Reducción mamaria

¿Qué tipo de cirugía necesito?

¿Qué tipo de cirugía necesito? Mastopexia, implantes o ambas cirugías

¿Qué tipo de cirugía necesito? Mastopexia, implantes o ambas cirugías 768 512 Prisma

El pecho evoluciona y experimenta cambios a lo largo de la vida de la mujer. El embarazo, la lactancia, el envejecimiento y las variaciones de peso son algunas de las causas de modificaciones en el tamaño o forma de la mama.

Debido a estos factores el pecho suele presentar un aspecto “vacío”. En algunos casos, la pérdida de elasticidad cutánea provoca además un descenso en la posición de las areolas. La cirugía mamaria contempla diferentes tipos de intervención, según las necesidades de cada paciente. Pero, ¿cómo saber qué cirugía es la más adecuada?

Qué tipo de cirugía necesito

Existen varios aspectos que deben considerarse a la hora de decidirse por un procedimiento u otro.

La posición del pezón y la areola

La flacidez del tejido o la pérdida de volumen pueden hacer que la areola y el pezón desciendan. En cirugía estética se considera que una mujer presenta mamas caídas o ptosis mamaria cuando la areola se encuentra a la altura del pliegue de la mama (surco submamario) o por debajo de este. Mediante una mastopexia es posible elevar la posición de la areola, reposicionar el tejido mamario y eliminar el exceso de piel. Esta cirugía también permite reducir el tamaño de las areolas cuando este es mayor del deseado.

El volumen de la mama

En algunas mujeres la posición de la areola es correcta desde el punto de vista estético. Sin embargo, el polo superior de la mama se encuentra vacío de contenido glandular, concentrándose este en la parte inferior del pecho.

Cuál es la indicada para mi

  • Aumento mamario sin elevación (mamoplastia de aumento): en algunos casos un implante mamario puede dar a la mama un aspecto no solo más lleno sino también más elevado.
  • Elevación sin aumento mamario (mastopexia): existen pacientes que están satisfechas con el volumen de su pecho, pero no así con la forma o posición de la mama. Mediante una mastopexia se corrige el aspecto vacío y descendido de la misma recolocando la areola y el tejido mamario a modo de “autoprótesis”
  • Aumento mamario con elevación (mastopexia con prótesis): cuando además de elevar el tejido, la paciente desea aumentar el volumen de la mama.

La indicación de una mastopexia así como la técnica más adecuada, es una decisión que se toma de forma conjunta según la experiencia del cirujano y el deseo de la paciente. El objetivo final es lograr un resultado estético, proporcionado y armónico. Solicita tu cita sin compromiso en nuestra clínica de medicina estética en Asturias. Estamos en Calle Bimenes, 18, Montecerrao- Oviedo.

El origen de los guantes y mascarillas médicas

El origen de los guantes y mascarillas médicas 768 512 admin

La crisis sanitaria por el coronavirus ha puesto en valor gestos como el lavado de manos y el uso de guantes y mascarillas médicas para prevenir contagios. A día de hoy, todos salimos a la calle con mascarilla, por eso en este post queremos contarte cuál es el origen de los guantes y mascarillas médicas.

Mascarillas y guantes quirúrgicos, ¿de dónde vienen?

Hoy en día la importancia de estas rutinas diarias en la atención sanitaria es indiscutible. Sin embargo, hay que remontarse a tiempos remotos para conocer su historia y evolución.

En la Edad Media se creía que el baño favorecía la llegada de enfermedades porque ablandaba la piel y abría los poros a todo tipo de males. La peste bubónica o Peste Negra fue descrita como la epidemia más letal de la historia, que se extendió en Europa entre el siglo XIV y principios del siglo XVIII. En aquel tiempo se pensaba que la peste se contagiaba por vía aérea y que penetraba en el cuerpo por los poros de la piel. Por esta razón los médicos diseñaron una aparatosa indumentaria para atender a los pacientes. La vestimenta incluía una máscara diseñada con forma de pico de ave para impedir acercarse al aliento del infectado, y a su vez mitigar el olor con plantas aromáticas en la zona del pico.

En el Museo Alemán de Historia Médica de Ingolstadt se exhibe una auténtica máscara de médico de la peste del siglo XVI que se ha conservado a lo largo de los años.

De la antisepsis a la asepsia

Durante las primeras décadas del siglo XIX las tasas de mortalidad en los hospitales se disparaban debido a las pésimas condiciones en que se realizaban las operaciones. No fue hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando las técnicas asépticas y el uso de indumentaria quirúrgica especial adquirieron relevancia. Con ello se consiguió eliminar la presencia de contaminantes causantes de las infecciones durante los procedimientos quirúrgicos.

El médico húngaro Ignaz Semmelweis, conocido como “el salvador de las madres”, descubrió en 1840 cómo el hecho de que los médicos se lavasen las manos en el hospital evitaba la muerte de mujeres parturientas al dar a luz. No contó con el respaldo de la comunidad científica, pero sentó las bases de la antisepsia sanitaria.

Sería el cirujano inglés Joseph Lister quien, con la ayuda de las pioneras revelaciones del químico y bacteriólogo francés Louis Pasteur, transformó la práctica médica.


Lister llegó a la conclusión de que la mayor parte de las infecciones contraídas en las heridas eran de origen bacteriano. Introdujo el concepto de asepsia en la práctica quirúrgica, utilizando las nebulizaciones con fenol para desinfectar el aire, el lavado de manos y la desinfección de la zona quirúrgica.

Además, Lister diseñó varios instrumentos quirúrgicos, realizó una mastectomía a su propia hermana -con cáncer de mama-, y llego a tratar a la reina Victoria de un absceso en la exila.

Guantes de goma, una historia de amor

El uso de guantes quirúrgicos se atribuye en 1890 a William Stewart Halsted, un médico estadounidense considerado como uno de los principales precursores de la cirugía moderna. Su ayudante de quirófano, Caroline Hampton, quedó incapacitada debido a una dermatitis provocada por los antisépticos que utilizaba. Halsted pidió a una conocida empresa fabricante de neumáticos que diseñara unos guantes de goma lo bastante finos como para permitir a la enfermera trabajar en quirófano. Poco después ambos sanitarios se casaban. A finales del siglo XIX el uso de los guantes quirúrgicos ya era obligatorio para médicos, cirujanos y enfermeras. En 1958 aparecieron los guantes de látex.

Por su parte, el cirujano rumano Mikulicz introdujo en 1897 las mascarillas de gasa tras demostrar la teoría de la infección por gotas. Fueron obligatorias en 1926 para evitar que los cirujanos contagiaran a los pacientes al toser o estornudar. A partir de 1950 las normas de seguridad en quirófano han sido más estrictas; en los años 80 comenzó a usarse la ropa desechable.

Estas y otras muchas aportaciones a lo largo de la historia han sido claves para configurar las actuales medidas y protocolos de seguridad en la prevención de infecciones en el ámbito sanitario y desde nuestro centro de medicina estética en Asturias ¡queremos que los conozcas!

lactancia después de operación de pecho

¿Se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria?

¿Se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria? 784 523 admin

Las dudas iniciales de quiénes quieren someterse a un aumento o reducción de pecho son muy diversas. Pero hay una muy específica ¿se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria? La preocupación suele ser doble. La primera es si afectará a su capacidad de amamantar. La segunda, es cómo afectará la lactancia después de la operación desde el punto de vista estético. Tales son las cuestiones habituales que nos plantean quienes buscan estos servicios de cirugía estética en Asturias y acuden a nuestra clínica. Y  recordamos ahora algunas de las respuestas que ya ofrecimos en entradas anteriores.

Los órganos que intervienen en la lactancia

La primera cuestión que hay que establecer es cuáles son los órganos de la mama que intervienen en la lactancia. Y si estos pueden verse afectados por una cirugía mamaria, ya sea de aumento o de reducción de pecho.

La producción de leche en las glándulas mamarias tiene lugar en los llamados lóbulos mamarios. Su cantidad es variable. Y también su capacidad de segregar leche. Depende de la conformación de la glándula mamaria en cada mujer.  Y de los llamados conductos galactóforos que sirven de conexión entre los lóbulos y el pezón y llevan hasta él la leche. Allí, son las terminaciones nerviosas las que responderán al estímulo del lactante y producirán la secreción. Es el conocido reflejo de succión innato en los recién nacidos..

El aumento de pecho y  la lactancia

Sí se puede, por lo general, dar el pecho tras una cirugía mamaria de este tipo. Y es que, en principio, una operación de aumento de pecho no tiene por qué afectar a la capacidad de segregar leche de una mujer durante la lactancia materna.

La capacidad de dar el pecho con implantes mamarios

lactancia tras aumento de pecho en AsturiasLa situación de los implantes mamarios, alejados de la glándula mamaria, impide que la estructura de éstas se vea afectada. Colocados bien bajo la propia glándula o bien bajo el pectoral mayor, no tienen por qué afectar a las funciones de secreción de leche. Ni se produce interferencia alguna con los conductos mamarios que transportan la leche desde los lóbulos al pezón.

Las estadísticas nos hablan de un 93 % de pacientes con implantes mamarios que no tienen dificultades en establecer la lactancia exclusiva o mixta en los 30 días posteriores al parto.

Es cierto que existe una diferencia mínima en el éxito de la lactancia respecto a las mujeres que no llevan implantes.  Y suele atribuirse a dos razones.

En ocasiones la explicación se encuentra en los mismos motivos de someterse a una cirugía estética de aumento de pecho. Es decir, en el menor tamaño de la mama, y por ende, de una glándula mamaria menos desarrollada. O más pequeña de lo habitual. Lo que de por sí ya dificultaría la secreción de leche, y las posibilidades de mantener una lactancia exitosa.

Otras veces, nos encontramos con la reticencia de la madre lactante, o su prevención ante una posible afectación estética de la mama. Y esto suele ser la causa de decidir no prolongar la lactancia.

Tampoco se ve afectada, según varios estudios científicos, la calidad o composición de la leche de las madres lactantes con implantes. Pues son iguales respecto a aquellas que no se han sometido a este tipo de cirugía.

Podemos concluir, así pues, que prácticamente la totalidad de pacientes que se han sometido a intervenciones de cirugía estética en Asturias, pueden dar el pecho, si así lo desean.

Los cambios de la mama durante la lactancia

La lactancia implica un aumento del tamaño de los pechos. Es algo natural. Y la preocupación de muchas mujeres que se han sometido a un aumento de pecho también. Se preguntan si esta alteración natural puede afectar de forma negativa a los implantes mamarios. Y podemos decir que no existe evidencia científica de que los cambios producidos en la mama durante la lactancia sean mayores por llevar implantes. Ni de que estos se vean afectados en forma alguna por esos cambios.

En cualquier caso, es práctica habitual en nuestros centros de cirugía estética en Asturias, informar de todas estas cuestiones en profunidadad a nuestras pacientes con carácter previo a cualquier cirugía mamaria.

Por deontología y exigencia de una buena praxis profesional ha de realizarse siempre una evaluación previa de la intervención. Y una planificación rigurosa de la misma. Incluyendo el tipo de incisión que se practicará, el volumen del implante y su ubicación. Y, por supuesto, informar a todas aquellas mujeres que llegan a nuestra consulta, sobre todas las variables que pueden influir en su lactancia materna en caso de someterse a una operación de aumento de pecho.

La lactancia tras una reducción de pecho

En el lado opuesto, nos encontraríamos los supuestos de reducción de pecho. Estos caso de cirugía mamaria se llevan a cabo mediante múltiples técnicas. La finalidad de preservar las propiedades de la glándula mamaria está presente en la mayoría de ellas, de forma que no alteren la capacidad para dar desarrollar una lactancia exitosa tras la intervención.

Como decimos, las técnicas varían, en función de la edad, la conformación del tejido mamario o el resultado estético deseado. O bien de otras consideraciones. Lo más habitual, sin embargo, es que estas técnicas permitan conservar parcialmente el tejido mamario, con los conductos galactóforos de los que hablábamos al principio, unidos a la areola. Y gracias a esto, este tipo de cirugías de reducción mamaria no suelen producir afectación alguna a la hora de dar el pecho. Si bien, puntualmente sí puede llegar a darse  una disminución en la capacidad de amamantar, en caso de verse afectada la función de esos conductos galactóforos.

Por eso  es muy importante la información previa a cualquier intervención quirúrgica de reducción de pecho. Los profesionales de la cirugía estética debemos asesorar convenientemente en cada caso e informar de la posibilidad de complicaciones en la lactancia, en función del tipo de intervención a realizar.

Si tienes cualquier duda y estás planteándote una operación de aumento de pecho o para su reducción, llámanos al tfno. 985 220 224. O contacta con nosotros. Pondremos a tu disposición toda nuestra experiencia en cirugía estética en el Principado de Asturias.

tipos de cirugía mamaria: una solución para cada problema

Tipos de cirugía mamaria: Una solución para cada problema

Tipos de cirugía mamaria: Una solución para cada problema 400 300 admin

Los datos indican que una de cada tres mujeres españolas no se siente a gusto con su pecho. La cirugía mamaria plantea diferentes tipos de intervención, ajustadas a las necesidades de cada paciente. Por eso desde Clínica Fernandez te ofrecemos una lista de los diferentes tipos de cirugías mamarias para la solución de todo tipo de problemas.

TIPOS DE OPERACIONES MAMARIAS

El pecho femenino es un factor determinante en la autoestima de la mujer. Tener un volumen y forma adecuados es un deseo natural que no siempre se presenta, ya que el pecho experimenta cambios y evoluciona a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

La piel de la mama actúa como envoltorio del tejido mamario subyacente a modo de sostén natural. Con el paso de los años, la piel va perdiendo tonicidad, por lo que el pecho pierde firmeza. También el tejido mamario puede cambiar su composición pasando de ser más consistente, por contener más tejido glandular, a más blando cuando aumenta su parte adiposa o grasa.

MAMOPLASTIA DE AUMENTO O AUMENTO DE MAMAS

cirugía de aumento de mamas

La cirugía de aumento mamario es un procedimiento con el que se consigue mejorar el volumen o la forma del pecho,mediante la colocación de implantes. Es una técnica indicada para aquellas mujeres en las que el pecho no se ha desarrollado suficientemente y en las que la posición de la areola se encuentra dentro de lo considerado normal desde el punto de vista estético.

También es una cirugía apropiada en mujeres que aprecian una disminución del volumen o un descenso leve de la posición del tejido mamario tras el embarazo o por disminución de peso. Con un aumento mamario no se busca elevar el pecho, aunque al incrementar el volumen, y en función de la técnica empleada en la colocación del implante, el pecho puede adoptar visualmente un aspecto más elevado.

En este tipo de cirugía la cicatriz se limita a la incisión requerida para poder introducir el implante (unos 4 a 5 cm) en la zona del surco submamario, en el borde de la areola o a nivel de la axila, según la vía que se escoja.

Según datos de lSociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), es la intervención de Cirugía Estética con mayor demanda en nuestro país y supone un 28,2% del total de este tipo de procedimientos.

MASTOPEXIA O CIRUGÍA DE ELEVACIÓN MAMARIA

cirugía de elevación mamaria

Una piel con gran elasticidad, los embarazos o los cambios importantes de peso, son algunas de las causas por las que algunas mujeres presentan unas mamas de aspecto caído (ptosis mamaria) y con frecuencia desproporcionadamente envejecido en relación con el resto del cuerpo. En este caso, la mastopexia o cirugía de elevación mamaria, busca armonizar tanto el tamaño como la forma del pecho devolviéndolo a una posición adecuada.

 

Puede estar indicado asociar un aumento mamario, en general de pequeño volumen, para lograr un resultado estético proporcionado y armónico. Las variantes técnicas de este tipo de cirugía mamaria son numerosas, según el grado de descenso de la areola, de las características de los tejidos o de la necesidad de colocar implantes mamarios.

Las cicatrices pueden limitarse al borde de la areola por todo su perímetro o incluir además una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hacia el surco submamario. En ocasiones es necesario resecar piel en la zona del surco submamario para lograr el resultado deseado. Este tipo de cicatrices en condiciones normales terminan por resultar poco visibles a largo plazo, siendo bien toleradas por las pacientes.

Este procedimiento también está indicado en casos de asimetría mamaria, que se puede padecer desde la adolescencia como consecuencia de alteraciones en el desarrollo – es el caso de las denominadas mamas tuberosas-, o en la edad adulta, -tras los embarazos o por tras una resección mamaria o mastectomía como consecuencia de un cáncer de mama-.

REDUCCIÓN MAMARIA

cirugía de reducción mamaria

Cuando la alteración de las mamas se debe a que el tamaño de las mismas se encuentra por encima de lo que se considera normal o saludable en una mujer -lo que se conoce por hipertrofia mamaria-, es posible disminuir el tamaño de los senos mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y pielmediante una cirugía de reducción mamaria. El resultado son unos senos más pequeños y ligeros, proporcionados con el resto del cuerpo de la paciente.

Este tipo de cirugía se realiza en mujeres que presentan mamas completamente desarrolladas, pudiendo estar indicada ya en mujeres jóvenes cuando esta circunstancia les produce dolor o malestar físico o psicológico. De hecho, el dolor de espalda postural es la causa que está detrás de muchas de las intervenciones de reducción de mamas en España, una operación a la que se someten 1 de cada 20 españolas que recurren a la Cirugía Estética, según datos de la SECPRE.

Los resultados son muy gratificantes para las pacientes ya desde los primeros días del postoperatorio al apreciarse una importante mejoría asociada a la disminución de peso y volumen de las mamas. Los efectos positivos desde el punto de vista psicológico de la mamoplastia de reducción también suponen uno de los principales motivos para decidirse a realizar la cirugía.

Hoy día las cirugías mamarias ofrecen un abanico de soluciones para las mujeres que por razones estéticas, médicas o psicológicas desean corregir la forma o volumen de su pecho. Se realiza mediante procedimientos que son seguros para las pacientes y que proporcionan resultados altamente satisfactorios. Ponte en contacto con nuestra clínica de cirugía estética en Asturias si estás pensando en someterte a alguna de las citadas intervenciones.

Reducción mamaria

Reducción mamaria 768 404 admin

La hipertrofia mamaria es una alteración del tamaño de las mamas por presentar estas un volumen demasiado grande con respecto a lo que se considera normal o saludable. Unas mamas grandes pueden producir dolor, posturas inadecuadas, irritación cutánea, problemas respiratorios o deformidades en la espalda, así como afectar a la autoestima de las pacientes. La reducción mamaria es una intervención quirúrgica destinada a disminuir el tamaño de los senos mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y piel. El resultado son unos senos más pequeños y ligeros, proporcionados con el resto del cuerpo de la paciente.

Aunque este tipo de cirugía se realiza con más frecuencia en mujeres que presentan mamas completamente desarrolladas, la reducción mamaria puede indicarse en mujeres más jóvenes si esta circunstancia les produce dolor o malestar físico.


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Preoperatorio


En la primera consulta el cirujano evalúa entre otros aspectos el tamaño y forma de los senos, las características de su piel así como el estado general de salud de la paciente. Ésta debe aportar cierta información como el número de embarazos/lactancias previas, si es fumadora o si toma algún tipo de medicación. En determinados casos puede ser necesario un estudio mamográfico previo a la intervención, especialmente en pacientes que padecen de mastopatía fibroquística; la mamografía aporta información acerca de la presencia de quistes y sus características, así como la posibilidad de extirparlos durante la intervención. Un aspecto importante son las cicatrices resultantes; éstas pueden variar según la técnica que se emplee, y la paciente debe de conocer cuál será la localización y evolución previsible de las mismas en el postoperatorio.

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Cirugía


Esta cirugía se realiza bajo anestesia general y tiene una duración de entre 3 a 4 horas. La reducción mamaria requiere el ingreso de la paciente, dándose el alta habitualmente en el mismo día de la intervención. En ocasiones puede ser necesario permanecer en la clínica hasta 24 horas tras la cirugía.

Todas las técnicas de reducción mamaria están orientadas a reducir el volumen de las mamas y elevar la posición de la areola y el pezón. Las incisiones vienen determinadas por la técnica elegida: pueden realizarse únicamente alrededor de la areola y prolongarse hasta el pliegue mamario, o requerir además una incisión a lo largo de este surco. Mediante esta cirugía se extirpa el exceso de piel, grasa, y tejido mamario, recolocándose la areola y el pezón en su nueva posición. Con frecuencia se reduce también el tamaño de las areolas que, en este tipo de pacientes, suele encontrarse aumentado por la distensión cutánea.

Habitualmente después de la intervención no se requieren drenajes. La intervención finaliza con la colocación de unas gasas en la zona de las incisiones y un sujetador quirúrgico específico.

Postoperatorio-e

Postoperatorio


No se trata de una cirugía dolorosa; el cirujano le prescribirá la analgesia necesaria para que las molestias sean bien toleradas. El sujetador con el que la paciente es dada de alta deberá de mantenerse puesto de forma continuada durante la primera semana. Tras este período se retirarán las gasas que protegen la zona de las incisiones. A partir de ahí podrá quitar el sujetador para la ducha. A los 10 ó 15 días tras la intervención se procederá a la retirada de los puntos.
Es normal que las pacientes noten cierto cansancio durante los primeros días, pero la mayor parte reanudan cierto grado de actividad física (como salir a la calle y caminar con intensidad moderada), al cabo de 24 a 48 horas. Dependiendo del tipo de trabajo lo habitual es poder reincorporarse a los 3 ó 4 días si éste no requiere esfuerzo físico. Se aconseja no levantar objetos pesados o realizar ejercicio físico moderado a intenso durante 3 a 4 semanas.

La reducción de mamas es una intervención muy segura, aunque deben tenerse en cuenta ciertos factores.

  • Con la mayor parte de las técnicas empleadas, las mujeres que se someten a esta intervención no han tenido problemas para amamantar. Sin embargo, la capacidad de lactar puede alterarse debido a modificaciones en los conductos galactóforos.
  • Las cicatrices suelen ser muy satisfactorias. Cuando son más evidentes de lo normal se pueden emplear tratamientos médicos específicos y, de forma excepcional, puede estar indicado realizar una cirugía de revisión. En ocasiones existe retardo en la cicatrización de algunas zonas, requiriendo curas hasta su cierre definitivo; esta circunstancia no modifica el resultado final. Conviene recordar que las cicatrices nunca llegan a desaparecer totalmente, aunque cuanto más tiempo pase tras la intervención, menos visibles serán. Los problemas de cicatrización son más habituales en pacientes fumadoras, por lo que se recomienda evitar el tabaco al menos dos semanas antes de la intervención. Se deben de evitar la aspirina o medicamentos que contengan ácido acetilsalicílico antes de la intervención ya que interfieren con la coagulación normal de la sangre.

pecho bonito
Es una intervención altamente gratificante para las pacientes: la mejoría estética de las mamas en cuanto a forma y tamaño se aprecian desde el primer momento. Hay que tener en cuenta que existen cambios posteriores, más perceptibles en las primeras 3 o 4 semanas. Los resultados definitivos se ven al cabo de unos meses, cuando la inflamación asociada y la cicatrización normal de los tejidos han concluido; durante este proceso la paciente no notará ninguna molestia. Cuando se asocia a un problema funcional (como dolores de espalda o de cuello) notará una mejoría inmediata al deshacerse del peso excesivo de la mama.

Los doctores Fernández hablan sobre Reducción Mamaria en TPA

Los doctores Fernández hablan sobre Reducción Mamaria en TPA 1000 1000 admin

Los doctores Fernández hablan en el programa ‘De hoy no pasa’ de TPA sobre la hipertrofia mamaria y la cirugía de reducción (características de este trastorno, beneficios de esta intervenció, para qué pacientes está indicada, etc.), los resultados que se pueden esperar y los factores a tener en cuenta para cada caso. Recuerda que si quieres pedir cita o realizar alguna consulta a nuestro equipo médico puedes hacerlo a través del teléfono 985 220 244 o de nuestras redes sociales.

Cirugía mamaria: una solución para cada problema

Cirugía mamaria: una solución para cada problema 900 686 admin

El pecho femenino es un factor determinante en la autoestima de la mujer. Tener un volumen y forma adecuados es un deseo natural que no siempre se presenta, ya que el pecho experimenta cambios y evoluciona a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

La piel de la mama actúa como envoltorio del tejido mamario subyacente a modo de sostén natural. Con el paso de los años, la piel va perdiendo tonicidad, por lo que el pecho pierde firmeza. También el tejido mamario puede cambiar su composición pasando de ser más consistente, por contener más tejido glandular, a más blando cuando aumenta su parte adiposa o grasa.

Los datos indican que una de cada tres mujeres españolas no se siente a gusto con su pecho. La cirugía mamaria plantea diferentes tipos de intervención, ajustadas a las necesidades de cada paciente.

Mamoplastia de aumento o aumento de mamas

 La cirugía de aumento mamario es un procedimiento con el que se consigue mejorar el volumen o la forma del pecho,mediante la colocación de implantes. Es una técnica indicada para aquellas mujeres en las que el pecho no se ha desarrollado suficientemente y en las que la posición de la areola se encuentra dentro de lo considerado normal desde el punto de vista estético. También es una cirugía apropiada en mujeres que aprecian una disminución del volumen o un descenso leve de la posición del tejido mamario tras el embarazo o por disminución de peso. Con un aumento mamario no se busca elevar el pecho, aunque al incrementar el volumen, y en función de la técnica empleada en la colocación del implante, el pecho puede adoptar visualmente un aspecto más elevado. En este tipo de cirugía la cicatriz se limita a la incisión requerida para poder introducir el implante (unos 4 a 5 cm) en la zona del surco submamario, en el borde de la areola o a nivel de la axila, según la vía que se escoja.

Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), es la intervención de Cirugía Estética con mayor demanda en nuestro país y supone un 28,2% del total de este tipo de procedimientos.

Mastopexia o Cirugía de Elevación Mamaria

Una piel con gran elasticidad, los embarazos o los cambios importantes de peso, son algunas de las causas por las que algunas mujeres presentan unas mamas de aspecto caído (ptosis mamaria) y con frecuencia desproporcionadamente envejecido en relación con el resto del cuerpo. En este caso, la mastopexia o cirugía de elevación mamaria, busca armonizar tanto el tamaño como la forma del pecho devolviéndolo a una posición adecuada. Puede estar indicado asociar un aumento mamario, en general de pequeño volumen, para lograr un resultado estético proporcionado y armónico. Las variantes técnicas de este tipo de cirugía mamaria son numerosas, según el grado de descenso de la areola, de las características de los tejidos o de la necesidad de colocar implantes mamarios. Las cicatrices pueden limitarse al borde de la areola por todo su perímetro o incluir además una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hacia el surco submamario. En ocasiones es necesario resecar piel en la zona del surco submamario para lograr el resultado deseado. Este tipo de cicatrices en condiciones normales terminan por resultar poco visibles a largo plazo, siendo bien toleradas por las pacientes.

Este procedimiento también está indicado en casos de asimetría mamaria, que se puede padecer desde la adolescencia como consecuencia de alteraciones en el desarrollo – es el caso de las denominadas mamas tuberosas-, o en la edad adulta, -tras los embarazos o por tras una resección mamaria o mastectomía como consecuencia de un cáncer de mama-.

Reducción Mamaria

 Cuando la alteración de las mamas se debe a que el tamaño de las mismas se encuentra por encima de lo que se considera normal o saludable en una mujer -lo que se conoce por hipertrofia mamaria-, es posible disminuir el tamaño de los senos mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y piel, mediante una cirugía de reducción mamaria. El resultado son unos senos más pequeños y ligeros, proporcionados con el resto del cuerpo de la paciente. Este tipo de cirugía se realiza en mujeres que presentan mamas completamente desarrolladas, pudiendo estar indicada ya en mujeres jóvenes cuando esta circunstancia les produce dolor o malestar físico o psicológico. De hecho, el dolor de espalda postural es la causa que está detrás de muchas de las intervenciones de reducción de mamas en España, una operación a la que se someten 1 de cada 20 españolas que recurren a la Cirugía Estética, según datos de la SECPRE. Los resultados son muy gratificantes para las pacientes ya desde los primeros días del postoperatorio al apreciarse una importante mejoría asociada a la disminución de peso y volumen de las mamas. Los efectos positivos desde el punto de vista psicológico de la mamoplastia de reducción también suponen uno de los principales motivos para decidirse a realizar la cirugía.

Hoy día las cirugías mamarias ofrecen un abanico de soluciones para las mujeres que por razones estéticas, médicas o psicológicas desean corregir la forma o volumen de su pecho, a través de procedimientos que son seguros para las pacientes y que proporcionan resultados altamente satisfactorios.

Los doctores Fernández hablan de reducción mamaria en TPA

Los doctores Fernández hablan de reducción mamaria en TPA 800 800 admin

Los doctores Sergio Fernández Cossío y José Manuel Fernández, cirujanos en Clínica Fernández, hablan en el programa “Saludables” sobre la cirugía de reducción mamaria.

En la entrevista explican en qué consiste la reducción mamaria, cuándo recurrir a esta intervención y otras cuestiones sobre esta técnica quirúrgica.

Recuerda que si quieres pedir cita o realizar alguna consulta a nuestro equipo médico puedes hacerlo a través del teléfono 985 220 244, el formulario de contacto de la página web o de nuestras redes sociales.

Beneficios de una reducción de pecho

Beneficios de una reducción de pecho 900 600 admin

La reducción mamaria, técnicamente conocida como mamoplastia de reducción, está indicada en mujeres con mamas grandes y descendidas.

Con esta cirugía se elimina tejido graso, glandular y piel de las mamas, haciéndolas más pequeñas, menos pesadas y con mayor firmeza. También permite disminuir el tamaño de la areola (la piel más oscura que rodea el pezón). El objetivo de este procedimiento es obtener unas mamas más pequeñas con una forma más adecuada y proporcionada al resto del cuerpo.

Como expertos en cirugía estética en Asturias, sabemos que los beneficios tanto físicos como psicológicos suponen una mejoría significativa para la calidad de vida de las pacientes que optan por esta cirugía, haciéndola una de las más solicitadas en cirugía estética mamaria.

A nivel físico, unas mamas grandes pueden ocasionar dolor en la zona cervical y dorsal alta, debido a malos hábitos posturales que se adoptan tanto por el peso del pecho como por la tendencia a disimularlo. Una talla excesiva de pecho puede causar irritación de la piel en la parte inferior de los senos e incluso problemas para respirar. Con frecuencia las mujeres con este problema presentan dificultad para la práctica de ejercicio físico.

A nivel psicológico, las mujeres con hipertrofia mamaria pueden sentirse incómodas por la atención no deseada que provoca el tamaño de sus mamas. Les condiciona el uso de determinada ropa y sufren descontento con su imagen personal, lo que con frecuencia afecta a su autoestima y a sus relaciones personales.

Las mejores candidatas para este procedimiento son aquellas mujeres que tienen el grado de madurez suficiente para entender completamente en qué consiste la cirugía y que tienen expectativas realistas con respecto a los resultados. Puede realizarse en pacientes jóvenes, sobre todo cuando el volumen de las mamas supone un malestar físico importante. Muchas de las mujeres que deciden realizar esta cirugía, llevan años molestas con el tamaño de su pecho pero, por diversas razones, la han ido posponiendo; en ocasiones la prioridad es una mejoría en los síntomas físicos más que una mejoría puramente estética.

La cirugía de reducción mamaria pretende adecuar el tamaño de la mama a los requerimientos estéticos y funcionales de la paciente. Desde los primeros días del postoperatorio las pacientes aprecian una mejoría significativa asociada a la disminución de peso y de volumen de las mamas.

Soportar la carga emocional y física que supone tener hipertrofia mamaria es innecesaria. La cirugía de reducción mamaria puede ayudar a las mujeres que presentan esta condición a superar las molestias físicas, recuperar la confianza y desarrollar una imagen personal positiva, siendo una intervención muy segura, siempre y cuando sea realizada por un cirujano plástico cualificado.

CIRUGÍA ESTÉTICA EN ASTURIAS

lactancia después de operación de pecho

Lactancia tras Cirugía Mamaria

Lactancia tras Cirugía Mamaria 784 523 admin

Algunas de las cuestiones que plantean las pacientes que van a someterse a una cirugía mamaria, sea de aumento o de reducción de pecho, tienen que ver con la repercusión que la cirugía puede tener en la lactancia: tanto si se puede o no amamantar, como al efecto estético que pueda tener sobre el pecho.

La leche se produce en la glándula mamaria en los denominados lóbulos mamarios: la cantidad de lóbulos, así como su capacidad para producir leche, varían de unas mujeres a otras.Además son necesarios los conductos galactóforos que conectan los lóbulos de tejido glandular con el pezón. Por último, la secreción se logra cuando el lactante estimula el pezón, el denominado reflejo de succión, gracias a la presencia de múltiples terminaciones nerviosas a dicho nivel.

 

Lactancia en Aumento mamario

Los implantes mamarios se colocan en un plano posterior a la glándula mamaria, por lo que no se produce alteración en su estructura ni, por tanto, en su capacidad de producir leche. Se ha observado que un 93% de las pacientes con implantes mamarios logran establecer la lactancia materna, ya sea de forma exclusiva o mixta, durante los 30 primeros días tras dar a luz. En mujeres sin prótesis este porcentaje es del 99%. Esta diferencia puede deberse a la presencia en las primeras de una glándula mamaria de menor tamaño o a que algunas de estas mujeres deciden dar el pecho durante menos tiempo por el temor a alteraciones estéticas en la mama. En cualquier caso, la gran mayoría de las mujeres que se han realizado operaciones de cirugía estética en Asturias de prótesis mamarias, pueden dar lactancia si así lo quieren.

Con respecto a la calidad de la leche, diversos estudios científicos han demostrado que la composición de la leche materna es igual en mujeres con implantes mamarios que en las que no los tienen.

Ni el tipo de implante ni su ubicación (subglandular, si se coloca debajo de la glándula mamaria, o submuscular, debajo del músculo pectoral mayor) interfiere en los conductos mamarios que llevan la leche al pezón. Aquellos casos en los que las portadoras de implantes mamarios presentan dificultades para desempeñar la lactancia están más relacionados con la falta de desarrollo de la glándula mamaria que con la técnica quirúrgica propiamente dicha.

Desde el punto de vista estético, se debe tener en cuenta que la lactancia conlleva un aumento del tamaño del pecho. No se ha demostrado que el comportamiento de los implantes mamarios se vea alterado por los cambios asociados a la mama durante la lactancia, ni que los cambios que sufre el pecho por esta circunstancia sean mayores por ser portadora de implantes.

Además de una evaluación y planificación correcta de la cirugía, incluido el tipo de incisión, el lugar de colocación y el volumen del implante, el cirujano debe informar a las pacientes que están considerando el aumento de pecho sobre todas las variables que pueden influir en la lactancia materna.

 

La lactancia en la Reducción de pecho

Las técnicas existentes para una reducción mamaria son múltiples. En la mayoría de ellas se busca preservar las propiedades de la glándula mamaria y por tanto la capacidad para dar lactancia. Según el tipo de tejido mamario, la edad de la paciente, el resultado estético que se busca o las preferencias del cirujano, se puede emplear una técnica u otra.

Habitualmente en este tipo de procedimientos se deja parte del tejido mamario con sus conductos galactóforos, unidos a la areola; es por ello que las mujeres que se someten a esta intervención no tienen problemas para amamantar. En ocasiones, sin embargo, esta capacidad puede verse disminuida debido a modificaciones en el funcionamiento de los conductos galactóforos.

Las mujeres que van a realizar este tipo de intervención quirúrgica deben ser informadas de la posibilidad de complicaciones en la lactancia y contar con el asesoramiento y apoyo adecuado para lograr una lactancia exitosa.

CIRUGÍA ESTÉTICA EN ASTURIAS

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