivo, además de definir la especialidad, es compartir los conocimientos y técnicas de una especialidad inmersa en un proceso de modernización constante. Es el caso de ISAPS o ASPS. En nuestro país los profesionales de esta especialidad se agrupan bajo la organización SECPRE, que organiza constantemente actividades formativas como charlas, congresos o simposios. La AECEP es otra organización española que reúne a los cirujanos de esta especialidad más prestigiosos del país.

Si tomas la decisión de someterte a cirugía estética recuerda que el cirujano que elijas debe ser miembro de al menos una de estas sociedades, que garantizan la profesionalidad, la experiencia y el conocimiento de las técnicas más avanzadas de la cirugía plástica.

Qué es la otoplastia

Qué es la otoplastia

Qué es la otoplastia 1000 668 admin

Las orejas de asa o de soplillo son una malformación muy frecuente. Esta denominación hace referencia a una anomalía en la que las orejas se encuentran excesivamente proyectadas hacia afuera, confiriéndoles un aspecto prominente dentro de la fisonomía facial.

Las consecuencias de este defecto no son sólo estéticas; especialmente durante la infancia o la adolescencia. Puede ser el origen de dificultades para las relaciones sociales tanto en el entorno escolar como fuera de él, y en casos más extremos, de trastornos psicológicos.

Otoplastia. La cirugía de las orejas

La otoplastia es una de las intervenciones más habituales hoy en día. Su objetivo es corregir la posición del pabellón auricular aproximándolo al cráneo, mediante la reducción del ángulo que forma con la cabeza. Este procedimiento quirúrgico debe realizarse cuando el cartílago ya se ha desarrollado por completo, es decir, a partir de los 6 ó 7 años. Muchos de los pacientes que se someten a esta cirugía son menores con edades comprendidas entre los 6 y los 14 años, aunque es relativamente frecuente realizarla en pacientes adultos.

Si el paciente es menor de edad se recomienda a los padres observar la actitud del niño respecto a esta malformación, no debiendo insistir en realizar la intervención mientras éste no manifieste incomodidad o malestar con la situación: los niños conscientes de esta anomalía y que quieren operarse se muestran más colaboradores durante la intervención y aprecian más el resultado.

Aunque en algunos pacientes la deformidad sólo se da en una de las orejas, suelen intervenirse las dos para conseguir un resultado simétrico. Las alteraciones en las que se precisa reducir el tamaño de la oreja son menos frecuentes; existen técnicas que permiten tratar esta circunstancia.

Duración de la intervención

intervencion-otoplastiaLa otoplastia suele durar en torno a hora y media aproximadamente. Existen diferentes técnicas para llevar a cabo esta cirugía, aunque la técnica a emplear la decidirá el cirujano en función del problema concreto del paciente. La más frecuente consiste en dar unos puntos internos en la parte posterior del cartílago auricular, permitiendo plegar la oreja. El número y la localización de los puntos varían en función del caso. Este tipo de sutura interna no se reabsorbe por lo que la oreja nunca volverá a la posición inicial. Se trata por tanto de una intervención de resultados permanentes, que resulta muy satisfactoria para los pacientes.

Los puntos externos sí son reabsorbibles, por lo que no es necesario retirarlos. Tras la intervención se coloca un vendaje acolchado alrededor de la cabeza en forma de turbante o diadema. El objetivo de este vendaje es proteger las orejas durante los tres o cuatro primeros días tras la intervención, al final de los cuales se retira. Las cicatrices que resultan de la operación quedan perfectamente disimuladas detrás de la oreja.

¿Dónde se realiza?

La otoplastia, como cualquier intervención quirúrgica, debe ser realizada en un quirófano. Dependiendo del tipo de anestesia la operación se realizará en régimen ambulatorio o se dará el alta al día siguiente de la cirugía. En la mayor parte de los casos se emplea anestesia local por lo que no se requiere ingreso. En niños de corta edad suele ser necesario el uso de anestesia general, si bien hay casos en lo que pueden tolerar bien la aplicación de la anestesia local. De la misma manera hay padres que consideran que la anomalía no supone un trastorno importante para su hijo y deciden aplazar la intervención unos años para evitar que sean sometidos a una anestesia general, realizándola posteriormente mediante procedimientos anestésicos menos invasivos.

No se trata de una cirugía dolorosa; si los pacientes refieren dolor en las primeras horas tras la cirugía se debe de pautar la analgesia necesaria para evitarlo. Las primeras semanas tras la intervención el paciente puede referir una mayor sensibilidad al contacto o a la presión pero habitualmente no precisan ningún tipo de analgésico.

Durante el primer mes el paciente debe evitar cualquier actividad física en la que las orejas puedan doblarse. Pueden reincorporarse a sus actividades habituales aproximadamente a los 5 ó 7 días de la intervención (5 en el caso de los adultos y 7 en el caso de los niños). Siempre manteniendo la precaución respecto a las actividades físicas.

¿Existen complicaciones tras la intervención?

Las complicaciones en esta intervención son infrecuentes y escasas. Entre las complicaciones descritas se encuentran la posibilidad de desarrollar un hematoma, que puede reabsorberse por sí mismo o precisar drenaje, y de forma excepcional la infección del cartílago, que sería tratada con antibióticos.

Si deseas saber más sobre esta intervención o quieres consultar tu caso con nuestro equipo no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del teléfono 985 220 244, el formulario de contacto de nuestra página web o nuestras redes sociales. En Clínica Fernández somos tus especialistas en cirugía estética y ácido hialurónico en Asturias.

Cirugía estética y autoestima

Cirugía estética y autoestima

Cirugía estética y autoestima 1000 668 admin

La cirugía estética no tiene como objetivo corregir únicamente la apariencia física del paciente sino mejorar también su calidad de vida. Los resultados de las intervenciones de carácter estético tienen gran relevancia en la autoestima del paciente, al mejorar la percepción que tiene de sí mismo. Existen numerosos estudios científicos que evidencian la vinculación de la cirugía estética y la autoestima. Queremos compartir con vosotros el estudio del doctor Margraf, psicólogo y profesor en la universidad de Bochum en Alemania. Este trabajo supone una de las investigaciones más relevantes dentro de este ámbito por su actualidad y amplio número de participantes.

¿La cirugía plástica puede aumentar la autoestima?

El doctor Jürgen Margraf, en colaboración con la Universidad de Basilea, realizó un estudio sobre cirugía estética y autoestima en una muestra de 550 pacientes. El amplio número de participantes ofrece una visión global de la satisfacción que éstos alcanzan tras haberse sometido a alguna intervención de cirugía estética.

La investigación tenía como objetivos comprobar si los pacientes que se sometían a una cirugía estética presentaban características psicológicas diferentes respecto al resto de la población. Qué objetivos se marcaban estos paciente antes de la cirugía y si llegaban a alcanzarlos finalmente. Se eligió una muestra de 554 pacientes con edades entre los 18 y los 65 años y se comparó con dos grupos más: uno de 264 personas que habían expresado previamente su deseo de someterse a una intervención estética pero que finalmente habían decidido no hacerlo, y otro grupo de aproximadamente 1000 personas que nunca había sentido interés por este tipo de intervenciones.

En primer lugar cabe destacar que el equipo de investigadores no observó diferencias significativas entre los tres grupos en cuestión de variables psicológicas como la salud mental, la satisfacción general o la depresión.

Los sujetos debían expresar cinco deseos o expectativas antes de la operación. En su mayoría se correspondían con deseos como “sentirse mejor” o “mejorar la confianza en uno mismo”. A continuación debían determinar en una escala de 0 a 100 el grado en que la cirugía cumplió sus expectativas; y también hubo preguntas sobre su bienestar, actitud y calidad de vida. Todos los participantes fueron entrevistados antes de la operación y 3, 6 y 12 meses después de la misma.

¿Ayuda la cirugía estética a sentirse mejor?

Una de las preguntas que se pidió a todos los grupos fue una valoración de su nivel de atractivo respecto al resto de la población. La mayoría de los participantes se consideraban más atractivos que la media. Sin embargo, entre el grupo de sujetos que deseaban someterse a cirugía plástica se observó que la percepción de la parte del cuerpo que deseaban operar era menos atractiva que la del resto de su cuerpo. También se observó que, tras la operación, esta percepción mejoraba hasta encontrarse a la misma altura que la valoración general. Margraf concluía que los pacientes operados se sentían tan atractivos como el resto de la población. Esto se debe a que una vez se eliminado el problema en la zona afectada, sus niveles de autoestima y satisfacción aumentaban.

Como mencionábamos, no sólo se evaluó a los pacientes antes de ser operados, sino también a los tres, seis y doce meses después de la operación. Los resultados muestran que el incremento de la satisfacción de los pacientes se mantuvo estable durante el período de seguimiento de 12 meses. Margraf considera relevante este resultado ya que es inusual que la satisfacción se incremente durante tanto tiempo seguido.

Teoría sobre la satisfacción duradera

Para comprender el motivo por el que los pacientes continuaban sintiendo la misma satisfacción tras un año el equipo de investigadores realizó entrevistas individuales. Con los datos obtenidos de estas entrevistas Margraf y su equipo elaboraron una teoría sobre la satisfacción duradera. Las personas que se someten a cirugía estética tienen la percepción subjetiva de una carencia claramente limitada, sintiéndose mucho mejor cuando ésta es subsanada. Además, debe tenerse en cuenta que las expectativas poco realistas de los resultados de la intervención son muy poco frecuentes. En dicho estudio sólo un 12% de los sujetos expresó metas poco realistas como “Todos mis problemas se solucionarán con la cirugía”.

Precisamente en el planteamiento de unas metas realistas podría estar una de las razones para la satisfacción a largo plazo: los pacientes obtienen lo que esperan de estas intervenciones. También debemos recordar que antes de tomar la decisión de someterse a una intervención estética generalmente el paciente ha sufrido durante un largo periodo de tiempo la percepción subjetiva de su “defecto”, lo que incrementaría enormemente el alivio tras la operación.

Detrás de cada intervención estética existe una búsqueda de aceptación por parte del paciente, tanto de sí mismo como por parte del grupo al que pertenece. Debemos recordar, eso sí, que para que la cirugía tenga el efecto deseado sobre la autoestima del paciente las expectativas deben ser realistas.

Si quieres pedir cita con nuestro equipo de cirugía estética en Asturias o tienes alguna duda sobre algún tratamiento, puedes consultar con nuestros expertos a través del formulario de contacto de nuestra página web. O en el teléfono 985 220 244, o a través de nuestras redes sociales.

Los doctores Fernández hablan sobre Rinoplastia en TPA

Los doctores Fernández hablan sobre Rinoplastia en TPA 1000 1000 admin

Los doctores Fernández hablan en el programa ‘De hoy no pasa’ de TPA sobre la técnica de rinoplastia (duración, anestesia, etc.), los resultados que puede esperar el paciente y los factores a tener en cuenta para cada caso. También responden a las dudas del público sobre esta intervención. Recuerda que si quieres pedir cita o realizar alguna consulta a nuestro equipo médico puedes hacerlo a través del teléfono 985 220 244 o de nuestras redes sociales.

Razones para someterse a una rinoplastia

Razones para someterse a una rinoplastia 1000 667 admin

La Cirugía Estética tiene como objetivo mejorar el aspecto físico de los pacientes; esto contribuye a aumentar su autoestima mejorando, como consecuencia, la calidad de vida.

La rinoplastia es una de las intervenciones más demandas en Cirugía Estética, y probablemente aquella en la que el resultado tiene una mayor repercusión psicológica.

Los motivos por los que un paciente decide realizar una intervención de rinoplastia pueden ser variados. En este post explicaremos cuáles son las principales circunstancias que están detrás de esta decisión.

1.-Por motivos estéticos:

Mejorar la apariencia externa de la nariz es la causa más común para someterse a una rinoplastia. De todas las alteraciones estructurales, la presencia de un dorso nasal alto, conocido como caballete, es la más frecuente. En ocasiones no hay una giba nasal prominente pero los pacientes consideran que su nariz es demasiado grande o larga para su estructura facial. Una punta nasal ancha, la presencia de desviaciones o unos orificios nasales excesivamente abiertos, son otras de las razones por las que se acude a un especialista. Con frecuencia son alteraciones estéticas que han preocupado a los pacientes durante muchos años y que finalmente ha sido lo que les ha llevado a consultar su caso.

2.- Tras un accidente:

Una fractura nasal, producto de algún tipo de lesión o accidente, es otra de las causas determinantes para realizar una rinoplastia. Mientras que algunas fracturas pueden ser resueltas satisfactoriamente con determinados procedimientos básicos para un cirujano plástico, en otros muchos casos, la cirugía es necesaria para recuperar tanto la funcionalidad completa como el aspecto estético de la nariz. Dependiendo de la gravedad de la rotura, puede precisarse más de una intervención.

3.- Revisión Rinoplastia:

Hay un número de pacientes que acuden por primera vez a Clínica Fernández después de haberse sometido a una cirugía de rinoplastia. El motivo de la consulta es que siguen observando alteraciones que no se corrigieron en un primer procedimiento, o la aparición de otras nuevas que no existían con anterioridad.

Se puede realizar una rinoplastia por segunda vez, aunque se debe respetar unos tiempos prudenciales para asegurar que los tejidos han perdido la inflamación propia de la primera intervención.

Todos los cirujanos prefieren operar en zonas anatómicas en las que no se ha intervenido previamente, ya que la presencia de cicatrices o inflamación pueden dificultar la identificación de las estructuras anatómicas sobre las cuales se trabaja. Por tanto, es fundamental una valoración médica previa y que el cirujano que vaya a realizar esta segunda cirugía tenga la suficiente experiencia. Esta es una operación especialmente agradecida para el paciente, ya que aporta solución a un problema que considera que no existía previamente.

4.-Para mejorar la función respiratoria:

Pensar que una persona respira mal porque tiene un dorso nasal, o caballete alto es un error. Rara vez hay que modificar el aspecto estético de la nariz para solucionar un problema respiratorio. Existen casos de pacientes con desviación de tabique que tienen un conducto nasal más estrecho que el otro, lo que puede interferir con el flujo de aire. Asimismo, pueden existir irregularidades en otras áreas de la nariz que impiden de manera similar el paso de aire.

Sin embargo, un problema estético puede estar asociado a un problema funcional. En estos casos, una valoración adecuada por parte del cirujano determinará el tipo de corrección que requiera la afección, de forma que en una sola intervención sea posible resolver tanto el problema funcional como el estético.

Más que cualquier otra, la rinoplastia es una de las intervenciones de Cirugía Estética que requiere mayor personalización, ya que hay que considerar el paciente en su conjunto y no solo la nariz. Por ello, sea cual sea la motivación del paciente para someterse a una rinoplastia, desde Clínica Fernández consideramos fundamental informarse de la cualificación del profesional que va a realizar la intervención, y que cirujano y paciente mantengan una adecuada comunicación, que contribuya a formar unas expectativas realistas sobre el resultado de la misma.

Los doctores Fernández hablan sobre la otoplastia en TPA

Los doctores Fernández hablan sobre la otoplastia en TPA 1000 580 admin

Los doctores Sergio Fernández Cossío y José Manuel Fernández, cirujanos de Clínica Fernández, hablan en el programa “De hoy no pasa” (TPA) sobre la intervención de otoplastia o cirugía de las orejas. Las denominadas “orejas de soplillo” suelen ser causantes de trastornos psicológicos durante la infancia.

En la entrevista explican en qué consiste este procedimiento, el tipo de anestesia a utilizar, describen el postoperatorio y responden a diferentes cuestiones sobre este tipo de intervención.

Recuerda que si quieres pedir cita o realizar alguna consulta a nuestro equipo médico puedes hacerlo a través del teléfono 985 220 244, el formulario de contacto de la página web o de nuestras redes sociales.

Bolas de Bichat, ¿qué son?

Bolas de Bichat, ¿qué son? 590 477 admin

Las bolas de Bichat son unos cúmulos de tejido graso que se localizan a nivel de la mejilla. Su extracción está indicada con fines estéticos en pacientes que tienen una cara de aspecto redondeado y desean afinar el rostro. Habitualmente son pacientes jóvenes que presentan mejillas llenas a pesar de mantener un peso adecuado. Con menos frecuencia, se realiza en pacientes de más edad en los que se aprecia un descenso de los tejidos faciales. Es un procedimiento que puede plantearse como un procedimiento aislado pero en muchos casos se asocia a cirugías como la rinoplastia o la mentoplastia.

 

 

Es importante señalar que esta cirugía aumenta la angulosidad facial de forma discreta pero apreciable. Permite realzar determinadas estructuras faciales como los pómulos.

El procedimiento de extracción de las bolas de Bichat es de corta duración y se realiza con anestesia local. La intervención se realiza a través de una incisión intrabucal de pequeña longitud, a nivel de la cara interna de la mejilla.

Tras el procedimiento no es necesario retirar puntos ya que estos caen por sí solos al cabo de 10 a 12 días. La recuperación es rápida; en 24 horas es posible realizar la actividad habitual. Se debe de cuidar de forma especial la higiene bucal durante los primeros días. La inflamación asociada, aunque no suele ser llamativa, hace que el resultado sea menos evidente durante los primeros días o semanas.

La grasa localizada en las mejillas no tiene ninguna función orgánica conocida, por lo que puede eliminarse quirúrgicamente sin ninguna consecuencia. En ningún caso puede producir un exceso de piel o un descenso de los tejidos a nivel de la cara. El volumen extraído puede variar según los casos oscilando entre los 4 a 8 gramos de media, y una vez eliminado no existe la posibilidad de que se reproduzca.

Si considera que su cara presenta un contorno poco definido con mejillas muy redondeadas puede estar indicada la intervención. Lo más adecuado es acudir a una primera consulta en la que el cirujano valore cada caso de manera individual. En Clínica Fernández puedes solicitar más información mediante este formulario de contacto o a través de nuestras redes sociales.

¿Qué requisitos debe cumplir un centro hospitalario de Cirugía Estética?

¿Qué requisitos debe cumplir un centro hospitalario de Cirugía Estética? 900 544 admin

Cualquier procedimiento quirúrgico tiene riesgos (aunque sean mínimos), y ponerse en las manos adecuadas puede ser tan importante como el entorno en el que se realiza la cirugía. Cuando se plantea realizar una intervención de cirugía estética ha de tenerse en cuenta que el profesional que la va a realizar debe de ser especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, y que además dispone de amplia experiencia en este tipo de procedimientos. Pero otro aspecto esencial es que el centro donde se va a practicar dicha intervención reúna los requisitos técnicos y protocolos de actuación que aporten garantías de seguridad para el paciente.

¿Qué requisitos debe cumplir un centro hospitalario de Cirugía Estética?

En Asturias, es la Consejería de Sanidad quien determina los requisitos que deben cumplir las instalaciones de aquellos centros que prestan servicios de atención sanitaria. También es la administración quien establece y vela por que la titulación del personal que trabaja en dichos centros sea acorde con la labor que desempeñan. En función de estas características cada centro recibe autorización dentro de un epígrafe determinado. Clínica Fernández se encuadra en la categoría C.1.2. como Hospital Especializado dotado de servicios de diagnóstico y tratamientos especializados, con oferta asistencial, entre otras, en cirugía estética (U47). Esto permite que se realicen procedimientos quirúrgicos propios de esta especialidad y que además los pacientes puedan permanecer ingresados en el centro si así se precisa, garantizando en todo momento la seguridad de los pacientes.

Al no ser aspectos habitualmente conocidos por los pacientes, aprovechamos este post para explicar, muy brevemente, algunos de estos requisitos a los que nos referimos:

-Dependencias adecuadas
Un centro o clínica que ofrece servicios quirúrgicos debe contar con unas instalaciones adecuadas y diferenciadas. El bloque quirúrgico, donde se desarrolla la cirugía, es considerado técnicamente el más complejo y el que tiene más condicionantes legales. Este espacio incluye, entre otros, los quirófanos y la unidad de despertar o de recuperación postanestésica, zonas de acceso y recepción de enfermos, un área prequirúrgica y preanestésica, espacios de apoyo logístico, vestuarios para el personal y vestuarios para pacientes. También el área de lavado y esterilización del material quirúrgico.

Cada una de estas estancias ha de cumplir, además, con unas especificaciones técnicas y recomendaciones de buenas prácticas. En este sentido, incluye la obligación de contar con certificaciones de las empresas responsables del mantenimiento de instalaciones eléctricas, gases medicinales y equipos electromédicos que estén al día con la normativa vigente.

Un aspecto que se cuida de forma especial es el entorno en el que se realizan las cirugías desde el punto de vista ambiental y de desinfección. Para ello se realizan limpiezas y controles periódicos tanto de las superficies en las que se trabaja como de los sistemas de ventilación. Además existen protocolos estrictos que debe cumplir cualquier persona que accede a estas áreas. Con todo ello se ofrece un muy elevado nivel de protección a los pacientes al desarrollarse los procedimientos en condiciones de asepsia, evitando así el riesgo de infecciones hospitalarias.

-Protocolos de seguridad
Los centros de cirugía estética que practican actividad quirúrgica deben contar además con un protocolo de seguridad, que vele por la salud del paciente antes, durante y después de la intervención quirúrgica.

Estos protocolos regulan la práctica quirúrgica de todos los profesionales involucrados en el proceso quirúrgico -desde el cirujano al anestesista, técnicos y personal de enfermería-, y contemplan un amplio abanico de medidas en diversas materias: procedimientos de control y calidad del instrumental médico, depósito de medicamentos, cuidados del paciente en el área quirúrgica…Todo ello requiere la formación del personal sanitario que atiende al paciente y del personal no sanitario que debe de cuidar y velar por el buen estado de las instalaciones.

Aunque es una eventualidad muy poco probable, existe un protocolo específico para aquellos casos en que pueda ser necesario disponer de sangre para una transfusión; este protocolo debe acreditar el procedimiento a seguir bien sea con un banco propio o autorizado. En este sentido, Clínica Fernández tiene un acuerdo con el Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias para garantizar el suministro de sangre 24 horas al día, 365 días al año si así se precisa.

-Gestión de Residuos sanitarios
Los centros sanitarios privados también tienen la obligación de disponer de un sistema de recogida y clasificación de residuos sanitarios, así como un procedimiento escrito de la gestión de los residuos sanitarios que generan, que deberá ser conocido y aplicado por el personal del mismo.

-Personal acreditado

El equipo médico de un centro de cirugía estética debe estar compuesto por personal con la titulación académica o habilitación que le capacite para el ejercicio profesional de su actividad. Además, durante el tiempo de apertura, el centro estará atendido por su responsable sanitario o por otros profesionales sanitarios titulados pertenecientes a la plantilla del centro.

 En aquellos casos donde sea necesario ingreso hospitalario, deberá garantizar asistencia presencial de cuidados médicos y de enfermería durante las 24 horas del día.

Como hemos mencionado brevemente, los requisitos legales que debe cumplir un centro sanitario especializado como nuestro Centro de Medicina Estética en Asturias, son múltiples y de diversa índole. También existen protocolos que, sin ser de obligado cumplimiento desde el punto de vista legal, forman parte del funcionamiento habitual de la clínica. Con todo ello se aspira a ofrecer los mejores resultados posibles en nuestros procedimientos, cumpliendo además con el compromiso de realizarlos en las mejores condiciones de seguridad y bienestar para los pacientes que acuden a nuestro centro.

Mitos sobre Cirugía Estética

Mitos sobre Cirugía Estética 630 473 admin

En torno a la Cirugía Estética existen multitud de mitos y opiniones equivocadas. Este tipo de informaciones se difunden a través de internet y diferentes medios de comunicación, proyectando y perpetuando en el tiempo una imagen distorsionada de la especialidad.

Dudas más frecuentes sobre cirugía estética

En Clínica Fernández somos expertos en ácido hialurónico en Asturias y queremos aclarar la realidad en torno a algunas de las falsas creencias más populares de esta especialidad quirúrgica.



Mito: Todos los cirujanos estéticos son cirujanos plásticos.

Realidad: Desafortunadamente, la Cirugía Estética es una de las disciplinas médicas con mayor intrusismo profesional. Existen personas no cualificadas, que bajo el título de “cirujano estético” practican de forma engañosa procedimientos de cirugía estética sin contar con formación especializada en este campo, aumentado el riesgo de resultados no deseados y desprestigiando a los profesionales de esta disciplina médica.

El título de “cirujano estético” o “cirujano plástico facial” como tales no existen. El título oficial es “Cirugía Plástica, Estética y Reparadora”. Para ejercer de manera legal la especialidad se deben completar seis años de formación académica, al menos un año de oposición (MIR) y cinco años de formación quirúrgica. El cirujano plástico, estético y reparador es el único profesional legalmente cualificado para poder realizar cirugía estética.

Mito: Las cicatrices de la cirugía estética son para siempre.

Realidad: Todo proceso quirúrgico implica la existencia de cicatrices. La experiencia del cirujano en la ubicación de las incisiones, la técnica de sutura y los cuidados postoperatorios, facilitan que el resultado sea el mejor posible. El objetivo es que las cicatrices permanezcan ocultas o sean poco aparentes. En la mayor parte de las intervenciones, y en condiciones normales de cicatrización, las cicatrices se vuelven prácticamente imperceptibles con el paso del tiempo.

 Mito: La cirugía estética es sólo para mujeres.

Realidad: Aunque mayoritariamente son las mujeres quienes se someten a una intervención de cirugía estética, también los hombres acuden a consulta interesados en mejorar o corregir su aspecto físico. El porcentaje de cirugías en hombres, según diferentes estadísticas, se encuentra en torno al 10-15% del total, sin existir variaciones significativas en los últimos años. Las principales preocupaciones del género masculino giran en torno a la cirugía facial, siendo la blefaroplastia o cirugía de los párpados, la otoplastia y la cirugía de la nariz o rinoplastia los procedimientos más solicitados. En cirugía corporal, los hombres recurren a intervenciones como la liposucción y la cirugía de corrección de la ginecomastia.

 Mito: La cirugía estética requiere retoques continuos.

Realidad: La mayoría de los procedimientos de cirugía estética ofrecen resultados definitivos en una sola intervención. Un cirujano nunca puede garantizar que una intervención no pueda precisar un retoque. En el caso de los implantes mamarios, las prótesis pueden durar toda la vida y no precisar cirugía de recambio, salvo circunstancias poco frecuentes (como la contractura o, de forma excepcional, la rotura del implante). En otros procedimientos como la cirugía de los párpados o blefaroplastia, puede considerarse que el resultado es definitivo. Asimismo, se puede realizar una rinoplastia o cirugía de nariz por segunda vez cuando existen alteraciones que no se corrigieron en un primer procedimiento, o porque han aparecido otras nuevas que no se apreciaban con anterioridad.

 Mito: La cirugía de pecho interfiere en la lactancia, la realización de mamografías y la sensibilidad.

Realidad: Las mujeres que deciden someterse a una cirugía mamaria, -sea de aumento o de reducción de pecho-, pueden realizar una lactancia normal. De todas formas, hay que tener en cuenta que no todas las mujeres que lo desean pueden dar el pecho: debe quedar claro que esto es independiente de que hayan realizado algún tipo de procedimiento estético en las mamas. Las mamografías son igualmente fiables, aunque es conveniente advertir al radiólogo antes de realizar la mamografía, de forma que adapte el estudio a dicha circunstancia. Asimismo, la disminución de la sensibilidad del pecho es poco habitual y suele ser de carácter temporal.

Mito: Si engordas tras una liposucción, la grasa vuelve a aparecer.

Realidad: La liposucción es la técnica más efectiva para eliminar los depósitos de grasa que se acumulan en zonas específicas como abdomen, caderas, cara interna de las rodillas o cuello, y que no desaparecen -pese a mantener un peso adecuado-, ni con ejercicio ni con dieta. Una vez eliminados, estos depósitos de grasa no pueden volver a aparecer. En el hipotético caso de que el paciente engordase, la grasa se distribuiría de forma uniforme sin que se reproduzcan los depósitos tratados con la cirugía.

Mito: Hoy día existen tratamientos estéticos con similares resultados a un lifting.

Realidad: Existe un amplio abanico de tratamientos estéticos contra el envejecimiento cutáneo que, si bien ofrecen resultados visibles de inmediato, son habitualmente temporales. Cuando está indicado, los resultados de un lifting son claramente superiores, en calidad y duración, a cualquier tratamiento estético. Los tratamientos no quirúrgicos pueden emplearse de forma complementaria a la cirugía, pero nunca como sustitutos de la misma.

Mito: Con frecuencia los pacientes buscan rasgos físicos de personajes famosos.

Realidad: Esta situación, en nuestro medio, es casi inexistente. La mayor parte de los pacientes son realistas en cuanto a las posibilidades de cambiar la fisionomía con una cirugía estética y buscan resultados naturales. Las características anatómicas de cada paciente son únicas, por lo que no hay dos cirugías iguales. Lo que se busca es mejorar un determinado aspecto con el que el paciente no está conforme, pero sin cambiar de forma radical. Un buen profesional debe de estudiar cada caso de forma individual transmitiendo de forma realista qué resultados se pueden esperar.

Mito: La cirugía estética es cara.

Realidad: Hoy por hoy todos los procedimientos de cirugía estética son accesibles a personas con diferentes recursos económicos. Además, existen formas de financiación que permiten a los pacientes costearlos con mayor facilidad.

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