Mastopexia – Elevación mamaria

Cuándo plantearse una reducción de pecho

Cuándo plantearse una reducción de pecho

Cuándo plantearse una reducción de pecho 768 509 Prisma

Existen condicionantes sociales y culturales con relación a la proporción y el tamaño del pecho femenino por lo que no siempre es fácil determinar cuál es el tamaño de pecho ideal. Sin embargo, no deben obviarse los efectos físicos y psicológicos de un pecho excesivamente voluminoso.

Cuándo realizar una reducción de mamas

La hipertrofia mamaria es una alteración del tamaño de las mamas en la que éstas presentan un volumen demasiado grande con respecto a lo que se considera normal o saludable.

Mediante la cirugía de reducción mamaria es posible eliminar el exceso de grasa y piel de la mama, así como tejido glandular. El objetivo es lograr unos pechos más pequeños con una forma más adecuada y proporcionada al resto del cuerpo.

Una de cada 20 mujeres españolas que recurren a la Cirugía Estética, lo hacen para someterse a esta intervención quirúrgica. La mayoría de ellas deciden realizar esta cirugía por los problemas físicos y psicológicos que conlleva tener un volumen excesivo de pecho, más que por razones meramente estéticas.

¿En qué casos está indicada una reducción de pecho?

Las mejores candidatas a una reducción de pecho son aquellas en las que la hipertrofia mamaria tiene una repercusión psicológica o supone una limitación funcional que afecta a su actividad cotidiana.

Cuando causa problemas médicos

Alguna de las pacientes que llegan a nuestra consulta para una reducción de pecho lo hace por recomendación de su médico de Atención Primaria o por otros especialistas.

El dolor de cuello y espalda debido al peso de las mamas es una de las principales molestias físicas de la hipertrofia mamaria. A menudo estas dolencias se asocian a malos hábitos posturales adquiridos por el peso del pecho y la tendencia a disimularlo.

Otro problema que ocasionan unos pechos voluminosos es la aparición de eccemas en la parte inferior del pecho, debido al roce y la sudoración excesiva. La presión de los tirantes del sujetador puede provocar hendiduras en los hombros.

Los problemas respiratorios son otro trastorno posible, que con frecuencia se acentúan en pacientes que ya arrastran trastornos de este tipo.

Cuando causa una limitación física

El exceso de volumen de los senos dificulta la libertad de movimiento. Esto impide la práctica de determinados deportes o actividades físicas.

Cuando causa malestar psicológico

En el aspecto psicológico, las mujeres con hipertrofia mamaria a menudo se sienten incómodas por la atención no deseada que ocasiona el tamaño de sus mamas. Esto condiciona el uso de determinada ropa y su actitud en sociedad. Tener una talla de pecho muy grande puede afectara la autoestima de la mujer y a sus relaciones personales.

Por razones estéticas

Cuando existe una diferencia significativa de tamaño entre ambas mamas puede estar indicada una cirugía de reducción de pecho, que las haga más simétricas. Otras candidatas a esta intervención son mujeres que presentan un descenso acusado en la posición de las mamas debido a los embarazos, cambios importantes de peso o el propio envejecimiento.

Los beneficios físicos y psicológicos suponen una gran mejoría en la calidad de vida de las pacientes que optan por esta intervención, siendo una de las más solicitadas en cirugía mamaria. Si estás planteándote una reducción de pecho, solicita información en nuestro centro de cirugía estética en Asturias. Estamos a tu disposición para resolver cualquier duda acerca de este tipo de intervención. Solicita más información en el 985 220 244.

Pechos asimétricos ¿pueden operarse?

Pechos asimétricos ¿pueden corregirse?

Pechos asimétricos ¿pueden corregirse? 900 479 Prisma

De forma natural, una mama suele ser ligeramente mayor que la otra. Normalmente esta circunstancia pasa inadvertida y no supone ningún problema. Sin embargo, existen casos en los que las diferencias entre un pecho y otro se hacen más evidentes, lo que puede ser motivo de molestia física o psicológica. Por eso algunas mujeres se preguntan cómo abordar esta realidad de los pechos asimétricos ¿pueden corregirse? ¿merece la pena hacerlo? En Clínica Fernández os damos las respuestas a estas y otras preguntas desde un enfoque siempre profesional, porque queremos ser vuestra clínica estética en Asturias de referencia.

Cuándo se consideran pechos asimétricos

Se consideran pechos asimétricos cuando existe una diferencia significativa de tamaño, forma, posición o volumen entre ambos.

Lo más habitual es que una de las mamas presente un desarrollo normal, tanto en forma como en volumen, y la otra sea demasiado grande o demasiado pequeña.

A menudo este tipo de alteraciones constituyen un problema estético y psicológico, que puede llegar a condicionar la vida de una mujer. Sin embargo, la asimetría mamaria puede corregirse mediante una intervención quirúrgica llevada a cabo por un especialista en cirugía plástica. En Asturias Clínica Fernández cuenta con profesionales de gran experiencia en este tipo de intervenciones. Esto evita la necesidad de desplazarse a otras Comunidades Autónomas para corregir este tipo de situaciones.

Causas de la asimetría mamaria ¿Por qué un pecho es más grande que el otro?

La asimetría mamaria puede deberse a múltiples factores. Suele deberse a cuestiones genéticas, pero existen otros motivos como cambios hormonales, el embarazo o incluso, el envejecimiento.

Existen asimetrías en mujeres que han sufrido la extirpación de tejido mamario o se han sometido a una reconstrucción mamaria, como consecuencia de un cáncer de pecho.

En ocasiones la asimetría mamaria va asociada a una deformidad en la columna vertebral (la escoliosis), malformación en el hemitórax o subdesarrollo del músculo pectoral (síndrome de Poland).

Generalmente, las pacientes que acuden a consulta refieren una diferencia manifiesta en el tamaño y volumen entre ambas mamas, sin otro tipo de sintomatología.

pechos asimétricos ¿pueden corregirse?

Cirugía para corregir los pechos asimétricos. Si tengo este problema ¿A qué edad puedo operarme los pechos?

La cirugía para corregir la asimetría mamaria busca mejorar la armonía entre ambos pechos.

Es recomendable esperar a que los senos hayan completado su desarrollo antes de someterse a una intervención de estas características.

La asimetría mamaria puede requerir la intervención quirúrgica de una o de las dos mamas, con diferentes procedimientos. Puede estar indicada una cirugía de aumento, reducción o elevación mamaria, según las necesidades de cada pecho. En ocasiones es necesaria una combinación de tratamientos para mejorar la asimetría.

Una valoración precisa por parte del cirujano plástico y una adecuada comunicación con la paciente permitirán determinar qué técnica es la más conveniente.

Los mejores resultados a largo plazo en el tratamiento y operación de pechos asimétricos corresponden a  aquellos casos en los que se han empleado técnicas similares para ambas mamas.

En cualquier caso recomendamos siempre, ponerse en contacto con la clínica, para valorar todas las opciones, como paso previo a cualquier intervención. Si buscas los mejores profesionales y una clínica de cirugía plástica en Asturias del máximo nivel para una cirugía mamaria responsable y efectiva, éste es tu sitio.

 

¿Qué tipo de cirugía necesito?

¿Qué tipo de cirugía necesito? Mastopexia, implantes o ambas cirugías

¿Qué tipo de cirugía necesito? Mastopexia, implantes o ambas cirugías 768 512 Prisma

El pecho evoluciona y experimenta cambios a lo largo de la vida de la mujer. El embarazo, la lactancia, el envejecimiento y las variaciones de peso son algunas de las causas de modificaciones en el tamaño o forma de la mama.

Debido a estos factores el pecho suele presentar un aspecto “vacío”. En algunos casos, la pérdida de elasticidad cutánea provoca además un descenso en la posición de las areolas. La cirugía mamaria contempla diferentes tipos de intervención, según las necesidades de cada paciente. Pero, ¿cómo saber qué cirugía es la más adecuada?

Qué tipo de cirugía necesito

Existen varios aspectos que deben considerarse a la hora de decidirse por un procedimiento u otro.

La posición del pezón y la areola

La flacidez del tejido o la pérdida de volumen pueden hacer que la areola y el pezón desciendan. En cirugía estética se considera que una mujer presenta mamas caídas o ptosis mamaria cuando la areola se encuentra a la altura del pliegue de la mama (surco submamario) o por debajo de este. Mediante una mastopexia es posible elevar la posición de la areola, reposicionar el tejido mamario y eliminar el exceso de piel. Esta cirugía también permite reducir el tamaño de las areolas cuando este es mayor del deseado.

El volumen de la mama

En algunas mujeres la posición de la areola es correcta desde el punto de vista estético. Sin embargo, el polo superior de la mama se encuentra vacío de contenido glandular, concentrándose este en la parte inferior del pecho.

Cuál es la indicada para mi

  • Aumento mamario sin elevación (mamoplastia de aumento): en algunos casos un implante mamario puede dar a la mama un aspecto no solo más lleno sino también más elevado.
  • Elevación sin aumento mamario (mastopexia): existen pacientes que están satisfechas con el volumen de su pecho, pero no así con la forma o posición de la mama. Mediante una mastopexia se corrige el aspecto vacío y descendido de la misma recolocando la areola y el tejido mamario a modo de “autoprótesis”
  • Aumento mamario con elevación (mastopexia con prótesis): cuando además de elevar el tejido, la paciente desea aumentar el volumen de la mama.

La indicación de una mastopexia así como la técnica más adecuada, es una decisión que se toma de forma conjunta según la experiencia del cirujano y el deseo de la paciente. El objetivo final es lograr un resultado estético, proporcionado y armónico. Solicita tu cita sin compromiso en nuestra clínica de medicina estética en Asturias. Estamos en Calle Bimenes, 18, Montecerrao- Oviedo.

lactancia después de operación de pecho

¿Se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria?

¿Se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria? 784 523 admin

Las dudas iniciales de quiénes quieren someterse a un aumento o reducción de pecho son muy diversas. Pero hay una muy específica ¿se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria? La preocupación suele ser doble. La primera es si afectará a su capacidad de amamantar. La segunda, es cómo afectará la lactancia después de la operación desde el punto de vista estético. Tales son las cuestiones habituales que nos plantean quienes buscan estos servicios de cirugía estética en Asturias y acuden a nuestra clínica. Y  recordamos ahora algunas de las respuestas que ya ofrecimos en entradas anteriores.

Los órganos que intervienen en la lactancia

La primera cuestión que hay que establecer es cuáles son los órganos de la mama que intervienen en la lactancia. Y si estos pueden verse afectados por una cirugía mamaria, ya sea de aumento o de reducción de pecho.

La producción de leche en las glándulas mamarias tiene lugar en los llamados lóbulos mamarios. Su cantidad es variable. Y también su capacidad de segregar leche. Depende de la conformación de la glándula mamaria en cada mujer.  Y de los llamados conductos galactóforos que sirven de conexión entre los lóbulos y el pezón y llevan hasta él la leche. Allí, son las terminaciones nerviosas las que responderán al estímulo del lactante y producirán la secreción. Es el conocido reflejo de succión innato en los recién nacidos..

El aumento de pecho y  la lactancia

Sí se puede, por lo general, dar el pecho tras una cirugía mamaria de este tipo. Y es que, en principio, una operación de aumento de pecho no tiene por qué afectar a la capacidad de segregar leche de una mujer durante la lactancia materna.

La capacidad de dar el pecho con implantes mamarios

lactancia tras aumento de pecho en AsturiasLa situación de los implantes mamarios, alejados de la glándula mamaria, impide que la estructura de éstas se vea afectada. Colocados bien bajo la propia glándula o bien bajo el pectoral mayor, no tienen por qué afectar a las funciones de secreción de leche. Ni se produce interferencia alguna con los conductos mamarios que transportan la leche desde los lóbulos al pezón.

Las estadísticas nos hablan de un 93 % de pacientes con implantes mamarios que no tienen dificultades en establecer la lactancia exclusiva o mixta en los 30 días posteriores al parto.

Es cierto que existe una diferencia mínima en el éxito de la lactancia respecto a las mujeres que no llevan implantes.  Y suele atribuirse a dos razones.

En ocasiones la explicación se encuentra en los mismos motivos de someterse a una cirugía estética de aumento de pecho. Es decir, en el menor tamaño de la mama, y por ende, de una glándula mamaria menos desarrollada. O más pequeña de lo habitual. Lo que de por sí ya dificultaría la secreción de leche, y las posibilidades de mantener una lactancia exitosa.

Otras veces, nos encontramos con la reticencia de la madre lactante, o su prevención ante una posible afectación estética de la mama. Y esto suele ser la causa de decidir no prolongar la lactancia.

Tampoco se ve afectada, según varios estudios científicos, la calidad o composición de la leche de las madres lactantes con implantes. Pues son iguales respecto a aquellas que no se han sometido a este tipo de cirugía.

Podemos concluir, así pues, que prácticamente la totalidad de pacientes que se han sometido a intervenciones de cirugía estética en Asturias, pueden dar el pecho, si así lo desean.

Los cambios de la mama durante la lactancia

La lactancia implica un aumento del tamaño de los pechos. Es algo natural. Y la preocupación de muchas mujeres que se han sometido a un aumento de pecho también. Se preguntan si esta alteración natural puede afectar de forma negativa a los implantes mamarios. Y podemos decir que no existe evidencia científica de que los cambios producidos en la mama durante la lactancia sean mayores por llevar implantes. Ni de que estos se vean afectados en forma alguna por esos cambios.

En cualquier caso, es práctica habitual en nuestros centros de cirugía estética en Asturias, informar de todas estas cuestiones en profunidadad a nuestras pacientes con carácter previo a cualquier cirugía mamaria.

Por deontología y exigencia de una buena praxis profesional ha de realizarse siempre una evaluación previa de la intervención. Y una planificación rigurosa de la misma. Incluyendo el tipo de incisión que se practicará, el volumen del implante y su ubicación. Y, por supuesto, informar a todas aquellas mujeres que llegan a nuestra consulta, sobre todas las variables que pueden influir en su lactancia materna en caso de someterse a una operación de aumento de pecho.

La lactancia tras una reducción de pecho

En el lado opuesto, nos encontraríamos los supuestos de reducción de pecho. Estos caso de cirugía mamaria se llevan a cabo mediante múltiples técnicas. La finalidad de preservar las propiedades de la glándula mamaria está presente en la mayoría de ellas, de forma que no alteren la capacidad para dar desarrollar una lactancia exitosa tras la intervención.

Como decimos, las técnicas varían, en función de la edad, la conformación del tejido mamario o el resultado estético deseado. O bien de otras consideraciones. Lo más habitual, sin embargo, es que estas técnicas permitan conservar parcialmente el tejido mamario, con los conductos galactóforos de los que hablábamos al principio, unidos a la areola. Y gracias a esto, este tipo de cirugías de reducción mamaria no suelen producir afectación alguna a la hora de dar el pecho. Si bien, puntualmente sí puede llegar a darse  una disminución en la capacidad de amamantar, en caso de verse afectada la función de esos conductos galactóforos.

Por eso  es muy importante la información previa a cualquier intervención quirúrgica de reducción de pecho. Los profesionales de la cirugía estética debemos asesorar convenientemente en cada caso e informar de la posibilidad de complicaciones en la lactancia, en función del tipo de intervención a realizar.

Si tienes cualquier duda y estás planteándote una operación de aumento de pecho o para su reducción, llámanos al tfno. 985 220 224. O contacta con nosotros. Pondremos a tu disposición toda nuestra experiencia en cirugía estética en el Principado de Asturias.

Decidir entre cirugía estética o tratamiento sin cirugía

Decidir entre cirugía estética o tratamiento sin cirugía

Decidir entre cirugía estética o tratamiento sin cirugía 800 500 admin

Si usted pudiera obtener los resultados de una Cirugía Estética, sin necesidad de pasar por el quirófano, sino realizando un tratamiento estético no invasivo, ¿qué alternativa elegiría?

Lógicamente, cualquier persona elegiría la opción menos invasiva. Esto nos lleva a plantearnos hasta qué punto podemos hoy en día conseguir con la medicina estética, los mismos resultados que con la Cirugía Estética.

Medicina estética VS. cirugía estética

Aunque la Cirugía Estética ha avanzado en los últimos años, todavía son muchos los que prefieren no pasar por el quirófano para hacerse algún retoque estético.

España es el segundo país del mundo donde más tratamientos estéticos se practican. Una tendencia que está creciendo de manera exponencial.

El éxito de estos tratamientos reside en que brindan “soluciones” rápidas contra el envejecimiento cutáneo, minimizando el riesgo y con periodos de recuperación mínimos o nulos para el paciente. Sin embargo, tienen sus limitaciones y conviene conocerlas.

Tratamientos estéticos no invasivos

Actualmente, los tres procedimientos médico-estéticos no invasivos más populares son la toxina botulínica de tipo A, más conocida como Bótox, los rellenos dérmicos y los peelings químicos.

El Bótox bloquea la contracción muscular, atenuando o previniendo la formación de las arrugas asociadas a determinados movimientos faciales. Su acción, por tanto, no es la de rellenar la arruga, sino mejorarla o prevenir que ésta se forme. Su uso puede estar indicado cada 4 ó 5 meses, y una vez que sus efectos pasan, la zona en la que se ha infiltrado recupera su estado previo. Su gran efectividad para reducir las arrugas de expresión en la frente ha permitido disminuir la indicación de otras cirugías (el llamado lifting frontal o coronal) que tienen como finalidad tratar este tipo de arrugas. Es este el único caso en el que, para la mayor parte de cirujanos, un tratamiento no quirúrgico ha ido desplazando a otro que sí lo es; a pesar de la menor duración de los efectos del bótox, su uso se puede repetir indefinidamente.

Cirugía estética o tratamiento sin cirugía

Los rellenos dérmicos, como el ácido hialurónico, consiguen suavizar pliegues cutáneos y arrugas, además de dar volumen a determinadas zonas faciales. Los efectos suelen ser apreciables de 12 a 18 meses tras su aplicación.

Los peelings químicos o resurfacing facial con láser permiten “barrer” la superficie de la piel, ayudando a mejorar las marcas de acné, cicatrices, arrugas finas y algunos tipos de manchas cutáneas.

Lo que tienen en común estos tratamientos, que hoy día suponen el 60 por ciento de la demanda, es que permiten mejorar los primeros signos de envejecimiento y en ocasiones retrasar la necesidad de una cirugía.

No te dejes engañar

Desafortunadamente, se comparan este tipo de procedimientos no invasivos para el rejuvenecimiento facial con una intervención de lifting de cara y cuello. En este sentido, cada vez es mayor la publicidad engañosa que quiere hacer creer que un lifting, pueden sustituirse por un tratamiento estético, cuando los resultados de una cirugía bien realizada son claramente superiores, no siendo comparables ni en su calidad (salvo la mencionada excepción del bótox) ni en su duración.

Estos procedimientos, con o sin cirugía, pueden ser empleados de forma complementaria, ayudando a que los resultados de una cirugía se perfeccionen o  prolonguen en el tiempo, pero en ningún caso pueden ser –al menos por el momento- sustitutivos. Consulte con profesionales que conozcan y realicen de forma habitual tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos de forma que le asesoren de forma apropiada.

Póngase en buenas manos. Solicite su cita en nuestra clínica de medicina estética en Oviedo. Estaremos encantados de atenderle.
tipos de cirugía mamaria: una solución para cada problema

Tipos de cirugía mamaria: Una solución para cada problema

Tipos de cirugía mamaria: Una solución para cada problema 400 300 admin

Los datos indican que una de cada tres mujeres españolas no se siente a gusto con su pecho. La cirugía mamaria plantea diferentes tipos de intervención, ajustadas a las necesidades de cada paciente. Por eso desde Clínica Fernandez te ofrecemos una lista de los diferentes tipos de cirugías mamarias para la solución de todo tipo de problemas.

TIPOS DE OPERACIONES MAMARIAS

El pecho femenino es un factor determinante en la autoestima de la mujer. Tener un volumen y forma adecuados es un deseo natural que no siempre se presenta, ya que el pecho experimenta cambios y evoluciona a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

La piel de la mama actúa como envoltorio del tejido mamario subyacente a modo de sostén natural. Con el paso de los años, la piel va perdiendo tonicidad, por lo que el pecho pierde firmeza. También el tejido mamario puede cambiar su composición pasando de ser más consistente, por contener más tejido glandular, a más blando cuando aumenta su parte adiposa o grasa.

MAMOPLASTIA DE AUMENTO O AUMENTO DE MAMAS

cirugía de aumento de mamas

La cirugía de aumento mamario es un procedimiento con el que se consigue mejorar el volumen o la forma del pecho,mediante la colocación de implantes. Es una técnica indicada para aquellas mujeres en las que el pecho no se ha desarrollado suficientemente y en las que la posición de la areola se encuentra dentro de lo considerado normal desde el punto de vista estético.

También es una cirugía apropiada en mujeres que aprecian una disminución del volumen o un descenso leve de la posición del tejido mamario tras el embarazo o por disminución de peso. Con un aumento mamario no se busca elevar el pecho, aunque al incrementar el volumen, y en función de la técnica empleada en la colocación del implante, el pecho puede adoptar visualmente un aspecto más elevado.

En este tipo de cirugía la cicatriz se limita a la incisión requerida para poder introducir el implante (unos 4 a 5 cm) en la zona del surco submamario, en el borde de la areola o a nivel de la axila, según la vía que se escoja.

Según datos de lSociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), es la intervención de Cirugía Estética con mayor demanda en nuestro país y supone un 28,2% del total de este tipo de procedimientos.

MASTOPEXIA O CIRUGÍA DE ELEVACIÓN MAMARIA

cirugía de elevación mamaria

Una piel con gran elasticidad, los embarazos o los cambios importantes de peso, son algunas de las causas por las que algunas mujeres presentan unas mamas de aspecto caído (ptosis mamaria) y con frecuencia desproporcionadamente envejecido en relación con el resto del cuerpo. En este caso, la mastopexia o cirugía de elevación mamaria, busca armonizar tanto el tamaño como la forma del pecho devolviéndolo a una posición adecuada.

 

Puede estar indicado asociar un aumento mamario, en general de pequeño volumen, para lograr un resultado estético proporcionado y armónico. Las variantes técnicas de este tipo de cirugía mamaria son numerosas, según el grado de descenso de la areola, de las características de los tejidos o de la necesidad de colocar implantes mamarios.

Las cicatrices pueden limitarse al borde de la areola por todo su perímetro o incluir además una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hacia el surco submamario. En ocasiones es necesario resecar piel en la zona del surco submamario para lograr el resultado deseado. Este tipo de cicatrices en condiciones normales terminan por resultar poco visibles a largo plazo, siendo bien toleradas por las pacientes.

Este procedimiento también está indicado en casos de asimetría mamaria, que se puede padecer desde la adolescencia como consecuencia de alteraciones en el desarrollo – es el caso de las denominadas mamas tuberosas-, o en la edad adulta, -tras los embarazos o por tras una resección mamaria o mastectomía como consecuencia de un cáncer de mama-.

REDUCCIÓN MAMARIA

cirugía de reducción mamaria

Cuando la alteración de las mamas se debe a que el tamaño de las mismas se encuentra por encima de lo que se considera normal o saludable en una mujer -lo que se conoce por hipertrofia mamaria-, es posible disminuir el tamaño de los senos mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y pielmediante una cirugía de reducción mamaria. El resultado son unos senos más pequeños y ligeros, proporcionados con el resto del cuerpo de la paciente.

Este tipo de cirugía se realiza en mujeres que presentan mamas completamente desarrolladas, pudiendo estar indicada ya en mujeres jóvenes cuando esta circunstancia les produce dolor o malestar físico o psicológico. De hecho, el dolor de espalda postural es la causa que está detrás de muchas de las intervenciones de reducción de mamas en España, una operación a la que se someten 1 de cada 20 españolas que recurren a la Cirugía Estética, según datos de la SECPRE.

Los resultados son muy gratificantes para las pacientes ya desde los primeros días del postoperatorio al apreciarse una importante mejoría asociada a la disminución de peso y volumen de las mamas. Los efectos positivos desde el punto de vista psicológico de la mamoplastia de reducción también suponen uno de los principales motivos para decidirse a realizar la cirugía.

Hoy día las cirugías mamarias ofrecen un abanico de soluciones para las mujeres que por razones estéticas, médicas o psicológicas desean corregir la forma o volumen de su pecho. Se realiza mediante procedimientos que son seguros para las pacientes y que proporcionan resultados altamente satisfactorios. Ponte en contacto con nuestra clínica de cirugía estética en Asturias si estás pensando en someterte a alguna de las citadas intervenciones.

Ptosis mamaria o pechos caidos

Ptosis mamaria o mamas caídas: reconocer y corregir

Ptosis mamaria o mamas caídas: reconocer y corregir 975 650 admin

El embarazo, la lactancia, el envejecimiento y las variaciones de peso son algunas de las causas del cambio en la forma de los senos. Tanto la piel como el tejido de las mamas presentan modificaciones que se reflejan en un aspecto más vacío de las mismas. El descenso de los tejidos (piel y/o glándula mamaria), se denomina ptosis mamaria. Para valorar el grado de descenso se toma como referencia la posición de la areola y el pezón con respecto al pliegue de la mama (surco submamario); según esta posición existen diferentes grados de ptosis.

¿CÓMO SABER SI TENGO LOS PECHOS CAIDOS?

Como referencia, se traza una línea que va desde la horquilla esternal hasta el pezón, cuyos límites ideales serían de 19 a 21 cm. El punto exacto se localiza sobre una línea vertical medioclavicular a la altura de la proyección anterior del pliegue de la mama.

Los diferentes grados de ptosis mamaria, según su intensidad son:

Ptosis grado I o Pseudoptosis mamaria: La areola se encuentra por encima del surco submamario, pero el polo superior de la mama se encuentra vacío de contenido glandular, concentrándose éste en la parte inferior del pecho. Esto confiere un aspecto vacío o ptósico a la mama sin serlo; es lo que se denomina pseudoptosis o ptosis falsa.

Ptosis grado II. La altura del pezón se encuentra en la línea del surco submamario.

Ptosis grado III. El pezón se encuentra situado por debajo del surco submamario, a una distancia de la fosa supraesternal de entre 23 y 28 cm. A esta situación corresponden generalmente las ptosis mamarias por envejecimiento, procesos de adelgazamiento y algunas hipertrofias moderadas.
Ptosis grado IV. El complejo areola-pezón se encuentra situado a más de 29 cm de distancia de la fosa supraesternal. Corresponde a casos de hipertrofias importantes. La corrección de este grado de ptosis se asocia a la cirugía de reducción mamaria.

CORRECCIÓN QUIRÚRGICA DE LA PTOSIS MAMARIA

La cirugía de elevación mamaria o mastopexia tiene como objetivos elevar la posición de la areola, reposicionar el tejido mamario y eliminar el exceso de piel, mejorando así la forma y proyección del pecho. En los casos en los que el tamaño de la areola es mayor que el deseado también se puede reducir su tamaño.
Como explicamos en un post anterior, con frecuencia el tratamiento indicado consiste únicamente en reposicionar los tejidos mamarios de la paciente. En otras ocasiones, para recuperar el volumen, puede estar indicado la utilización de implantes mamarios que permitan el relleno del polo superior de la mama.
Las variantes técnicas de este tipo de cirugía mamaria son numerosas, según el grado de descenso de la areola, de las características de los tejidos o de la necesidad de colocar implantes mamarios. Las cicatrices pueden limitarse al borde de la areola por todo su perímetro o incluir además una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hacia el surco submamario. En ocasiones es necesario resecar piel en la zona del surco submamario para lograr el resultado deseado. Este tipo de cicatrices en condiciones normales terminan por resultar poco visibles a largo plazo, siendo bien toleradas por las pacientes.
La cirugía de elevación mamaria o mastopexia es una de las intervenciones en las que el efecto sobre la autoestima de la mujer es más evidente.  Ponte en contacto con nuestro centro de medicina estética en Asturias si necesitas más información.
Recuperación después del embarazo

Recuperación después del embarazo

Recuperación después del embarazo 1000 665 admin

Durante el embarazo las mujeres ven modificado el contorno corporal como consecuencia natural de los cambios asociados al período gestacional. Las variaciones en la forma del pecho, en la disposición de los huesos de la pelvis o en la musculatura abdominal son algunos de los elementos más característicos de esta etapa; además, tras el parto, el 80% de las mujeres presentan sobrepeso. Muchos de estos cambios se van atenuando en mayor o menor medida a lo largo de los primeros meses tras el alumbramiento. La recuperación después del embarazo es algo que muchas mujeres desean.

La capacidad de recuperación varía de forma significativa entre mujeres: la constitución física, el tipo de piel y los hábitos tanto nutricionales como de ejercicio, determinan la rapidez y el grado de dicha recuperación. Con frecuencia los cambios producidos durante el embarazo no llegan a resolverse de forma definitiva y pueden ser origen de disconformidad con la imagen corporal y de malestar psicológico. En estos casos puede estar indicada una intervención de Cirugía Estética.

Recuperación post parto ¿por dónde empiezo?

Con la gestación y la lactancia la glándula mamaria aumenta su tamaño y cambia de textura por el predominio del tejido glandular sobre el graso; además se aprecian modificaciones en la coloración de la piel y la areola debido a los cambios hormonales. La evolución de la forma y el volumen del pecho tras una gestación varían según los casos. Con frecuencia se aprecia un descenso en la posición de la areola, o ptosis, por la distensión de la piel. Puede existir, asociada o no a esta apariencia caída del pecho, una disminución en el volumen del mismo, generalmente más apreciable en el polo superior.

La intervención que permite elevar la posición de la areola se denomina mastopexia. Si el volumen de la mama es considerado suficiente, esta cirugía busca únicamente eliminar el exceso de piel sobrante. Si la mama presenta además una apariencia vacía, puede combinarse con un aumento mamario, de manera que las prótesis restituyan el volumen y la forma anteriores al embarazo. Por último, en aquellos casos en los que únicamente se aprecia una disminución de volumen, la colocación de implantes mamarios es el procedimiento indicado. En general para someterse a cualquier intervención mamaria tras un embarazo se aconseja esperar entre tres a seis meses tras el parto. Igualmente, de tres a seis meses tras finalizar la lactancia.


Otra de las alteraciones más frecuentes como consecuencia del embarazo es la flacidez abdominal. El aumento de presión intraabdominal produce la distensión tanto de la piel como de la musculatura a este nivel. La presencia de pequeñas hernias es relativamente frecuente tras la gestación, especialmente en el caso de embarazos gemelares.

Falicidez abdominal

La intervención que permite tratar la flacidez abdominal se denomina abdominoplastia. Este procedimiento permite eliminar el exceso de piel y recuperar la tensión cutánea; además si está indicado, se aproximan los bordes musculares hacia la línea media lo que mejora el contorno abdominal de forma significativa. En ocasiones los cambios asociados al embarazo son menos aparentes y el exceso de piel se localiza únicamente entre el ombligo y el pubis: en estos casos puede estar indicada una miniabdominoplastia.

Aumento de los tejidos grasos

Los cambios hormonales durante el embarazo, así como las modificaciones en los hábitos nutricionales, con frecuencia debidos a un incremento en las necesidades energéticas de la mujer, hacen que tras la gestación se observen cambios en el contorno corporal por la aparición o aumento de los depósitos de tejido graso subcutáneo. Estos acúmulos pueden desparecer con el paso de las semanas pero en ocasiones resultan difíciles de eliminar. Si a pesar de mantener unos hábitos saludables existen depósitos grasos localizados que son objeto de malestar para la mujer, el cirujano puede indicar la realización de una liposucción.

El procedimiento se realiza en una sola sesión y el resultado de esta cirugía es inmediato y muy gratificante para las pacientes. Sin embargo el cirujano debe de explicarle qué resultado es el que puede esperar según la zona a tratar y el volumen existente. Debe de tener en cuenta las aspiraciones de la paciente, desaconsejando la cirugía si considera que el resultado no va a cumplir sus expectativas.

La aparición de estrías es otro de los problemas estéticos más citados por mujeres que han sido madres recientemente. No existe actualmente ningún tratamiento que permita eliminar las estrías por lo que el abordaje de esta alteración, asociada a un adelgazamiento del espesor cutáneo, se centra en la prevención de su aparición mediante determinados productos que se pueden aplicar durante el embarazo.

El tiempo y el grado de recuperación de la figura estarán determinados en gran medida por factores como la genética o el estilo de vida. En Clínica Fernández lo sabemos muy bien. Sin embargo, cada vez es más frecuente que mujeres que han sido madres recurran a especialistas en Cirugía Estética en Asturias para que les ayuden a recuperar la figura previa al embarazo e incrementar así de forma significativa su autoestima.

Mastopexia

Mastopexia 870 420 admin

La mastopexia, o cirugía de elevación mamaria, está especialmente indicada para aquellas pacientes que presentan unos senos de apariencia caída y en ocasiones desproporcionadamente envejecida respecto al resto del cuerpo. Esta intervención tiene como objetivo armonizar tanto el tamaño como la forma del pecho, devolviéndole un aspecto estéticamente bonito y adecuado para cada paciente.

aumento-senosEl descenso de la posición de las mamas, o ptosis mamaria, puede producirse por diferentes factores, como los embarazos, los cambios bruscos de peso o de forma natural en pacientes que tienen una piel especialmente elástica. Las pacientes suelen referir un descenso claro en la posición del pezón y la areola, generalmente asociado a un volumen de tejido mamario reducido.

El examen del caso por el cirujano es importante ya que el tipo de procedimiento a seguir varía significativamente según diferentes factores como el tipo de piel, el volumen y la forma del seno, o el tipo de tejido mamario que presente.

La mastopexia busca no sólo elevar la areola, sino reposicionar a su vez el tejido mamario y eliminar el exceso de piel, mejorando así la forma y proyección de las mamas. En los casos en los que el tamaño de la areola es mayor que el deseado también se puede reducir su tamaño. Con frecuencia el tratamiento indicado consiste únicamente en reposicionar los tejidos mamarios de la paciente. En otras ocasiones, para recuperar el volumen, puede estar indicado la utilización de implantes mamarios. La opinión del cirujano es fundamental para conseguir un resultado proporcionado y armónico con el resto del cuerpo. Esta cirugía se realiza utilizando anestesia general. La intervención tiene una duración de dos a tres horas, y la paciente puede ser dada de alta a las pocas horas tras la misma.

mastopexia

Durante el postoperatorio no es necesario el uso de vendaje, aunque sí de un sujetador específico para esta cirugía. Esta prenda debe llevarse de manera continua durante las primeras semanas tras la intervención. La paciente podrá cambiarlo progresivamente por otro tipo de sostén en función de la técnica utilizada y de la evolución que presente la mama durante el postoperatorio. La reincorporación al trabajo suele realizarse en un máximo de siete días si éste no requiere un esfuerzo físico. En caso contrario puede ser necesario un reposo relativo de 10 a 12 días.

mastopexiaNo puede hablarse de una longitud estándar de las cicatrices, sino que éstas varían en cada caso. La intervención deja dos tipos de cicatriz: una alrededor de la areola, y otra entre la areola y el surco mamario. En ocasiones, para conseguir un mejor resultado estético, se añade una pequeña incisión a nivel del surco submamario. El periodo de tiempo comprendido entre la semana 8 y la 12 es el momento en el que las cicatrices son más visibles. Sin embargo, a partir de ese momento van atenuándose hasta llegar a resultar prácticamente imperceptibles. Durante el seguimiento postoperatorio que realiza el cirujano, si se observa que la paciente presenta dificultades en el proceso de cicatrización, pueden plantearse diversos métodos para mejorarlo y acelerarlo.

El resultado de la mastopexia es altamente satisfactorio para las pacientes, al recuperar uno de los elementos más importantes de la feminidad, obteniendo además un efecto muy positivo sobre su autoestima. Si quieres solicitar más información sobre esta intervención o consultar tu caso recuerda que puedes contacter con nuestro equipo médico a través del teléfono 985 220 244, de nuestras redes sociales o del formulario de contacto de nuestra página web.

operación de pechos asimétricos

Cirugía mamaria: una solución para cada problema

Cirugía mamaria: una solución para cada problema 900 686 admin

El pecho femenino es un factor determinante en la autoestima de la mujer. Tener un volumen y forma adecuados es un deseo natural que no siempre se presenta, ya que el pecho experimenta cambios y evoluciona a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

La piel de la mama actúa como envoltorio del tejido mamario subyacente a modo de sostén natural. Con el paso de los años, la piel va perdiendo tonicidad, por lo que el pecho pierde firmeza. También el tejido mamario puede cambiar su composición pasando de ser más consistente, por contener más tejido glandular, a más blando cuando aumenta su parte adiposa o grasa.

Los datos indican que una de cada tres mujeres españolas no se siente a gusto con su pecho. La cirugía mamaria plantea diferentes tipos de intervención, ajustadas a las necesidades de cada paciente.

Mamoplastia de aumento o aumento de mamas

 La cirugía de aumento mamario es un procedimiento con el que se consigue mejorar el volumen o la forma del pecho,mediante la colocación de implantes. Es una técnica indicada para aquellas mujeres en las que el pecho no se ha desarrollado suficientemente y en las que la posición de la areola se encuentra dentro de lo considerado normal desde el punto de vista estético. También es una cirugía apropiada en mujeres que aprecian una disminución del volumen o un descenso leve de la posición del tejido mamario tras el embarazo o por disminución de peso. Con un aumento mamario no se busca elevar el pecho, aunque al incrementar el volumen, y en función de la técnica empleada en la colocación del implante, el pecho puede adoptar visualmente un aspecto más elevado. En este tipo de cirugía la cicatriz se limita a la incisión requerida para poder introducir el implante (unos 4 a 5 cm) en la zona del surco submamario, en el borde de la areola o a nivel de la axila, según la vía que se escoja.

Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), es la intervención de Cirugía Estética con mayor demanda en nuestro país y supone un 28,2% del total de este tipo de procedimientos.

Mastopexia o Cirugía de Elevación Mamaria

Una piel con gran elasticidad, los embarazos o los cambios importantes de peso, son algunas de las causas por las que algunas mujeres presentan unas mamas de aspecto caído (ptosis mamaria) y con frecuencia desproporcionadamente envejecido en relación con el resto del cuerpo. En este caso, la mastopexia o cirugía de elevación mamaria, busca armonizar tanto el tamaño como la forma del pecho devolviéndolo a una posición adecuada. Puede estar indicado asociar un aumento mamario, en general de pequeño volumen, para lograr un resultado estético proporcionado y armónico. Las variantes técnicas de este tipo de cirugía mamaria son numerosas, según el grado de descenso de la areola, de las características de los tejidos o de la necesidad de colocar implantes mamarios. Las cicatrices pueden limitarse al borde de la areola por todo su perímetro o incluir además una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hacia el surco submamario. En ocasiones es necesario resecar piel en la zona del surco submamario para lograr el resultado deseado. Este tipo de cicatrices en condiciones normales terminan por resultar poco visibles a largo plazo, siendo bien toleradas por las pacientes.

Este procedimiento también está indicado en casos de asimetría mamaria, que se puede padecer desde la adolescencia como consecuencia de alteraciones en el desarrollo – es el caso de las denominadas mamas tuberosas-, o en la edad adulta, -tras los embarazos o por tras una resección mamaria o mastectomía como consecuencia de un cáncer de mama-.

Reducción Mamaria

 Cuando la alteración de las mamas se debe a que el tamaño de las mismas se encuentra por encima de lo que se considera normal o saludable en una mujer -lo que se conoce por hipertrofia mamaria-, es posible disminuir el tamaño de los senos mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y piel, mediante una cirugía de reducción mamaria. El resultado son unos senos más pequeños y ligeros, proporcionados con el resto del cuerpo de la paciente. Este tipo de cirugía se realiza en mujeres que presentan mamas completamente desarrolladas, pudiendo estar indicada ya en mujeres jóvenes cuando esta circunstancia les produce dolor o malestar físico o psicológico. De hecho, el dolor de espalda postural es la causa que está detrás de muchas de las intervenciones de reducción de mamas en España, una operación a la que se someten 1 de cada 20 españolas que recurren a la Cirugía Estética, según datos de la SECPRE. Los resultados son muy gratificantes para las pacientes ya desde los primeros días del postoperatorio al apreciarse una importante mejoría asociada a la disminución de peso y volumen de las mamas. Los efectos positivos desde el punto de vista psicológico de la mamoplastia de reducción también suponen uno de los principales motivos para decidirse a realizar la cirugía.

Hoy día las cirugías mamarias ofrecen un abanico de soluciones para las mujeres que por razones estéticas, médicas o psicológicas desean corregir la forma o volumen de su pecho, a través de procedimientos que son seguros para las pacientes y que proporcionan resultados altamente satisfactorios.

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