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El origen de los guantes y mascarillas médicas

El origen de los guantes y mascarillas médicas 768 512 admin

La crisis sanitaria por el coronavirus ha puesto en valor gestos como el lavado de manos y el uso de guantes y mascarillas médicas para prevenir contagios. A día de hoy, todos salimos a la calle con mascarilla, por eso en este post queremos contarte cuál es el origen de los guantes y mascarillas médicas.

Mascarillas y guantes quirúrgicos, ¿de dónde vienen?

Hoy en día la importancia de estas rutinas diarias en la atención sanitaria es indiscutible. Sin embargo, hay que remontarse a tiempos remotos para conocer su historia y evolución.

En la Edad Media se creía que el baño favorecía la llegada de enfermedades porque ablandaba la piel y abría los poros a todo tipo de males. La peste bubónica o Peste Negra fue descrita como la epidemia más letal de la historia, que se extendió en Europa entre el siglo XIV y principios del siglo XVIII. En aquel tiempo se pensaba que la peste se contagiaba por vía aérea y que penetraba en el cuerpo por los poros de la piel. Por esta razón los médicos diseñaron una aparatosa indumentaria para atender a los pacientes. La vestimenta incluía una máscara diseñada con forma de pico de ave para impedir acercarse al aliento del infectado, y a su vez mitigar el olor con plantas aromáticas en la zona del pico.

En el Museo Alemán de Historia Médica de Ingolstadt se exhibe una auténtica máscara de médico de la peste del siglo XVI que se ha conservado a lo largo de los años.

De la antisepsis a la asepsia

Durante las primeras décadas del siglo XIX las tasas de mortalidad en los hospitales se disparaban debido a las pésimas condiciones en que se realizaban las operaciones. No fue hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando las técnicas asépticas y el uso de indumentaria quirúrgica especial adquirieron relevancia. Con ello se consiguió eliminar la presencia de contaminantes causantes de las infecciones durante los procedimientos quirúrgicos.

El médico húngaro Ignaz Semmelweis, conocido como “el salvador de las madres”, descubrió en 1840 cómo el hecho de que los médicos se lavasen las manos en el hospital evitaba la muerte de mujeres parturientas al dar a luz. No contó con el respaldo de la comunidad científica, pero sentó las bases de la antisepsia sanitaria.

Sería el cirujano inglés Joseph Lister quien, con la ayuda de las pioneras revelaciones del químico y bacteriólogo francés Louis Pasteur, transformó la práctica médica.


Lister llegó a la conclusión de que la mayor parte de las infecciones contraídas en las heridas eran de origen bacteriano. Introdujo el concepto de asepsia en la práctica quirúrgica, utilizando las nebulizaciones con fenol para desinfectar el aire, el lavado de manos y la desinfección de la zona quirúrgica.

Además, Lister diseñó varios instrumentos quirúrgicos, realizó una mastectomía a su propia hermana -con cáncer de mama-, y llego a tratar a la reina Victoria de un absceso en la exila.

Guantes de goma, una historia de amor

El uso de guantes quirúrgicos se atribuye en 1890 a William Stewart Halsted, un médico estadounidense considerado como uno de los principales precursores de la cirugía moderna. Su ayudante de quirófano, Caroline Hampton, quedó incapacitada debido a una dermatitis provocada por los antisépticos que utilizaba. Halsted pidió a una conocida empresa fabricante de neumáticos que diseñara unos guantes de goma lo bastante finos como para permitir a la enfermera trabajar en quirófano. Poco después ambos sanitarios se casaban. A finales del siglo XIX el uso de los guantes quirúrgicos ya era obligatorio para médicos, cirujanos y enfermeras. En 1958 aparecieron los guantes de látex.

Por su parte, el cirujano rumano Mikulicz introdujo en 1897 las mascarillas de gasa tras demostrar la teoría de la infección por gotas. Fueron obligatorias en 1926 para evitar que los cirujanos contagiaran a los pacientes al toser o estornudar. A partir de 1950 las normas de seguridad en quirófano han sido más estrictas; en los años 80 comenzó a usarse la ropa desechable.

Estas y otras muchas aportaciones a lo largo de la historia han sido claves para configurar las actuales medidas y protocolos de seguridad en la prevención de infecciones en el ámbito sanitario y desde nuestro centro de medicina estética en Asturias ¡queremos que los conozcas!

enfermera de quirófano en cirugía estética

La enfermera de quirófano en Cirugía Estética

La enfermera de quirófano en Cirugía Estética 917 608 admin

Día Internacional de la Enfermería

En esta entrada nos proponemos analizar el papel de la enfermera de quirófano en Cirugía Estética. Y esto viene al hilo de una efeméride muy particular.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado 2020 el Año Internacional de la Enfermería. Cada 12 de mayo, además, en el marco del Día Internacional de la Enfermería, la sociedad da visibilidad aun colectivo que desarrolla una amplia labor, tanto en la práctica asistencial como en la investigación o la educación.

Estos días la crisis sanitaria por el Covid-19 ha puesto de manifiesto la importancia de las enfermeras como responsables del cuidado de pacientes afectados en hospitales, centros de salud y residencias de mayores. En muchos casos han llegado a poner en riesgo su propia salud.

Aunque menos conocida, también en el ámbito de la Cirugía Plástica y Estética la enfermera supone una parte fundamental en el equipo médico. Por ello, en este artículo queremos explicar y poner en valor el trabajo que día a día desarrollan estos profesionales, en particular el de la enfermera de quirófano.

El bloque quirúrgico es el área donde se desarrollan las cirugías. El equipo humano dedicado a la atención quirúrgica está formado por cirujanos, anestesistas, personal de enfermería y auxiliares.Cada uno de ellos desarrolla unas competencias específicas, pero todos comparten un objetivo común: garantizar que la intervención se realice con la máxima eficacia y seguridad.

¿Qué tareas realiza la enfermera de quirófano?

La enfermera de quirófano ocupa un lugar esencial junto al cirujano, desempeñando funciones que son interdependientes y complementarias. Asume la tarea de coordinar al equipo quirúrgico y de asistir al paciente,favoreciendo su comodidad y seguridad antes, durante y después de la cirugía.

Según la actividad que realicen, se pueden distinguir hasta tres tipos de enfermeras: circulante, de anestesia e instrumentista.

La enfermera circulante.

Se encarga de preparar el quirófano para realizar la intervención, comprobando previamente que todo se encuentra correctamente dispuesto, incluyendo el instrumental y los equipos eléctricos y de monitorización. Es responsable, también, de atender al paciente, especialmente en los momentos previos a la cirugía y al finalizar la misma. Además, ayuda al cirujano y resto del equipo en la colocación del equipo quirúrgico.

La enfermera de anestesia.

Es quien prepara el material de anestesia y colabora en las maniobras de inicio y finalización de la misma. Supone un apoyo importante para el anestesista, especialmente en estas fases.

La enfermera instrumentista

es quien asiste al cirujano; se encarga de facilitar el instrumental quirúrgico y cualquier otro material estéril que se necesita para poder realizar la intervención. Debe seguir los distintos pasos del procedimiento, anticipándose a las necesidades del médico.

Perfil técnico y habilidades humanas de las enfermeras de quirófano

En un entorno altamente técnico como es el área quirúrgica, a la enfermera de quirófano se le exige un nivel de especialización que la capacita para manejar con precisión los dispositivos y equipos que se emplean en cada tipo de intervención.

Asimismo, ha de reunir una serie de cualidades humanas imprescindibles para transmitir confianza en una situación que a algunos pacientes les puede generar ansiedad. Una actitud empática y una comunicación clara, a la hora de explicar los cuidados que va a recibir, resultan clave para aportar al paciente seguridad y tranquilidad.

Un activo muy importante

El alto grado de especialización y el trato personalizado son señas de identidad de Clínica Fernández. El personal de enfermería representa uno de sus activos más valiosos. La profesionalidad, dedicación y compromiso de estas profesionales ha sido determinante para merecer la confianza de nuestros pacientes a lo largo de los años, contribuyendo a proporcionar una atención de calidad.

Porque en la Clínica Fernández, disponemos de un equipo humano de la máxima solvencia profesional, seleccionado por sus aptitudes y eficiencia contrastadas. Sin olvidar, algo que es igual de importante, su calidad personal y calidez en el trato individual. Unas enfermeras que contribuyen a hacer de la clínica un referente de la cirugía estética en Asturias, entre otras cosas.

Para cualquier consulta estamos disponibles en el tfno. 985 220 224. O bien, podéis contactar con nosotros por e-mail.  Si pones tu confianza en Clínica Fernández contarás con los mejores profesionales de cirugía estética en Asturias, así como en cirugía plástica y reparadora a tu servicio. Estaremos encantados de atenderte.

lactancia después de operación de pecho

¿Se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria?

¿Se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria? 784 523 admin

Las dudas iniciales de quiénes quieren someterse a un aumento o reducción de pecho son muy diversas. Pero hay una muy específica ¿se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria? La preocupación suele ser doble. La primera es si afectará a su capacidad de amamantar. La segunda, es cómo afectará la lactancia después de la operación desde el punto de vista estético. Tales son las cuestiones habituales que nos plantean quienes buscan estos servicios de cirugía estética en Asturias y acuden a nuestra clínica. Y  recordamos ahora algunas de las respuestas que ya ofrecimos en entradas anteriores.

Los órganos que intervienen en la lactancia

La primera cuestión que hay que establecer es cuáles son los órganos de la mama que intervienen en la lactancia. Y si estos pueden verse afectados por una cirugía mamaria, ya sea de aumento o de reducción de pecho.

La producción de leche en las glándulas mamarias tiene lugar en los llamados lóbulos mamarios. Su cantidad es variable. Y también su capacidad de segregar leche. Depende de la conformación de la glándula mamaria en cada mujer.  Y de los llamados conductos galactóforos que sirven de conexión entre los lóbulos y el pezón y llevan hasta él la leche. Allí, son las terminaciones nerviosas las que responderán al estímulo del lactante y producirán la secreción. Es el conocido reflejo de succión innato en los recién nacidos..

El aumento de pecho y  la lactancia

Sí se puede, por lo general, dar el pecho tras una cirugía mamaria de este tipo. Y es que, en principio, una operación de aumento de pecho no tiene por qué afectar a la capacidad de segregar leche de una mujer durante la lactancia materna.

La capacidad de dar el pecho con implantes mamarios

lactancia tras aumento de pecho en AsturiasLa situación de los implantes mamarios, alejados de la glándula mamaria, impide que la estructura de éstas se vea afectada. Colocados bien bajo la propia glándula o bien bajo el pectoral mayor, no tienen por qué afectar a las funciones de secreción de leche. Ni se produce interferencia alguna con los conductos mamarios que transportan la leche desde los lóbulos al pezón.

Las estadísticas nos hablan de un 93 % de pacientes con implantes mamarios que no tienen dificultades en establecer la lactancia exclusiva o mixta en los 30 días posteriores al parto.

Es cierto que existe una diferencia mínima en el éxito de la lactancia respecto a las mujeres que no llevan implantes.  Y suele atribuirse a dos razones.

En ocasiones la explicación se encuentra en los mismos motivos de someterse a una cirugía estética de aumento de pecho. Es decir, en el menor tamaño de la mama, y por ende, de una glándula mamaria menos desarrollada. O más pequeña de lo habitual. Lo que de por sí ya dificultaría la secreción de leche, y las posibilidades de mantener una lactancia exitosa.

Otras veces, nos encontramos con la reticencia de la madre lactante, o su prevención ante una posible afectación estética de la mama. Y esto suele ser la causa de decidir no prolongar la lactancia.

Tampoco se ve afectada, según varios estudios científicos, la calidad o composición de la leche de las madres lactantes con implantes. Pues son iguales respecto a aquellas que no se han sometido a este tipo de cirugía.

Podemos concluir, así pues, que prácticamente la totalidad de pacientes que se han sometido a intervenciones de cirugía estética en Asturias, pueden dar el pecho, si así lo desean.

Los cambios de la mama durante la lactancia

La lactancia implica un aumento del tamaño de los pechos. Es algo natural. Y la preocupación de muchas mujeres que se han sometido a un aumento de pecho también. Se preguntan si esta alteración natural puede afectar de forma negativa a los implantes mamarios. Y podemos decir que no existe evidencia científica de que los cambios producidos en la mama durante la lactancia sean mayores por llevar implantes. Ni de que estos se vean afectados en forma alguna por esos cambios.

En cualquier caso, es práctica habitual en nuestros centros de cirugía estética en Asturias, informar de todas estas cuestiones en profunidadad a nuestras pacientes con carácter previo a cualquier cirugía mamaria.

Por deontología y exigencia de una buena praxis profesional ha de realizarse siempre una evaluación previa de la intervención. Y una planificación rigurosa de la misma. Incluyendo el tipo de incisión que se practicará, el volumen del implante y su ubicación. Y, por supuesto, informar a todas aquellas mujeres que llegan a nuestra consulta, sobre todas las variables que pueden influir en su lactancia materna en caso de someterse a una operación de aumento de pecho.

La lactancia tras una reducción de pecho

En el lado opuesto, nos encontraríamos los supuestos de reducción de pecho. Estos caso de cirugía mamaria se llevan a cabo mediante múltiples técnicas. La finalidad de preservar las propiedades de la glándula mamaria está presente en la mayoría de ellas, de forma que no alteren la capacidad para dar desarrollar una lactancia exitosa tras la intervención.

Como decimos, las técnicas varían, en función de la edad, la conformación del tejido mamario o el resultado estético deseado. O bien de otras consideraciones. Lo más habitual, sin embargo, es que estas técnicas permitan conservar parcialmente el tejido mamario, con los conductos galactóforos de los que hablábamos al principio, unidos a la areola. Y gracias a esto, este tipo de cirugías de reducción mamaria no suelen producir afectación alguna a la hora de dar el pecho. Si bien, puntualmente sí puede llegar a darse  una disminución en la capacidad de amamantar, en caso de verse afectada la función de esos conductos galactóforos.

Por eso  es muy importante la información previa a cualquier intervención quirúrgica de reducción de pecho. Los profesionales de la cirugía estética debemos asesorar convenientemente en cada caso e informar de la posibilidad de complicaciones en la lactancia, en función del tipo de intervención a realizar.

Si tienes cualquier duda y estás planteándote una operación de aumento de pecho o para su reducción, llámanos al tfno. 985 220 224. O contacta con nosotros. Pondremos a tu disposición toda nuestra experiencia en cirugía estética en el Principado de Asturias.

Mitos sobre la abdominoplastia

Mitos sobre la abdominoplastia 768 512 admin

La abdominoplastia es una cirugía que está indicada en aquellas personas que si bien se encuentran próximas a su peso ideal, presentan un exceso de piel y grasa en el abdomen.

Las variaciones de peso, la distensión de la musculatura abdominal tras el embarazo o determinados hábitos de vida son algunos factores que pueden alterar la forma del abdomen.

Es frecuente su indicación en ambos sexos para tratar la flacidez abdominal tras pérdidas importantes de peso. También en mujeres tras los embarazos cuando presentan una distensión irreversible de la piel y la musculatura del abdomen. Pese a ello, todavía siguen existiendo mitos sobre la abdominoplastia que hacen que mucha gente se plantee realizarse esta operación.

Cuatro mitos de la abdominoplastia

Los resultados de esta cirugía son definitivos y altamente satisfactorios. Tanto desde el punto de vista estético, al conseguir una silueta rejuvenecida, como desde el punto de vista funcional. Pese a todo, existen ideas erróneas en torno a esta cirugía que aclaramos a continuación.

Mito: La abdominoplastia es un procedimiento para perder peso

Uno de los errores más comunes es considerar la abdominoplastia como una cirugía destinada a perder peso. Como consecuencia de la eliminación de piel y grasa hay una reducción del mismo pero el objetivo de este procedimiento es remodelar la silueta corporal. Los pacientes obesos deben posponer la intervención hasta lograr una disminución en el volumen abdominal que permitan realizar el procedimiento con seguridad y obtener un buen resultado.

Las técnicas actuales suelen asociar una liposucción del abdomen y los flancos; es lo que se denomina lipoabdominoplastia. Esto permite eliminar tejido graso y obtener mejores resultados.

Mito: Se pueden conseguir los resultados de una abdominoplastia con dieta y ejercicio

En algunos casos el ejercicio físico regular y una alimentación saludable no son suficientes para conseguir un vientre plano. Actualmente no hay ninguna técnica no quirúrgica que permita eliminar el exceso de piel en el abdomen.

El ejercicio físico puede tonificar la musculatura abdominal. Atenúa la separación de los músculos rectos del abdomen producida por el embarazo, lo que se conoce como diástasis abdominal. En muchos otros casos esta separación sólo puede corregirse mediante determinados procedimientos que se realizan en la misma intervención de abdominoplastia.

Mito: La abdominoplastia es sólo para mujeres

Este es uno de los mitos sobre la abdominoplastia más comúnes. Generalmente las mujeres que han pasado por varios partos o han tenido partos múltiples, y cuyos músculos abdominales no han recuperado el tono original, son quienes más recurren a esta cirugía.

Sin embargo, la definición de la zona abdominal y la cintura también preocupa a los hombres, siendo más frecuente la indicación de esta cirugía tras una pérdida de peso significativa (en ocasiones tras haberse sometido a una cirugía bariátrica).

Mito: La abdominoplastia es sólo para jóvenes

Una intervención de cirugía estética no se establece en base a una edad sino a la indicación quirúrgica que determina un profesional de la especialidad, según las necesidades y circunstancias de cada paciente.

En líneas generales, un candidato para una abdominoplastia debe gozar de un buen estado de salud, mantenerse en un peso saludable y tener unas expectativas realistas en cuanto al resultado. Una valoración médica previa será el primer paso para establecer o no su indicación. Ponte en contacto con nuestra clínica de cirugía estética en Asturias y solicita toda la información que necesites.

¿Cuánto duran los efectos del Bótox?

¿Cuánto duran los efectos del Bótox? 768 512 admin

El bótox es uno de los procedimientos no invasivos más populares por su efectividad para reducir las arrugas de expresión. Su uso estético está indicado para la musculatura del tercio superior de la cara (frente, entrecejo y patas de gallo). Pero, ¿cuánto duran los efectos del bótox? No se busca una parálisis completa de estos músculos, sino una relajación selectiva (neuromodulación) de determinadas zonas. Los resultados suelen ser muy satisfactorios para los pacientes, ya que consiguen un rostro más relajado y juvenil sin perder la expresión natural de la cara.

Toxina botulínica. ¿Cuánto dura su efecto?

El uso de toxina botulínica en medicina estética en millones de pacientes ha aumentado el conocimiento médico acerca de su comportamiento. Por ello se puede dar una información más precisa de lo que se puede esperar en cada caso particular. Existen cientos de estudios y miles de artículos publicados referentes a este producto. Uno de los elementos más estudiados es el aspecto cronológico de su acción.

Muchas personas se preguntan cuánto duran los efectos del bótox. La toxina botulínica es una proteína que se interpone entre las terminaciones nerviosas y el músculo, impidiendo su contracción. Este bloqueo es selectivo y reversible, haciendo su aplicación muy segura. El efecto comienza a ser apreciable a los 4 ó 5 días, y llega a su máximo a los 12-15 días después del tratamiento, por lo que no se aprecia un cambio brusco.

Posteriormente existe un período de unas seis a ocho semanas en el que se mantienen los resultados. La mayor parte de los pacientes notan a partir de este momento una recuperación, lenta pero progresiva, de la contractilidad en las zonas tratadas.

¿Quiere esto decir que se ha perdido completamente el efecto del bótox?

No. Quiere decir que se está regenerando la transmisión del nervio hacia el músculo. Este proceso termina de completarse a los 4-6 meses.

Los intervalos entre tratamientos no deben ser inferiores a tres meses. Está demostrado que la aplicación del bótox con un intervalo inferior al recomendado aumenta la posibilidad de que el organismo forme anticuerpos frente a esta sustancia, reduciendo o anulando su efecto en utilizaciones posteriores.

La práctica clínica, avalada por diferentes estudios, muestra que la utilización del bótox durante uno o más años prolonga la duración de los resultados. Inicialmente, puede estar indicado su uso cada 4 ó 5 meses pero lo habitual y a partir del segundo año, es aplicarlo cada 6 meses.

Cuánto duran los efectos del Bótox

¿De qué depende que los efectos del bótox duren más en unas personas que en otras?

Existen distintos factores pero el más importante se asocia a las diferencias en la musculatura facial entre unos pacientes y otros. El tipo de mímica facial, la edad o el sexo son aspectos a tener en cuenta. Todo ello hace se tienda cada vez más a tratamientos individualizados tanto en dosis como en lugar de aplicación de la toxina.

Aplicado por un médico especialista y en la dosis adecuada, el bótox permite obtener resultados predecibles y muy satisfactorios. Ponte en manos de los profesionales de nuestra clínica de medicina estética en Asturias. Solicita tu cita en el 985 220 244.

Cómo identificar las mamas tuberosas

Cómo identificar las mamas tuberosas

Cómo identificar las mamas tuberosas 768 512 admin

Muchas mujeres acuden a consulta en busca de un aumento de pecho porque se sienten a disgusto con el tamaño o forma de sus senos. Generalmente describen un pecho “feo”, “diferente”, sin saber que en realidad presentan mamas tuberosas. La mama tuberosa o constreñida es una malformación congénita relativamente frecuente que se manifiesta en la pubertad con el crecimiento de la mama. Esta condición puede afectar a uno o a los dos pechos.

Anatómicamente se caracteriza porque se hernia parte de la glándula mamaria (lo que le da un aspecto de tubo) y se produce un engrosamiento a nivel del polo inferior, generando una banda constrictiva que impide el correcto desarrollo de la mama.

Mamas tuberosas: diagnóstico y tratamiento

La mama tuberosa puede identificarse porque en lugar de producirse un crecimiento redondeado, el pecho se desarrolla en forma de cono. El resultado es una mama de forma tubular, que crece hacia adelante, con falta de desarrollo de los polos inferiores proyectando la glándula y areola hacia fuera. También las mamas tuberosas suelen ser asimétricas, con una excesiva separación entre los pechos.

En función de la gravedad en la anomalía de la base de la mama podemos distinguir 3 grados:

Grado I

Corresponde a la mayor parte de los casos. La falta de desarrollo se limita al cuadrante inferior de la mama. Las pacientes suelen tener la areola desviada hacia abajo y adentro, siendo el volumen de la mama normal o hipertrófico.

Grado II

Los dos cuadrantes inferiores de la mama son deficientes en su desarrollo. Las pacientes suelen tener la areola desviada mirando hacia abajo.

Grado III

Todos los cuadrantes de la mama están afectados y son deficientes, la base mamaria se encuentra retraída y tiene un aspecto de tubo. En su grado más desarrollado es una deformidad grave, que afecta de forma importante a la estabilidad emocional de la paciente.

Tratamiento quirúrgico

En la actualidad el único tratamiento efectivo para corregir las mamas tuberosas es la cirugía. El grado de mama tuberosa y las características de la paciente determinarán la técnica quirúrgica a emplear con el objetivo de remodelar el tejido mamario para distribuirlo lo más uniformemente posible y conseguir un aspecto natural de la mama. Esto requiere habitualmente la colocación de un implante para aumentar el volumen.

Es necesario un correcto diagnóstico de las alteraciones de la mama tuberosa para establecer el procedimiento más adecuado para su abordaje y tratamiento, debiendo ser realizado por un cirujano plástico cualificado.

La cirugía de corrección de las mamas tuberosas permite obtener un resultado completamente natural. Es una de las intervenciones en las que el efecto sobre la autoestima de la mujer es más evidente. Si necesitas más información sobre este tratamiento, solicita tu cita en nuestra clínica de medicina estética en Asturias. Estamos en Calle Bimenes, 18, Montecerrao.

dejar de fumar antes de una operación

¿Tengo que dejar de fumar antes de una operación de cirugía estética?

¿Tengo que dejar de fumar antes de una operación de cirugía estética? 768 512 admin

En todo proceso quirúrgico es preciso completar una historia médica del paciente en la que se detallen las intervenciones previas, enfermedades o circunstancias que puedan condicionar el proceso de preparación de la cirugía o su evolución posterior. Una de las recomendaciones que el cirujano puede dar en la primera consulta de cirugía estética es dejar de fumar antes de una operación. También reducir el consumo de tabaco. Esta recomendación se extiende a otras variantes que puedan contener nicotina como parches, tabaco de mascar o cigarros electrónicos.

Eliminar o reducir el consumo de tabaco antes de una cirugía

La asociación de tabaco y cirugía estética cobra especial relevancia por los efectos adversos que se producen en el proceso fisiológico de cicatrización. Este termina resultando más lento y de menor calidad. Para una correcta cicatrización es necesario un correcto aporte sanguíneo que permita cerrar la herida en óptimas condiciones.

dejar de fumar antes de una operación

El tabaco provoca la vasoconstricción en los capilares sanguíneos, disminuyendo el aporte de oxígeno a los tejidos. Además la capacidad funcional de la hemoglobina, una molécula encargada de trasportar el oxígeno, se ve reducida.

Infecciones postoperatorias

Asimismo, los pacientes fumadores tienen mayor probabilidad de padecer infecciones postoperatorias. Esto se debe a un deficiente actividad del sistema inmunitario y un mayor riesgo de necrosis de tejido. Estas complicaciones se hacen más evidentes en intervenciones quirúrgicas que requieren movilizar extensas áreas de piel o en aquellos procedimientos que por su naturaleza, disminuyen el aporte sanguíneo a los tejidos, como la abdominoplastia y la reducción mamaria. En el lifting facial, la cicatrización anómala o la pérdida de piel en los bordes de la herida son complicaciones posibles y más frecuentes en pacientes fumadores. Aunque algunas de las técnicas empleadas en la actualidad en las intervenciones mencionadas previamente, buscan preservar en gran medida la vascularización de los tejidos, el tabaquismo supone un riesgo innecesario.

Generalmente, se recomienda que el paciente fumador suspenda el consumo de tabaco, como mínimo de dos a cuatro semanas antes de determinadas cirugías. El objetivo es disminuir la probabilidad de estas complicaciones (necrosis, dehiscencias de suturas e infecciones), y mejorar su cicatrización. Interrumpir el hábito de fumar también debe extenderse al postoperatorio durante un plazo mínimo similar.

En ocasiones el deseo de conseguir el mejor resultado posible tras la cirugía, sirve de estímulo para que el paciente abandone definitivamente el hábito de fumar.

A la hora de elegir un centro para realizar cualquier operación de cirugía estética en Asturias, póngase en manos de profesionales. Confíe en Clínica Fernández.

Qué saber antes de someterse a una Ginecomastia

Qué saber antes de someterse a una Ginecomastia 784 523 admin

Cada vez es más habitual oír hablar de la ginecomastia, un problema frecuente que consiste en el desarrollo anormal de la glándula mamaria en el hombre. En algunos varones esta condición supone un complejo a la hora de mostrar el torso y una limitación a la hora de vestirse.

El tejido que ocasiona el aumento de volumen puede ser de tipo mamario (más denso y habitualmente localizado detrás de la areola), de tipo graso (más blando) o de ambos. Lo más frecuente es se encuentre tejido de tipo graso, es lo que se llama pseudoginecomastia. En este texto, como se suele hacer, emplearemos el término de ginecomastia de forma general a cualquier aumento de volumen en el tejido subcutáneo de la mama.
Entre las causas que la ocasionan, la ginecomastia puede guardar relación con tratamientos farmacológicos o trastornos endocrinos, afectando a una sola o a ambas mamas. Durante la pubertad los cambios hormonales pueden provocar el crecimiento del tejido mamario masculino. En la mayoría de los casos esta circunstancia disminuye o desaparece en la edad adulta al completarse el desarrollo corporal. Cuando la regresión de la ginecomastia no se produce, es insuficiente o causa malestar psicológico, es recomendable el tratamiento quirúrgico.

¿CÓMO SABER SI TENGO GINECOMASTIA?

Es importante que el cirujano realice un examen físico para determinar si se sufre esta patología y las posibles causas. En ocasiones puede ser recomendable realizar una mamografía y biopsia para descartar cualquier sospecha de cáncer de mama y analizar la composición de la mama (grasa y tejido glandular).

CIRUGÍA PARA CORREGIR LA GINECOMASTIA

Existen diversos procedimientos para la corrección de la ginecomastia, dependiendo del volumen y del tipo de tejido presente en la mama. Como mencionamos previamente, en la mayoría de los pacientes existe un predominio de tejido adiposo, y suele estar asociado a la obesidad o sobrepeso; es lo que se denomina pseudoginecomastia o falsa ginecomastia. Puede ser recomendable perder peso antes de valorar la posibilidad de la cirugía.
En estos casos la intervención consiste en una pequeña liposucción, realizada con un equipamiento específico para ginecomastia, mediante pequeñas incisiones (de unos 3 a 4 milímetros) en la zona a tratar que con el tiempo resultan imperceptibles.
Los casos menos habituales son aquellos que presentan crecimiento del tejido glandular mamario, más denso y que no puede eliminarse mediante lipoaspiración. En este supuesto se realiza una incisión en el borde inferior de la areola, a través de la cual se puede acceder al tejido y extraerlo.
Ambas cirugías pueden realizarse utilizando una combinación de anestesia local y sedación, no siendo necesario el ingreso hospitalario. El paciente deberá llevar una faja compresiva en la zona durante las primeras semanas. Los puntos se retiran al cabo de 7 u 8 días. Se puede realizar una actividad física leve al cabo de 24 horas y esfuerzos moderados al cabo de una semana, por lo que el periodo de baja es mínimo.
La ginecomastia es la única cirugía estética realmente específica para hombres en la que el objetivo es recuperar un contorno torácico de aspecto masculino y apariencia natural.
Los resultados de esta cirugía son permanentes. No obstante, se debe tener en cuenta que el uso de ciertos medicamentos podría ocasionar una recurrencia leve. Desde nuestra clínica de medicina estética en Asturias, recomendamos visitar a un profesional que estudie su caso antes de tomar cualquier decisión.
Resurfacing facial con láser

Resurfacing facial con láser

Resurfacing facial con láser 1000 482 admin

La aparición de arrugas, manchas cutáneas o la pérdida de tono de los tejidos son algunos de los primeros signos de envejecimiento facial. Uno de los tratamientos más efectivos y novedosos para rejuvenecer el aspecto de la piel del rostro es el resurfacing facial con láser.

Resurfacing facial con láser

¿Qué es el resurfacing facial?

El resurfacing facial está indicado para el tratamiento de arrugas faciales, especialmente las situadas en la región perioral (el denominado ‘código de barras’) y las mejillas. Esta técnica también permite tratar, entre otras afecciones, algunos tipos de manchas cutáneas, las secuelas del acné y algunos tipos de tumoraciones. Existen diferentes factores a tener en cuenta a la hora de planificar el tratamiento, como la localización y profundidad de las arrugas o el tipo de piel del paciente; todos ellos son determinantes para que el cirujano decida el procedimiento más adecuado para cada caso. La historia clínica previa al tratamiento es un elemento importante a la hora de planificar el mismo. Los antecedentes de herpes labial o facial, así como la tendencia a tener procesos infecciosos cutáneos (como foliculitis de repetición) deben de ser conocidas por el cirujano para establecer las pautas previas a la realización del procedimiento.

Resurfacing facial con láser

Esta técnica se realiza con carácter ambulatorio por lo que no es necesario el ingreso hospitalario. Habitualmente se aplica un anestésico local en la zona a tratar, siendo esto suficiente para que el paciente no sienta ningún dolor. Si el área a tratar es muy extensa puede requerirse una sedación controlada por un anestesista para asegurar el confort del paciente. Una de las ventajas de esta técnica es su brevedad: en la mayor parte de los casos su duración es de 20 a 30 minutos, aunque puede alargarse hasta una hora si la superficie es mayor. Una sola sesión suele ser suficiente y en casos en los que las arrugas son más profundas pueden requerirse dos sesiones. Con frecuencia se emplea asociado a otras técnicas de rejuvenecimiento facial como la blefaroplastia de forma que se complete conjuntamente la recuperación de ambos procedimientos.

Postoperatorio

El proceso de regeneración cutánea que se produce tras el resurfacing será controlado por el cirujano. Durante el postoperatorio es necesario mantener una minuciosa higiene del área tratada y proteger la piel con pomadas hidratantes para restablecer su integridad. El periodo de recuperación varía en función de la profundidad del tratamiento. Si este se limita a mejorar la capa más superficial de la piel, el tiempo de recuperación estimado es de aproximadamente 4 o 5 días.

Cuando el tratamiento se realiza en zonas de profundidad media, la piel puede mostrar un aspecto enrojecido durante 10 o 15 días. Aunque puede ocultarse con maquillaje a partir del octavo día. Si se tratan arrugas más profundas el periodo de recuperación puede alcanzar las tres o cuatro semanas. Los tratamientos con láser ofrecen al cirujano una gran precisión durante todo el procedimiento, por lo que los resultados suelen ser muy satisfactorios para el paciente.

Puedes ver los resultados de este tratamiento en algunas de nuestras pacientes en nuestra página web. Recuerda que si quieres consultar con nuestro equipo de cirugía estética en Asturias si el resurfacing facial con láser es el tratamiento más adecuado para tu caso puedes hacerlo a través del teléfono 985 220 244, nuestro formulario de contacto o nuestras redes sociales.

Reconstrucción tras una masectomia

Reconstrucción tras una masectomia

Reconstrucción tras una masectomia 600 400 admin

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres. En España, más de 63.000 personas sufren cáncer de mama cada año, según datos de la Asociación Española contra el Cáncer. Afortunadamente, el porcentaje de curación es cada vez mayor (en torno al 85%) y sus secuelas físicas pueden ser paliadas. La Cirugía Reconstructiva ofrece la posibilidad de realizar la reconstrucción de la mama.

Reconstrucción de mama después de un cáncer de pecho

El objetivo de una reconstrucción mamaria es intentar recuperar la imagen corporal y mejorar la calidad de vida de una mujer mastectomizada, es decir, sin un pecho. La reconstrucción de mama es una labor que ha de realizar un cirujano plástico. Ellos son los especialistas que reciben la formación en este tipo de intervenciones.

Según el tamaño del tumor, las consecuencias para el pecho son diferentes. Si el equipo oncológico lo considera puede llevarse a cabo una cirugía conservadora, tumorectomía o mastectomía parcial, en la que no se pierde el pecho y sólo se extrae el área afectada por la tumoración. En otros muchos casos es necesario resecar el pecho completo o mastectomía total.

La investigación oncológica y el avance en técnicas quirúrgicas han supuesto importantes avances en este tipo de intervenciones. Hoy se tiende a incorporar la reconstrucción mamaria dentro del proceso del tratamiento global del cáncer de mama. Es lo que se conoce como cirugía oncoplástica o reconstrucción mamaria inmediata tumor-específica (TSIR). En el caso contrario, hablamos de una reconstrucción de mama diferida. En este caso habría que esperar al menos 6 meses después de la mastectomía.

Existen distintas alternativas ante una reconstrucción de mama:

Prótesis mamaria

Se trata de colocar un implante mamario. Es el método de elección en la reconstrucción mamaria de pacientes a las que se hizo una resección parcial o completa de la mama pero se conservó el músculo pectoral y cuando los tejidos presentan buena cantidad y calidad.

Expansor tisular con implante

Con esta técnica se busca obtener suficiente tejido a nivel local para conseguir la reconstrucción mamaria, sin añadir cicatrices y mediante procedimientos con bajo riesgo de complicaciones. Para ello se coloca un expansor que permite la dilatación de la piel. El expansor es un dispositivo de aspecto similar al de un implante mamario que se va llenado con suero fisiológico de manera progresiva a lo largo de unos 6 meses; se consigue así que la piel se vaya distendiendo lentamente. Tras este período se sustituye el expansor por una prótesis mamaria y se realiza la reconstrucción de la areola y el pezón.

Colgajos de tejido

Con frecuencia para lograr un volumen adecuado, es necesario recurrir a técnicas que permitan aportar tejidos de otras zonas. Pueden ser tejidos próximos a la mama a reconstruir (colgajos locales o regionales) o más alejados (colgajos a distancia). Posteriormente estos colgajos son llevados mediante diversas técnicas quirúrgicas según que se mantenga el aporte original de vasos sanguíneos en los tejidos (en el caso de los locales o regionales) o se busque el aporte sanguíneo de otras zonas (en algunos colgajos a distancia). Se puede utilizar el tejido del abdomen (como en los colgajos TRAM o el colgajo DIEP), la espalda (colgajo de músculo dorsal ancho), los muslos o los glúteos. En general, este tipo de reconstrucciones requieren cirugías más largas y de una recuperación más prolongada.

Desde el punto de vista psicológico, la reconstrucción de mama es de gran relevancia para muchas mujeres que han sufrido un cáncer de mama. La repercusión psicológica asociada a la pérdida de un seno supone con frecuencia una alteración importante de la imagen que una mujer tiene de sí misma, pudiendo afectar a las relaciones en pareja y sociales.

En este vídeo de la Asociación Española contra el Cáncer os mostramos los testimonios de algunas mujeres sobre el proceso de reconstrucción mamaria y la importancia para ellas de esta cirguía reconstructora.

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