Reducción mamaria

Soy adecuada para una reducción de pecho? Clínica de referencia de Cirugía Estética en Gijón.

¿Soy adecuada para una reducción de pecho?

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¿Soy adecuada para una reducción de pecho? Clínica de referencia de Cirugía Estética en Gijón.

De todos los procedimientos de cirugía plástica la reducción mamaria es uno de los más solicitados por nuestras pacientes.

¿Cómo saber si soy adecuada para una reducción de pecho?

Además de los motivos estéticos, muchas mujeres consultan por otras razones como el dolor de espalda asociado al peso de las mamas, las molestias en los hombros provocadas por el sujetador o la incomodidad a la hora de realizar actividad física.

Consecuencias de tener un pecho de gran tamaño

Las mujeres con pecho muy grande sufren habitualmente de dolores e incomodidad y necesitan cambiar de postura continuamente para aliviar el exceso de carga. Las alteraciones posturales asociadas, provocan además dolores de espalda, hombros, cuello y zona lumbar.

Además las mamas excesivamente grandes también pueden causar alteraciones en la piel. La humedad asociada al sudor provoca irritación cutánea en la zona del pliegue mamario. Esto se ve agravado en los meses más calurosos del año.

Desde el punto de vista social las mujeres con senos grandes muestran con frecuencia inseguridad en sus relaciones. A la hora de vestirse suelen ver reducidas sus opciones y les es difícil encontrar ropa que les quede bien, recurriendo a prendas que disimulen el volumen de su pecho.

Hacer ejercicio también puede suponer para estas mujeres otra dificultad. Correr, bailar o practicar actividades como el yoga o el Pilates se ven dificultados por el tamaño del pecho.

Las pacientes refieren que la mayor parte de las situaciones descritas con anterioridad mejoran de forma significativa o se solucionan definitivamente incluso a los pocos días tras la intervención. Las molestias del postoperatorio inmediato compensan con creces los beneficios de la intervención.

Otros cambios en el pecho…

Con la cirugía de reducción mamaria no sólo se buscar adaptar el volumen de las mamas a la constitución de la paciente. La elevación en la posición de las areolas así como la modificación en el tamaño de las mismas son dos de los objetivos asociados a esta intervención.

Si al leer este artículo se siente identificada con alguno de estos puntos, puede estar indicada la realización de una reducción mamaria. Si es así, seguro que le podemos ayudar. En nuestra clínica de cirugía estética de referencia en Gijón le asesoraremos y ofrecemos la mejor solución. Póngase en contacto con nuestro equipo en el 985 220 244.

Tipos de cirugía mamaria. Cirugía Estética León y Asturias

Tipos de cirugía mamaria: Una solución para cada problema

Tipos de cirugía mamaria: Una solución para cada problema 768 510 admin

Los datos indican que una de cada tres mujeres españolas no se siente a gusto con su pecho.
La cirugía mamaria plantea diferentes tipos de intervención, ajustadas a las necesidades de cada paciente. Por eso desde Clínica Fernández, clínica referente en cirugía estética en León y Asturias le ofrecemos una lista de los diferentes tipos de cirugías mamarias para la solución de todo tipo de problemas.

Tipos de operaciones mamarias.

El pecho femenino es un factor determinante en la autoestima de la mujer. Tener un volumen y forma adecuados es un deseo natural que no siempre se presenta, ya que el pecho experimenta cambios y evoluciona a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

La piel de la mama actúa como envoltorio del tejido mamario subyacente a modo de sostén natural. Con el paso de los años, la piel va perdiendo tonicidad, por lo que el pecho pierde firmeza. También el tejido mamario puede cambiar su composición pasando de ser más consistente, por contener más tejido glandular, a más blando cuando aumenta su parte adiposa o grasa.

Mamoplastia de aumento o aumento de mamas.

cirugía de aumento de mamas

 

 

 

 

 

La cirugía de aumento mamario es un procedimiento con el que se consigue mejorar el volumen o la forma del pecho, mediante la colocación de implantes. Es una técnica indicada para aquellas mujeres en las que el pecho no se ha desarrollado suficientemente y en las que la posición de la areola se encuentra dentro de lo considerado normal desde el punto de vista estético.

También es una cirugía apropiada en mujeres que aprecian una disminución del volumen o un descenso leve de la posición del tejido mamario tras el embarazo o por disminución de peso. Con un aumento mamario no se busca elevar el pecho, aunque al incrementar el volumen, y en función de la técnica empleada en la colocación del implante, el pecho puede adoptar visualmente un aspecto más elevado.

En este tipo de cirugía la cicatriz se limita a la incisión requerida para poder introducir el implante (unos 4 a 5 cm) en la zona del surco submamario, en el borde de la areola o a nivel de la axila, según la vía que se escoja.

Según datos de lSociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), es la intervención de Cirugía Estética con mayor demanda en nuestro país y supone un 28,2% del total de este tipo de procedimientos.

Mastopexia o cirugía de elevación mamaria.

cirugía de elevación mamaria

 

 

 

 

Una piel con gran elasticidad, los embarazos o los cambios importantes de peso, son algunas de las causas por las que algunas mujeres presentan unas mamas de aspecto caído (ptosis mamaria) y con frecuencia desproporcionadamente envejecido en relación con el resto del cuerpo. En este caso, la mastopexia o cirugía de elevación mamaria, busca armonizar tanto el tamaño como la forma del pecho devolviéndolo a una posición adecuada.

 

Puede estar indicado asociar un aumento mamario, en general de pequeño volumen, para lograr un resultado estético proporcionado y armónico. Las variantes técnicas de este tipo de cirugía mamaria son numerosas, según el grado de descenso de la areola, de las características de los tejidos o de la necesidad de colocar implantes mamarios.

Las cicatrices pueden limitarse al borde de la areola por todo su perímetro o incluir además una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hacia el surco submamario. En ocasiones es necesario resecar piel en la zona del surco submamario para lograr el resultado deseado. Este tipo de cicatrices en condiciones normales terminan por resultar poco visibles a largo plazo, siendo bien toleradas por las pacientes.

Este procedimiento también está indicado en casos de asimetría mamaria, que se puede padecer desde la adolescencia como consecuencia de alteraciones en el desarrollo – es el caso de las denominadas mamas tuberosas-, o en la edad adulta, -tras los embarazos o por tras una resección mamaria o mastectomía como consecuencia de un cáncer de mama-.

Reducción mamaria.

cirugía de reducción mamaria

 

 

 

 

 

Cuando la alteración de las mamas se debe a que el tamaño de las mismas se encuentra por encima de lo que se considera normal o saludable en una mujer -lo que se conoce por hipertrofia mamaria-, es posible disminuir el tamaño de los senos mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y pielmediante una cirugía de reducción mamaria. El resultado son unos senos más pequeños y ligeros, proporcionados con el resto del cuerpo de la paciente.

Este tipo de cirugía se realiza en mujeres que presentan mamas completamente desarrolladas, pudiendo estar indicada ya en mujeres jóvenes cuando esta circunstancia les produce dolor o malestar físico o psicológico. De hecho, el dolor de espalda postural es la causa que está detrás de muchas de las intervenciones de reducción de mamas en España, una operación a la que se someten 1 de cada 20 españolas que recurren a la Cirugía Estética, según datos de la SECPRE.

Los resultados son muy gratificantes para las pacientes ya desde los primeros días del postoperatorio al apreciarse una importante mejoría asociada a la disminución de peso y volumen de las mamas. Los efectos positivos desde el punto de vista psicológico de la mamoplastia de reducción también suponen uno de los principales motivos para decidirse a realizar la cirugía.

Hoy día las cirugías mamarias ofrecen un abanico de soluciones para las mujeres que por razones estéticas, médicas o psicológicas desean corregir la forma o volumen de su pecho. Se realiza mediante procedimientos que son seguros para las pacientes y que proporcionan resultados altamente satisfactorios. Póngase en contacto con nuestra clínica de cirugía estética en Asturias si está pensando en someterte a alguna de las citadas intervenciones.

 

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama 768 510 Prisma

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama. Clínica de cirugía estética de referencia en León, y Asturias. 

Una de las preguntas que más realizan las pacientes que acuden a nuestra clínica de cirugía estética, antes de realizarse una cirugía de mama es: ¿Cuándo podré volver a practicar deporte?.

Hay que tener en mente que una cirugía de mama es un procedimiento en el que es necesario realizar una o varias incisiones en la piel y, según la cirugía, puede ser necesario intervenir en tejidos más profundos (tejido mamario y en ocasiones el músculo). Esto significa que se necesitarán varias semanas para que el cuerpo se recupere totalmente hasta que se completa el proceso normal de cicatrización.

El postoperatorio suele ser mejor de lo que muchas pacientes esperan, pudiendo retomar la mayor parte de las tareas básicas en poco tiempo. Aunque las necesidades de cada paciente varían, se marcan unos plazos en los que se debe de evitar cualquier actividad física o retomar la rutina de entrenamiento.

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama

Es importante tener en cuenta que la cirugía de mama durará toda la vida (o al menos durante muchos años), por lo que es mejor relajarse y aceptar que no se podrán realizar determinadas actividades durante unas semanas. Esta pausa merece la pena.

Obviamente este parón no tiene la misma repercusión en personas que practican una actividad deportiva moderada, que en aquellas que realizan entrenamientos diarios de deportes de alta intensidad.

En términos generales se aconseja no realizar deporte durante el primer mes tras la cirugía. La realización de ejercicio de baja intensidad (como caminar a un ritmo considerado normal) puede retomarse al cabo de una semana o diez días. Los ejercicios de tren inferior (sentadillas, cuádriceps, aductores…) pueden iniciarse a las dos o tres semanas igualmente con poca carga.

Entrenar después de un mes de la cirugía

A partir del primer mes se podrá aumentar la intensidad de los ejercicios del tren inferior e iniciar los del tren superior. Al cabo de un mes y medio pueden retomarse los ejercicios de calistenia, Pilates, yoga, montar en bicicleta o practicar natación.

No hay un peso o una intensidad concreta que determine el límite del esfuerzo físico. El dolor o las molestias al realizar un determinado movimiento es la señal de alerta o “stop”.

Alrededor del segundo mes se pueden retomar todas las actividades con cualquier intensidad. Pero es necesario comenzar con pocas repeticiones y fijarse cómo responde el cuerpo: si se siente dolor, hay que parar.

Desde Clínica Fernández, como especialistas y referentes en cirugía estética en León, creemos necesario recordar que hay que utilizar sujetadores adecuados, que reduzcan la movilidad de la mama durante la actividad deportiva. De todos modos, cada paciente es única, por lo que serán los cirujanos de nuestra clínica de cirugía estética quienes, en las revisiones postoperatorias, le aconsejen cómo retomar la actividad física.

Si está pensando en realizar un tratamiento de este tipo y necesita más información, póngase en contacto con nuestro equipo de profesionales. Llámenos al 985 220 244.

Reducción de pecho en adolescentes. Clínica Fernández, tu clínica de medicina estética en Asturias.

Reducción de pecho en adolescentes

Reducción de pecho en adolescentes 768 510 Prisma

Reducción de pecho en adolescentes. Clínica Fernández, tu clínica de medicina estética en Asturias.

Tener un pecho excesivamente voluminoso supone en la mayoría de los casos, además de un problema estético, un trastorno de salud. Como ya hemos explicado en anteriores ocasiones, cuando la hipertrofia mamaria causa molestias físicas y psicológicas que implican una limitación funcional en la vida cotidiana, puede ser momento de plantearse una cirugía de reducción de pecho.

Reducción de pecho en adolescentes

Muchas adolescentes e incluso niñas a partir de los 11 años tienen que enfrentarse a un desmesurado crecimiento de sus senos. Y esto es un problema. Ya no solo porque les moleste, pese o les impida hacer deporte. Va mucho más allá. Los problemas físicos que genera se convierten en un verdadero problema de salud.

Entonces, ¿qué ocurre cuando quien presenta una hipertrofia mamaria es una adolescente?

En líneas generales, la mamoplastia de reducción puede realizarse en pacientes jóvenes que han completado su desarrollo. Para los progenitores una de las dudas que suscita esta cirugía en menores es a qué edad se completa el desarrollo del pecho o si se debe esperar a la edad adulta para realizarla.

¿Puede crecer el pecho tras una cirugía de reducción mamaria?

La revista Plastic and Reconstructive Surgery, de la Sociedad Amricana de Cirujanos Plásticos (ASPS), ha publicado un estudio sobre 481 mujeres jóvenes menores de 21 años, que se habían sometido a una reducción de pecho entre 2007 y 2019.

El objetivo de la investigación era determinar el momento óptimo para realizar esta intervención en adolescentes y minimizar el riesgo de un posible crecimiento de los senos tras la misma.

Primeros datos

Los primeros datos que arrojó el estudio fueron los siguientes:

  • En la mayoría de las jóvenes el tamaño de los senos se estabilizó 3 años después del primer periodo menstrual.
  • En las jóvenes con sobrepeso el tamaño de los senos no se estabilizó hasta 9 años después del primer periodo menstrual.

Asimismo, durante el tiempo que se realizó el estudio, hasta 8 años después de la cirugía, los investigadores comprobaron que solo el 6 por ciento de las mujeres habían experimentado un crecimiento de los senos. De estas, la mitad tenían sobrepeso.

Resumen de la investigación

En resumen, la investigación sugiere que:

  • El crecimiento de las mamas tras una mamoplastia de reducción es posible, pero poco probable en adolescentes.
  • Cualquier paciente independientemente de su edad puede padecer un crecimiento de las mamas tras la cirugía, en caso de un aumento significativo de peso o crecimiento hormonal, debido al embarazo o al uso de anticonceptivos.

La decisión de someterse a una cirugía de reducción mamaria debe basarse en la situación particular de cada paciente, más que en limitaciones de edad arbitrarias. La madurez biológica y psicológica de la paciente, su peso y el malestar que le cause la hipertrofia mamaria deberían ser más indicativos.

Planificada en el momento adecuado, la reducción mamaria es una cirugía segura, beneficiosa y de resultados duraderos, siempre que sea realizada por un cirujano plástico cualificado. La mayoría de las técnicas utilizadas en este procedimiento permiten, además, desempeñar con éxito la lactancia.

Si necesitas más información sobre la reducción de pecho en adolescentes, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo. En Clínica Fernández somos especialistas en medicina estética en Asturias y estamos aquí para ayudarte. Llámanos al 985 220 244.

Cuándo plantearse una reducción de pecho

Cuándo plantearse una reducción de pecho

Cuándo plantearse una reducción de pecho 768 509 Prisma

Existen condicionantes sociales y culturales con relación a la proporción y el tamaño del pecho femenino por lo que no siempre es fácil determinar cuál es el tamaño de pecho ideal. Sin embargo, no deben obviarse los efectos físicos y psicológicos de un pecho excesivamente voluminoso.

Cuándo realizar una reducción de mamas

La hipertrofia mamaria es una alteración del tamaño de las mamas en la que éstas presentan un volumen demasiado grande con respecto a lo que se considera normal o saludable.

Mediante la cirugía de reducción mamaria es posible eliminar el exceso de grasa y piel de la mama, así como tejido glandular. El objetivo es lograr unos pechos más pequeños con una forma más adecuada y proporcionada al resto del cuerpo.

Una de cada 20 mujeres españolas que recurren a la Cirugía Estética, lo hacen para someterse a esta intervención quirúrgica. La mayoría de ellas deciden realizar esta cirugía por los problemas físicos y psicológicos que conlleva tener un volumen excesivo de pecho, más que por razones meramente estéticas.

¿En qué casos está indicada una reducción de pecho?

Las mejores candidatas a una reducción de pecho son aquellas en las que la hipertrofia mamaria tiene una repercusión psicológica o supone una limitación funcional que afecta a su actividad cotidiana.

Cuando causa problemas médicos

Alguna de las pacientes que llegan a nuestra consulta para una reducción de pecho lo hace por recomendación de su médico de Atención Primaria o por otros especialistas.

El dolor de cuello y espalda debido al peso de las mamas es una de las principales molestias físicas de la hipertrofia mamaria. A menudo estas dolencias se asocian a malos hábitos posturales adquiridos por el peso del pecho y la tendencia a disimularlo.

Otro problema que ocasionan unos pechos voluminosos es la aparición de eccemas en la parte inferior del pecho, debido al roce y la sudoración excesiva. La presión de los tirantes del sujetador puede provocar hendiduras en los hombros.

Los problemas respiratorios son otro trastorno posible, que con frecuencia se acentúan en pacientes que ya arrastran trastornos de este tipo.

Cuando causa una limitación física

El exceso de volumen de los senos dificulta la libertad de movimiento. Esto impide la práctica de determinados deportes o actividades físicas.

Cuando causa malestar psicológico

En el aspecto psicológico, las mujeres con hipertrofia mamaria a menudo se sienten incómodas por la atención no deseada que ocasiona el tamaño de sus mamas. Esto condiciona el uso de determinada ropa y su actitud en sociedad. Tener una talla de pecho muy grande puede afectara la autoestima de la mujer y a sus relaciones personales.

Por razones estéticas

Cuando existe una diferencia significativa de tamaño entre ambas mamas puede estar indicada una cirugía de reducción de pecho, que las haga más simétricas. Otras candidatas a esta intervención son mujeres que presentan un descenso acusado en la posición de las mamas debido a los embarazos, cambios importantes de peso o el propio envejecimiento.

Los beneficios físicos y psicológicos suponen una gran mejoría en la calidad de vida de las pacientes que optan por esta intervención, siendo una de las más solicitadas en cirugía mamaria. Si estás planteándote una reducción de pecho, solicita información en nuestro centro de cirugía estética en Asturias. Estamos a tu disposición para resolver cualquier duda acerca de este tipo de intervención. Solicita más información en el 985 220 244.

Pechos asimétricos ¿pueden operarse?

Pechos asimétricos ¿pueden corregirse?

Pechos asimétricos ¿pueden corregirse? 900 479 Prisma

De forma natural, una mama suele ser ligeramente mayor que la otra. Normalmente esta circunstancia pasa inadvertida y no supone ningún problema. Sin embargo, existen casos en los que las diferencias entre un pecho y otro se hacen más evidentes, lo que puede ser motivo de molestia física o psicológica. Por eso algunas mujeres se preguntan cómo abordar esta realidad de los pechos asimétricos ¿pueden corregirse? ¿merece la pena hacerlo? En Clínica Fernández os damos las respuestas a estas y otras preguntas desde un enfoque siempre profesional, porque queremos ser vuestra clínica estética en Asturias de referencia.

Cuándo se consideran pechos asimétricos

Se consideran pechos asimétricos cuando existe una diferencia significativa de tamaño, forma, posición o volumen entre ambos.

Lo más habitual es que una de las mamas presente un desarrollo normal, tanto en forma como en volumen, y la otra sea demasiado grande o demasiado pequeña.

A menudo este tipo de alteraciones constituyen un problema estético y psicológico, que puede llegar a condicionar la vida de una mujer. Sin embargo, la asimetría mamaria puede corregirse mediante una intervención quirúrgica llevada a cabo por un especialista en cirugía plástica. En Asturias Clínica Fernández cuenta con profesionales de gran experiencia en este tipo de intervenciones. Esto evita la necesidad de desplazarse a otras Comunidades Autónomas para corregir este tipo de situaciones.

Causas de la asimetría mamaria ¿Por qué un pecho es más grande que el otro?

La asimetría mamaria puede deberse a múltiples factores. Suele deberse a cuestiones genéticas, pero existen otros motivos como cambios hormonales, el embarazo o incluso, el envejecimiento.

Existen asimetrías en mujeres que han sufrido la extirpación de tejido mamario o se han sometido a una reconstrucción mamaria, como consecuencia de un cáncer de pecho.

En ocasiones la asimetría mamaria va asociada a una deformidad en la columna vertebral (la escoliosis), malformación en el hemitórax o subdesarrollo del músculo pectoral (síndrome de Poland).

Generalmente, las pacientes que acuden a consulta refieren una diferencia manifiesta en el tamaño y volumen entre ambas mamas, sin otro tipo de sintomatología.

pechos asimétricos ¿pueden corregirse?

Cirugía para corregir los pechos asimétricos. Si tengo este problema ¿A qué edad puedo operarme los pechos?

La cirugía para corregir la asimetría mamaria busca mejorar la armonía entre ambos pechos.

Es recomendable esperar a que los senos hayan completado su desarrollo antes de someterse a una intervención de estas características.

La asimetría mamaria puede requerir la intervención quirúrgica de una o de las dos mamas, con diferentes procedimientos. Puede estar indicada una cirugía de aumento, reducción o elevación mamaria, según las necesidades de cada pecho. En ocasiones es necesaria una combinación de tratamientos para mejorar la asimetría.

Una valoración precisa por parte del cirujano plástico y una adecuada comunicación con la paciente permitirán determinar qué técnica es la más conveniente.

Los mejores resultados a largo plazo en el tratamiento y operación de pechos asimétricos corresponden a  aquellos casos en los que se han empleado técnicas similares para ambas mamas.

En cualquier caso recomendamos siempre, ponerse en contacto con la clínica, para valorar todas las opciones, como paso previo a cualquier intervención. Si buscas los mejores profesionales y una clínica de cirugía plástica en Asturias del máximo nivel para una cirugía mamaria responsable y efectiva, éste es tu sitio.

 

¿Qué tipo de cirugía necesito?

¿Qué tipo de cirugía necesito? Mastopexia, implantes o ambas cirugías

¿Qué tipo de cirugía necesito? Mastopexia, implantes o ambas cirugías 768 512 Prisma

El pecho evoluciona y experimenta cambios a lo largo de la vida de la mujer. El embarazo, la lactancia, el envejecimiento y las variaciones de peso son algunas de las causas de modificaciones en el tamaño o forma de la mama.

Debido a estos factores el pecho suele presentar un aspecto “vacío”. En algunos casos, la pérdida de elasticidad cutánea provoca además un descenso en la posición de las areolas. La cirugía mamaria contempla diferentes tipos de intervención, según las necesidades de cada paciente. Pero, ¿cómo saber qué cirugía es la más adecuada?

Qué tipo de cirugía necesito

Existen varios aspectos que deben considerarse a la hora de decidirse por un procedimiento u otro.

La posición del pezón y la areola

La flacidez del tejido o la pérdida de volumen pueden hacer que la areola y el pezón desciendan. En cirugía estética se considera que una mujer presenta mamas caídas o ptosis mamaria cuando la areola se encuentra a la altura del pliegue de la mama (surco submamario) o por debajo de este. Mediante una mastopexia es posible elevar la posición de la areola, reposicionar el tejido mamario y eliminar el exceso de piel. Esta cirugía también permite reducir el tamaño de las areolas cuando este es mayor del deseado.

El volumen de la mama

En algunas mujeres la posición de la areola es correcta desde el punto de vista estético. Sin embargo, el polo superior de la mama se encuentra vacío de contenido glandular, concentrándose este en la parte inferior del pecho.

Cuál es la indicada para mi

  • Aumento mamario sin elevación (mamoplastia de aumento): en algunos casos un implante mamario puede dar a la mama un aspecto no solo más lleno sino también más elevado.
  • Elevación sin aumento mamario (mastopexia): existen pacientes que están satisfechas con el volumen de su pecho, pero no así con la forma o posición de la mama. Mediante una mastopexia se corrige el aspecto vacío y descendido de la misma recolocando la areola y el tejido mamario a modo de “autoprótesis”
  • Aumento mamario con elevación (mastopexia con prótesis): cuando además de elevar el tejido, la paciente desea aumentar el volumen de la mama.

La indicación de una mastopexia así como la técnica más adecuada, es una decisión que se toma de forma conjunta según la experiencia del cirujano y el deseo de la paciente. El objetivo final es lograr un resultado estético, proporcionado y armónico. Solicita tu cita sin compromiso en nuestra clínica de medicina estética en Asturias. Estamos en Calle Bimenes, 18, Montecerrao- Oviedo.

El origen de los guantes y mascarillas médicas

El origen de los guantes y mascarillas médicas 768 512 admin

La crisis sanitaria por el coronavirus ha puesto en valor gestos como el lavado de manos y el uso de guantes y mascarillas médicas para prevenir contagios. A día de hoy, todos salimos a la calle con mascarilla, por eso en este post queremos contarte cuál es el origen de los guantes y mascarillas médicas.

Mascarillas y guantes quirúrgicos, ¿de dónde vienen?

Hoy en día la importancia de estas rutinas diarias en la atención sanitaria es indiscutible. Sin embargo, hay que remontarse a tiempos remotos para conocer su historia y evolución.

En la Edad Media se creía que el baño favorecía la llegada de enfermedades porque ablandaba la piel y abría los poros a todo tipo de males. La peste bubónica o Peste Negra fue descrita como la epidemia más letal de la historia, que se extendió en Europa entre el siglo XIV y principios del siglo XVIII. En aquel tiempo se pensaba que la peste se contagiaba por vía aérea y que penetraba en el cuerpo por los poros de la piel. Por esta razón los médicos diseñaron una aparatosa indumentaria para atender a los pacientes. La vestimenta incluía una máscara diseñada con forma de pico de ave para impedir acercarse al aliento del infectado, y a su vez mitigar el olor con plantas aromáticas en la zona del pico.

En el Museo Alemán de Historia Médica de Ingolstadt se exhibe una auténtica máscara de médico de la peste del siglo XVI que se ha conservado a lo largo de los años.

De la antisepsis a la asepsia

Durante las primeras décadas del siglo XIX las tasas de mortalidad en los hospitales se disparaban debido a las pésimas condiciones en que se realizaban las operaciones. No fue hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando las técnicas asépticas y el uso de indumentaria quirúrgica especial adquirieron relevancia. Con ello se consiguió eliminar la presencia de contaminantes causantes de las infecciones durante los procedimientos quirúrgicos.

El médico húngaro Ignaz Semmelweis, conocido como “el salvador de las madres”, descubrió en 1840 cómo el hecho de que los médicos se lavasen las manos en el hospital evitaba la muerte de mujeres parturientas al dar a luz. No contó con el respaldo de la comunidad científica, pero sentó las bases de la antisepsia sanitaria.

Sería el cirujano inglés Joseph Lister quien, con la ayuda de las pioneras revelaciones del químico y bacteriólogo francés Louis Pasteur, transformó la práctica médica.


Lister llegó a la conclusión de que la mayor parte de las infecciones contraídas en las heridas eran de origen bacteriano. Introdujo el concepto de asepsia en la práctica quirúrgica, utilizando las nebulizaciones con fenol para desinfectar el aire, el lavado de manos y la desinfección de la zona quirúrgica.

Además, Lister diseñó varios instrumentos quirúrgicos, realizó una mastectomía a su propia hermana -con cáncer de mama-, y llego a tratar a la reina Victoria de un absceso en la exila.

Guantes de goma, una historia de amor

El uso de guantes quirúrgicos se atribuye en 1890 a William Stewart Halsted, un médico estadounidense considerado como uno de los principales precursores de la cirugía moderna. Su ayudante de quirófano, Caroline Hampton, quedó incapacitada debido a una dermatitis provocada por los antisépticos que utilizaba. Halsted pidió a una conocida empresa fabricante de neumáticos que diseñara unos guantes de goma lo bastante finos como para permitir a la enfermera trabajar en quirófano. Poco después ambos sanitarios se casaban. A finales del siglo XIX el uso de los guantes quirúrgicos ya era obligatorio para médicos, cirujanos y enfermeras. En 1958 aparecieron los guantes de látex.

Por su parte, el cirujano rumano Mikulicz introdujo en 1897 las mascarillas de gasa tras demostrar la teoría de la infección por gotas. Fueron obligatorias en 1926 para evitar que los cirujanos contagiaran a los pacientes al toser o estornudar. A partir de 1950 las normas de seguridad en quirófano han sido más estrictas; en los años 80 comenzó a usarse la ropa desechable.

Estas y otras muchas aportaciones a lo largo de la historia han sido claves para configurar las actuales medidas y protocolos de seguridad en la prevención de infecciones en el ámbito sanitario y desde nuestro centro de medicina estética en Asturias ¡queremos que los conozcas!

lactancia después de operación de pecho

¿Se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria?

¿Se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria? 784 523 admin

Las dudas iniciales de quiénes quieren someterse a un aumento o reducción de pecho son muy diversas. Pero hay una muy específica ¿se puede dar el pecho tras una Cirugía Mamaria? La preocupación suele ser doble. La primera es si afectará a su capacidad de amamantar. La segunda, es cómo afectará la lactancia después de la operación desde el punto de vista estético. Tales son las cuestiones habituales que nos plantean quienes buscan estos servicios de cirugía estética en Asturias y acuden a nuestra clínica. Y  recordamos ahora algunas de las respuestas que ya ofrecimos en entradas anteriores.

Los órganos que intervienen en la lactancia

La primera cuestión que hay que establecer es cuáles son los órganos de la mama que intervienen en la lactancia. Y si estos pueden verse afectados por una cirugía mamaria, ya sea de aumento o de reducción de pecho.

La producción de leche en las glándulas mamarias tiene lugar en los llamados lóbulos mamarios. Su cantidad es variable. Y también su capacidad de segregar leche. Depende de la conformación de la glándula mamaria en cada mujer.  Y de los llamados conductos galactóforos que sirven de conexión entre los lóbulos y el pezón y llevan hasta él la leche. Allí, son las terminaciones nerviosas las que responderán al estímulo del lactante y producirán la secreción. Es el conocido reflejo de succión innato en los recién nacidos..

El aumento de pecho y  la lactancia

Sí se puede, por lo general, dar el pecho tras una cirugía mamaria de este tipo. Y es que, en principio, una operación de aumento de pecho no tiene por qué afectar a la capacidad de segregar leche de una mujer durante la lactancia materna.

La capacidad de dar el pecho con implantes mamarios

lactancia tras aumento de pecho en AsturiasLa situación de los implantes mamarios, alejados de la glándula mamaria, impide que la estructura de éstas se vea afectada. Colocados bien bajo la propia glándula o bien bajo el pectoral mayor, no tienen por qué afectar a las funciones de secreción de leche. Ni se produce interferencia alguna con los conductos mamarios que transportan la leche desde los lóbulos al pezón.

Las estadísticas nos hablan de un 93 % de pacientes con implantes mamarios que no tienen dificultades en establecer la lactancia exclusiva o mixta en los 30 días posteriores al parto.

Es cierto que existe una diferencia mínima en el éxito de la lactancia respecto a las mujeres que no llevan implantes.  Y suele atribuirse a dos razones.

En ocasiones la explicación se encuentra en los mismos motivos de someterse a una cirugía estética de aumento de pecho. Es decir, en el menor tamaño de la mama, y por ende, de una glándula mamaria menos desarrollada. O más pequeña de lo habitual. Lo que de por sí ya dificultaría la secreción de leche, y las posibilidades de mantener una lactancia exitosa.

Otras veces, nos encontramos con la reticencia de la madre lactante, o su prevención ante una posible afectación estética de la mama. Y esto suele ser la causa de decidir no prolongar la lactancia.

Tampoco se ve afectada, según varios estudios científicos, la calidad o composición de la leche de las madres lactantes con implantes. Pues son iguales respecto a aquellas que no se han sometido a este tipo de cirugía.

Podemos concluir, así pues, que prácticamente la totalidad de pacientes que se han sometido a intervenciones de cirugía estética en Asturias, pueden dar el pecho, si así lo desean.

Los cambios de la mama durante la lactancia

La lactancia implica un aumento del tamaño de los pechos. Es algo natural. Y la preocupación de muchas mujeres que se han sometido a un aumento de pecho también. Se preguntan si esta alteración natural puede afectar de forma negativa a los implantes mamarios. Y podemos decir que no existe evidencia científica de que los cambios producidos en la mama durante la lactancia sean mayores por llevar implantes. Ni de que estos se vean afectados en forma alguna por esos cambios.

En cualquier caso, es práctica habitual en nuestros centros de cirugía estética en Asturias, informar de todas estas cuestiones en profunidadad a nuestras pacientes con carácter previo a cualquier cirugía mamaria.

Por deontología y exigencia de una buena praxis profesional ha de realizarse siempre una evaluación previa de la intervención. Y una planificación rigurosa de la misma. Incluyendo el tipo de incisión que se practicará, el volumen del implante y su ubicación. Y, por supuesto, informar a todas aquellas mujeres que llegan a nuestra consulta, sobre todas las variables que pueden influir en su lactancia materna en caso de someterse a una operación de aumento de pecho.

La lactancia tras una reducción de pecho

En el lado opuesto, nos encontraríamos los supuestos de reducción de pecho. Estos caso de cirugía mamaria se llevan a cabo mediante múltiples técnicas. La finalidad de preservar las propiedades de la glándula mamaria está presente en la mayoría de ellas, de forma que no alteren la capacidad para dar desarrollar una lactancia exitosa tras la intervención.

Como decimos, las técnicas varían, en función de la edad, la conformación del tejido mamario o el resultado estético deseado. O bien de otras consideraciones. Lo más habitual, sin embargo, es que estas técnicas permitan conservar parcialmente el tejido mamario, con los conductos galactóforos de los que hablábamos al principio, unidos a la areola. Y gracias a esto, este tipo de cirugías de reducción mamaria no suelen producir afectación alguna a la hora de dar el pecho. Si bien, puntualmente sí puede llegar a darse  una disminución en la capacidad de amamantar, en caso de verse afectada la función de esos conductos galactóforos.

Por eso  es muy importante la información previa a cualquier intervención quirúrgica de reducción de pecho. Los profesionales de la cirugía estética debemos asesorar convenientemente en cada caso e informar de la posibilidad de complicaciones en la lactancia, en función del tipo de intervención a realizar.

Si tienes cualquier duda y estás planteándote una operación de aumento de pecho o para su reducción, llámanos al tfno. 985 220 224. O contacta con nosotros. Pondremos a tu disposición toda nuestra experiencia en cirugía estética en el Principado de Asturias.

Operación para reducir pecho ¿cómo se hace ?

Operación para reducir pecho ¿cómo se hace ? 768 404 admin

Operaciones para reducir pecho

La hipertrofia mamaria es una alteración del tamaño de las mamas por presentar estas un volumen demasiado grande con respecto a lo que se considera normal o saludable. Unas mamas grandes pueden producir dolor, posturas inadecuadas, irritación cutánea, problemas respiratorios o deformidades en la espalda. Y desde el punto de vista psicológico, pueden afectar a la autoestima de las pacientes. La reducción mamaria u operación para reducir pecho, es una intervención quirúrgica destinada a disminuir el tamaño de los senos mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y piel. El resultado son unos senos más pequeños y ligeros, proporcionados con el resto del cuerpo de la paciente.

Este tipo de cirugía se realiza con más frecuencia en mujeres que presentan mamas completamente desarrolladas. Aunque la reducción mamaria puede indicarse en mujeres más jóvenes si esta circunstancia les produce dolor o malestar físico.


 reduccion-de pecho-dolor-espalda

Preoperatorio

En la primera consulta, el cirujano evalúa entre otros aspectos el tamaño y forma de los senos, las características de su piel así como el estado general de salud de la paciente. Ésta debe aportar cierta información como el número de embarazos/lactancias previas, si es fumadora o si toma algún tipo de medicación. En determinados casos puede ser necesario un estudio mamográfico previo a la intervención. Esto es indicado, especialmente en pacientes que padecen de mastopatía fibroquística; la mamografía aporta información acerca de la presencia de quistes y sus características, así como la posibilidad de extirparlos durante la intervención.

Un aspecto importante son las cicatrices resultantes; éstas pueden variar según la técnica que se emplee, y la paciente debe de conocer cuál será la localización y evolución previsible de las mismas en el postoperatorio. Pues es una de las preocupaciones de las pacientes que presentan pechos demasiado grandes y se los quieren operar.

técnicas de reducción mamaria

Cirugía

Esta cirugía para una intervención de reducción de senos se realiza bajo anestesia general y tiene una duración de entre 3 a 4 horas. La reducción mamaria requiere el ingreso de la paciente, dándose el alta habitualmente en el mismo día de la intervención. En ocasiones puede ser necesario permanecer en la clínica hasta 24 horas tras la cirugía.

Muchas pacientes que se plantean someterse a una operación para reducir pecho nos preguntan cómo se hace. Todas las técnicas de reducción mamaria están orientadas a reducir el volumen de las mamas y elevar la posición de la areola y el pezón. Las incisiones vendrán determinadas por la técnica elegida. Existen dos técnicas fundamentales para realizarlas. Pueden practicarse únicamente alrededor de la areola y prolongarse hasta el pliegue mamario. O bien requerir además una incisión a lo largo de este surco. Mediante esta cirugía se extirpa el exceso de piel, grasa, y tejido mamario, recolocándose la areola y el pezón en su nueva posición. Con frecuencia se reduce también el tamaño de las areolas que, en este tipo de pacientes, suele encontrarse aumentado por la distensión cutánea.

Habitualmente después de la intervención no se requieren drenajes. La intervención finaliza con la colocación de unas gasas en la zona de las incisiones y un sujetador quirúrgico específico.

Postoperatorio en reducción de mamas

Postoperatorio

La operación para reducir pecho no implica una cirugía dolorosa; el cirujano le prescribirá la analgesia necesaria para que las molestias sean bien toleradas. El sujetador con el que la paciente es dada de alta deberá de mantenerse puesto de forma continuada durante la primera semana. Tras este período se retirarán las gasas que protegen la zona de las incisiones. A partir de ahí podrá quitar el sujetador para la ducha. A los 10 ó 15 días tras la intervención se procederá a la retirada de los puntos.

Es normal que las pacientes noten cierto cansancio durante los primeros días, pero la mayor parte reanudan cierto grado de actividad física (como salir a la calle y caminar con intensidad moderada), al cabo de 24 a 48 horas. Dependiendo del tipo de trabajo lo habitual es poder reincorporarse a los 3 ó 4 días si éste no requiere esfuerzo físico. Se aconseja no levantar objetos pesados o realizar ejercicio físico moderado a intenso durante 3 a 4 semanas.

Factores a tener en cuenta después de la operación

La reducción de mamas es una intervención muy segura, aunque deben tenerse en cuenta ciertos factores.

  • Con la mayor parte de las técnicas empleadas, las mujeres que se someten a esta intervención no han tenido problemas para amamantar. Sin embargo, la capacidad de lactar puede alterarse debido a modificaciones en los conductos galactóforos.
  • Las cicatrices suelen ser muy satisfactorias. Cuando son más evidentes de lo normal se pueden emplear tratamientos médicos específicos. Y, excepcionalmente, puede estar indicado realizar una cirugía de revisión. En ocasiones existe retardo en la cicatrización de algunas zonas, requiriendo curas hasta su cierre definitivo. Esta circunstancia no modifica el resultado final. Conviene recordar que las cicatrices nunca llegan a desaparecer totalmente. Si bien es cierto que cuanto más tiempo pase tras la intervención, menos visibles serán. Los problemas de cicatrización son más habituales en pacientes fumadoras. Por eso se recomienda evitar el tabaco al menos dos semanas antes de la intervención. Se deben evitar también la aspirina o medicamentos que contengan ácido acetilsalicílico antes de la intervención ya que interfieren con la coagulación normal de la sangre.

pecho bonitoResultados

Es una intervención altamente gratificante para las pacientes: la mejoría estética de las mamas en cuanto a forma y tamaño se aprecian desde el primer momento. Hay que tener en cuenta que existen cambios posteriores, más perceptibles en las primeras 3 o 4 semanas. Los resultados definitivos se ven al cabo de unos meses. Es entonces cuando la inflamación asociada y la cicatrización normal de los tejidos han concluido. Durante este proceso la paciente no notará ninguna molestia. Cuando se asocia a un problema funcional (como dolores de espalda o de cuello) notará una mejoría inmediata al deshacerse del peso excesivo de la mama.

En Clínica Fernández, ofrecemos las máximas garantías y profesionalidad en este tipo de intervenciones. Somos especialistas en cirugía mamaria y en estética facial, entre otras. Y contamos con amplia experiencia en el campo de los rellenos faciales como clínica de tratamiento con ácido hialurónico en Asturias. Estamos a su disposición para asesorarle en una primera consulta en cuanto contacte con nosotros.

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