Cirugía Corporal

Ptosis mamaria o mamas caídas: reconocer y corregir. Clínica Fernández. Medicina Estética en Asturias.

Ptosis mamaria o mamas caídas: reconocer y corregir

Ptosis mamaria o mamas caídas: reconocer y corregir 768 510 admin

Ptosis mamaria o mamas caídas: reconocer y corregir. Clínica Fernández. Medicina Estética en Asturias.

El embarazo, la lactancia, el envejecimiento y las variaciones de peso son algunas de las causas del cambio en la forma de los senos. Tanto la piel como el tejido de las mamas presentan modificaciones que se reflejan en un aspecto más vacío de las mismas. El descenso de los tejidos (piel y/o glándula mamaria), se denomina ptosis mamaria.

Reconocer y corregir la ptosis mamaria o mamas caídas

Para valorar el grado de descenso se toma como referencia la posición de la areola y el pezón con respecto al pliegue de la mama (surco submamario); según esta posición existen diferentes grados de ptosis.

¿Cómo saber si tengo los pechos caídos?

Como referencia, se traza una línea que va desde la horquilla esternal hasta el pezón, cuyos límites ideales serían de 19 a 21 cm. El punto exacto se localiza sobre una línea vertical medioclavicular a la altura de la proyección anterior del pliegue de la mama.

Los diferentes grados de ptosis mamaria, según su intensidad son:

Ptosis grado I o Pseudoptosis mamaria

La areola se encuentra por encima del surco submamario, pero el polo superior de la mama se encuentra vacío de contenido glandular, concentrándose éste en la parte inferior del pecho. Esto confiere un aspecto vacío o ptósico a la mama sin serlo; es lo que se denomina pseudoptosis o ptosis falsa.

Ptosis grado II

La altura del pezón se encuentra en la línea del surco submamario.

Ptosis grado III

 El pezón se encuentra situado por debajo del surco submamario, a una distancia de la fosa supraesternal de entre 23 y 28 cm. A esta situación corresponden generalmente las ptosis mamarias por envejecimiento, procesos de adelgazamiento y algunas hipertrofias moderadas.

Ptosis grado IV

El complejo areola-pezón se encuentra situado a más de 29 cm de distancia de la fosa supraesternal. Corresponde a casos de hipertrofias importantes. La corrección de este grado de ptosis se asocia a la cirugía de reducción mamaria.

Corrección quirúrgica de la ptosis mamaria

La cirugía de elevación mamaria o mastopexia tiene como objetivos elevar la posición de la areola, reposicionar el tejido mamario y eliminar el exceso de piel, mejorando así la forma y proyección del pecho. En los casos en los que el tamaño de la areola es mayor que el deseado también se puede reducir su tamaño.
Como explicamos en un post anterior, con frecuencia el tratamiento indicado consiste únicamente en reposicionar los tejidos mamarios de la paciente. En otras ocasiones, para recuperar el volumen, puede estar indicado la utilización de implantes mamarios que permitan el relleno del polo superior de la mama.
Las variantes técnicas de este tipo de cirugía mamaria son numerosas, según el grado de descenso de la areola, de las características de los tejidos o de la necesidad de colocar implantes mamarios. Las cicatrices pueden limitarse al borde de la areola por todo su perímetro o incluir además una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hacia el surco submamario. En ocasiones es necesario resecar piel en la zona del surco submamario para lograr el resultado deseado. Este tipo de cicatrices en condiciones normales terminan por resultar poco visibles a largo plazo, siendo bien toleradas por las pacientes.
La cirugía de elevación mamaria o mastopexia es una de las intervenciones en las que el efecto sobre la autoestima de la mujer es más evidente.  Ponte en contacto con nuestro centro de medicina estética en Asturias si necesitas más información.
Soy adecuada para una reducción de pecho? Clínica de referencia de Cirugía Estética en Gijón.

¿Soy adecuada para una reducción de pecho?

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¿Soy adecuada para una reducción de pecho? Clínica de referencia de Cirugía Estética en Gijón.

De todos los procedimientos de cirugía plástica la reducción mamaria es uno de los más solicitados por nuestras pacientes.

¿Cómo saber si soy adecuada para una reducción de pecho?

Además de los motivos estéticos, muchas mujeres consultan por otras razones como el dolor de espalda asociado al peso de las mamas, las molestias en los hombros provocadas por el sujetador o la incomodidad a la hora de realizar actividad física.

Consecuencias de tener un pecho de gran tamaño

Las mujeres con pecho muy grande sufren habitualmente de dolores e incomodidad y necesitan cambiar de postura continuamente para aliviar el exceso de carga. Las alteraciones posturales asociadas, provocan además dolores de espalda, hombros, cuello y zona lumbar.

Además las mamas excesivamente grandes también pueden causar alteraciones en la piel. La humedad asociada al sudor provoca irritación cutánea en la zona del pliegue mamario. Esto se ve agravado en los meses más calurosos del año.

Desde el punto de vista social las mujeres con senos grandes muestran con frecuencia inseguridad en sus relaciones. A la hora de vestirse suelen ver reducidas sus opciones y les es difícil encontrar ropa que les quede bien, recurriendo a prendas que disimulen el volumen de su pecho.

Hacer ejercicio también puede suponer para estas mujeres otra dificultad. Correr, bailar o practicar actividades como el yoga o el Pilates se ven dificultados por el tamaño del pecho.

Las pacientes refieren que la mayor parte de las situaciones descritas con anterioridad mejoran de forma significativa o se solucionan definitivamente incluso a los pocos días tras la intervención. Las molestias del postoperatorio inmediato compensan con creces los beneficios de la intervención.

Otros cambios en el pecho…

Con la cirugía de reducción mamaria no sólo se buscar adaptar el volumen de las mamas a la constitución de la paciente. La elevación en la posición de las areolas así como la modificación en el tamaño de las mismas son dos de los objetivos asociados a esta intervención.

Si al leer este artículo se siente identificada con alguno de estos puntos, puede estar indicada la realización de una reducción mamaria. Si es así, seguro que le podemos ayudar. En nuestra clínica de cirugía estética de referencia en Gijón le asesoraremos y ofrecemos la mejor solución. Póngase en contacto con nuestro equipo en el 985 220 244.

Evolución de los implantes mamarios. Clínica Fernández. Medicina Estética en Asturias

Evolución de los implantes mamarios

Evolución de los implantes mamarios 768 510 admin

Evolución de los implantes mamarios. Clínica Fernández. Medicina Estética en Asturias.

La forma y el volumen de las mamas se encuentran estrechamente ligados al sentido de feminidad y por tanto a la autoestima de la mujer. Durante siglos se ha tratado de realzar o mejorar la apariencia del pecho con diferentes dispositivos. Un ejemplo de ello son los corsés o sostenes e incluso con remedios populares para estimular el crecimiento del tejido mamario como cremas o ungüentos.

Evolución de los implantes mamarios

Precisamente para tratar la hipoplasia mamaria, el volumen pequeño de las mamas, surge por primera vez a finales del siglo XIX un método para realzar su tamaño desde el interior y no desde el exterior. Hablamos de la primera mamoplastia de aumento documentada por la literatura médica. Esta intervención fue llevada a cabo por Vicenz Czerny en 1895 utilizando como injerto el tejido adiposo propio de su paciente. Dicho injerto, obtenido de un lipoma (un tumor benigno de tejido graso), se utilizó con fines reconstructivos para corregir un defecto en la mama producido tras la resección de un tumor.

Después de esta intervención algunos cirujanos, como Robert Gersuny en 1889, comenzaron a experimentar con inyecciones de parafina en el tejido mamario. Sin embargo, las graves complicaciones que producían estas inyecciones (migración de la misma, formación de granulomas, embolización…) obligaron a abandonar este método.

Siglo XX

Durante la primera mitad del siglo XX continuó experimentándose con otros tipos de sustancias de infiltración. Como la silicona, o materiales para implantar que incluían marfil, pelotas de vidrio, caucho, cartílago de buey, poliéster o esponjas. Sin embargo, la implantación de estos productos también terminó abandonándose debido a las complicaciones que surgían como infecciones, contracturas, desarrollo de granulomas o migraciones entre otras. Además, los resultados estéticos no eran mejores: senos desfigurados y duros, alteraciones del contorno, calcificaciones… En algunos casos las consecuencias fueron tan graves que las pacientes necesitaron una mastectomía bilateral.

No fue hasta 1962 cuando Thomas Cronin y Frank Gerow, cirujanos de Houston, diseñaron los primeros implantes de mama similares a los que se utilizan hoy en día. Se trataba de unas bolsas de lámina de silicona rellenas de gel del mismo material que fueron comercializados por Dow Corning a partir de 1963. La viabilidad de este material para uso médico ya había sido testada durante la Segunda Guerra Mundial. De esta forma se resolvieron los problemas de rechazo que habían surgido con otro tipo de materiales.

No obstante, cualquier tipo de prótesis o implante (prótesis de cadera, implantes dentales…) produce una respuesta en el organismo. Por eso, éste crea alrededor del mismo una capa de tejido conectivo, denominado cápsula, que se adhiere a la prótesis y la cubre por completo. En el caso de las prótesis mamarias diseñadas por Cronin y Gerow, los implantes inducían una contracción o endurecimiento de esta cápsula que llegaba a deformar el implante. Las contracturas capsulares, las frecuentes roturas de los implantes y la filtración del gel redundaron en una mayor cooperación entre expertos para mejorar el diseño original y crear nuevos dispositivos más seguros para la salud de las pacientes.

Década de los 70

A partir de la década de los 70 comienzan a aparecer implantes mejorados de silicona, rellenos de este gel o de solución salina, solucionando los problemas de filtración. Estos se producían desde ambos lados de la cubierta. También solucionaban el consiguiente efecto de deflación –que permitía que la solución empleada migrase hacia los tejidos y alterase la forma de la prótesis-. Aunque ambos tipos de implantes estaban muy extendidos, el gel de silicona era más utilizado porque ofrecía unos resultados más naturales tanto en textura como en forma.

Década de los 80

En 1980 se completó el desarrollo, iniciado en la década de los 60, de las prótesis con recubrimiento de poliuretano. Estas supuestamente reducían las posibilidades de que se produjera una contractura capsular. Sin embargo, este tipo de implante pronto dejó de utilizarse debido a los resultados de un estudio, que afirmaba que este material producía lesiones tumorales en ratones. Aunque más tarde se descubrió que no era un factor de riesgo en seres humanos, su extrema adherencia al tejido mamario dificultaba la retirada de estas prótesis. Esta fue la causa por lo que dejaron de utilizarse. La continua investigación llevó a desarrollar prótesis cubiertas de elastómero de silicona con menor riesgo de contractura capsular. Además, esta última generación no permite la filtración y logra una consistencia parecida a la del tejido glandular, mejorando el perfil biológico y ofreciendo unos resultados más naturales.

Década de los 90

En Estados Unidos, en 1991 se planteó la relación de los implantes de silicona con el desarrollo de enfermedades autoinmunes. En 2005 la agencia que autoriza su uso en EEUU, la FDA, emitió informes que apoyaban la seguridad y la efectividad de estos implantes cuando se usan apropiadamente. Se demostró que no existe relación entre las prótesis y las posibles dolencias del tejido conectivo, el desarrollo de cáncer o enfermedades neurológicas. Actualmente los implantes rellenos de silicona son, en todo el mundo, los más empleados en este tipo de intervenciones.

Implantes mamarios en la actualidad

Los implantes mamarios han evolucionado enormemente durante estas cinco décadas hasta obtener las prótesis actuales. Si bien su uso se asocia a intervenciones de tipo estético, una parte muy importante de las prótesis comercializadas actualmente se emplea en cirugías de reconstrucción mamaria tras intervenciones para tratar el cáncer de mama. Hoy en día contamos con implantes seguros y eficaces. Todos a prueba de rupturas así como un inmenso abanico de tamaños, formas y volúmenes para adaptarse a las características de cada paciente. Además, la capacidad de individualizar cada caso permite optar por una u otra técnica quirúrgica. Y además es posible elegir las prótesis que permitan mantener la armonía del contorno corporal de la paciente.

Póngase en contacto con nuestro centro de medicina estética en Asturias si necesita más información acerca de la evolución de los implantes mamarios o si tiene dudas acerca de dicha intervención.

¿Soy demasiado mayor para una cirugía estética? Clínica Fernández. Medicina Estética en Asturias.

¿Soy demasiado mayor para una cirugía estética?

¿Soy demasiado mayor para una cirugía estética? 768 510 Prisma

¿Soy demasiado mayor para una cirugía estética? Clínica Fernández. Medicina Estética en Asturias.

En nuestra especialidad, una de las preguntas más habituales es si la edad condiciona la posibilidad de realizar una intervención de cirugía estética.

Con carácter general las primeras intervenciones de cirugía estética se plantean cuando la zona que se va a tratar no presentará presumiblemente cambios con la edad, es decir el desarrollo se ha completado. Esto es algo que un médico especialista con experiencia suele identificar con relativa facilidad. Aunque las intervenciones en menores de edad son menos frecuentes, sí hay cirugías que tienen su indicación en este grupo de edad.

Por otro lado, a nuestra consulta también acuden muchos pacientes preocupados por si son “demasiado mayores” para someterse a una intervención de medicina estética en Asturias. Con frecuencia vienen a consulta con un “problema” que llevaban tiempo planteándose corregir y que, por uno o varios motivos (familiares, económicos o laborales), han ido posponiendo.

¿Hay una edad límite para la cirugía estética?

La calidad de vida de las personas ha ido mejorando con los años, así como la esperanza de vida. La percepción física que tiene un paciente en la 6ª o 7ª década de si mismo no suele ser la misma que la que percibía de ese mismo grupo de edad unas décadas antes. Aunque podría pensarse que uno no quiere ver en si mismo los defectos que veía en nuestros “mayores”, sí es cierto que los hábitos de alimentación, actividad física y cuidados médicos, hacen que lleguemos en unas condiciones más favorables a edades más avanzadas. Todo ello hace que una intervención de cirugía estética pueda ser un elemento más para vernos y sentirnos mejor.

En líneas generales podemos decir que no existe un límite de edad cuando se trata de cirugía estética. Los límites serían los que supongan la propia salud del paciente, de las aspiraciones que éste tenga y de los resultados que puedan conseguirse.

Gozar de buena salud en general

Siempre hay riesgos asociados a la cirugía. Cuanto mejor sea nuestro estado de salud, más segura será la cirugía y más fácil su recuperación. Además de los antecedentes médicos, el estilo de vida es importante. Ser fumador o tener sobrepeso puede ser motivo para descartar la indicación de una cirugía.

Para saber si somos aptos para una intervención, lo más recomendable es acudir a un especialista que estudie nuestro caso.

Tener unas expectativas realistas

Como cirujanos plásticos es importante transmitir de forma clara al paciente qué resultado puede esperar. Hay que buscar un buen resultado y que sea armonioso con el resto de estructuras faciales o corporales, en definitiva, un resultado natural.

Existen cirugías como la blefaroplastia o el lifting facial en las que por ser zonas visibles la mejoría es más notoria. Podríamos decir que son cirugías que “quitan años” porque se eliminan determinados aspectos que envejecen el aspecto; pero se logra rejuvenecer sin perder las características esenciales de la fisionomía del paciente. Al final lo esencial es cómo se sienten los pacientes, pero muchos de ellos refieren, por parte de quienes no saben que se han operado, comentarios del tipo “qué bien estás”, “qué bien te veo”, o como mucho, “qué guapa estás, tú te has hecho algo…”.

Existen opciones no quirúrgicas

Pueden plantearse como tratamientos estéticos complementarios a una cirugía o como una forma de retrasarla. La cuestión nuevamente es, qué resultado se puede esperar y cómo hacerlo sin sobrepasar determinados límites.

Existen múltiples tratamientos faciales sin necesidad de recurrir al quirófano. Los procedimientos no quirúrgicos como el Bótox, los rellenos con ácido hialurónico o el resurfacing facial con láser actúan sobre problemas específicos, ofreciendo resultados eficaces y duraderos. Son de carácter ambulatorio y no precisan cuidados postoperatorios complejos.

Confía en profesionales

En conclusión: una cirugía estética o un tratamiento estético en pacientes de más edad no presenta grandes limitaciones, siempre y cuando se valore por especialistas con experiencia.

Este tipo de cirugías sí suponen para nuestros pacientes una mejoría evidente en su calidad de vida tanto desde el punto de vista psicológico como, en muchos casos, funcional. Si estás pensando en realizar un tratamiento de cirugía estética, confía únicamente en profesionales del sector. Realizanos tu consulta solicitando cita previa a nuestro equipo.

Cirugía tras perder mucho peso

Cirugía tras perder mucho peso

Cirugía tras perder mucho peso 768 510 Prisma

Clínica de cirugía estética en Asturias, Gijón, Oviedo y Avilés.

Perder peso de forma saludable es un proceso que requiere de esfuerzo, constancia y adquisición de buenos hábitos.
En ocasiones, pese a lograr el objetivo, los resultados estéticos no cumplen con las expectativas de los pacientes. Esto sucede cuando tras adelgazar un peso importante aparece un exceso de piel que no puede eliminarse de manera natural.

¿Por qué aparece un exceso de piel tras perder peso?

La piel posee una elasticidad natural que le permite contraerse y expandirse para adaptarse a los cambios de volumen de nuestro cuerpo. Cuando la pérdida de peso es significativa, la capacidad de retracción de la piel no es suficiente y aparecen los signos propios de la flacidez y el descuelgue cutáneos.
Este exceso de piel “colgante” suele manifestarse en las zonas del cuerpo donde la disminución de grasa ha sido más notoria. Habitualmente el cuello, las mamas, el abdomen, la cara interna de los muslos y en los brazos.
Los casos más severos de descuelgue provocan pliegues, que pueden llegar a ocasionar úlceras, problemas de higiene y de movilidad. Todo ello supone una merma en la calidad de vida de los pacientes.

¿Es posible eliminar la flacidez?

En cirugía estética existen diversas técnicas y procedimientos que ayudan a reducir la flacidez tras perder peso permitiendo mejorar la silueta.
Los métodos no quirúrgicos generalmente no son lo suficientemente efectivos para reafirmar la piel. Solo mediante las cirugías de contorno corporal es posible corregir el exceso de piel (y grasa), la pérdida de la elasticidad cutánea y del tono muscular. Los procedimientos más habituales son:

  • Abdominoplastia; consiste en resecar la piel y grasa acumuladas en el abdomen para conseguir un vientre más plano y firme.
  • Lifting de muslos, destinado a eliminar la piel y grasa en la cara interna de los muslos para mejorar su contorno.
  • Mastopexia o cirugía de elevación mamaria; permite mejorar la forma y proyección del pecho. Se logra mediante el reposicionamiento de los tejidos propios, eliminando el exceso de piel.

¿Eres un buen candidato para una cirugía de contorno corporal tras la pérdida de peso?

Los candidatos idóneos para estos procedimientos son hombres y mujeres que presentan un buen estado de salud y desean tratar la flacidez tras pérdidas importantes de peso (en ocasiones tras haberse sometido a una cirugía bariátrica).
También es frecuente su indicación en mujeres que, después del embarazo o la lactancia, experimentan la caída del pecho o no consiguen recuperar la forma ni firmeza previa del abdomen, debido a la distensión de los tejidos.
Los resultados obtenidos con las cirugías de contorno corporal son muy satisfactorios y conllevan cambios beneficiosos para los pacientes desde el punto de vista estético, funcional y psicológico.

En Clínica Fernández somos especialistas en la cirugía tras perder mucho peso. Si deseas saber más sobre esta intervención o quieres consultar tu caso con nuestro equipo no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del teléfono 985 220 244, el formulario de contacto de nuestra página web o nuestras redes sociales.

Qué es la otoplastia

Qué es la otoplastia

Qué es la otoplastia 1000 668 admin

Clínica de cirugía estética en Gijón, Oviedo y Avilés.

Las orejas de asa o de soplillo son una malformación muy frecuente. Esta denominación hace referencia a una anomalía en la que las orejas se encuentran excesivamente proyectadas hacia afuera, confiriéndoles un aspecto prominente dentro de la fisonomía facial.

Las consecuencias de este defecto no son sólo estéticas; especialmente durante la infancia o la adolescencia. Puede ser el origen de dificultades para las relaciones sociales tanto en el entorno escolar como fuera de él, y en casos más extremos, de trastornos psicológicos.

Otoplastia. Clínica de cirugía estética en Gijón

Otoplastia. La cirugía de las orejas

La otoplastia es una de las intervenciones más habituales hoy en día. Su objetivo es corregir la posición del pabellón auricular aproximándolo al cráneo, mediante la reducción del ángulo que forma con la cabeza. Este procedimiento quirúrgico debe realizarse cuando el cartílago ya se ha desarrollado por completo, es decir, a partir de los 6 ó 7 años. Muchos de los pacientes que se someten a esta cirugía son menores con edades comprendidas entre los 6 y los 14 años, aunque es relativamente frecuente realizarla en pacientes adultos.

Si el paciente es menor de edad se recomienda a los padres observar la actitud del niño respecto a esta malformación, no debiendo insistir en realizar la intervención mientras éste no manifieste incomodidad o malestar con la situación: los niños conscientes de esta anomalía y que quieren operarse se muestran más colaboradores durante la intervención y aprecian más el resultado.

Aunque en algunos pacientes la deformidad sólo se da en una de las orejas, suelen intervenirse las dos para conseguir un resultado simétrico. Las alteraciones en las que se precisa reducir el tamaño de la oreja son menos frecuentes; existen técnicas que permiten tratar esta circunstancia.

Duración de la intervención

intervencion-otoplastiaLa otoplastia suele durar en torno a hora y media aproximadamente. Existen diferentes técnicas para llevar a cabo esta cirugía, aunque la técnica a emplear la decidirá el cirujano en función del problema concreto del paciente. La más frecuente consiste en dar unos puntos internos en la parte posterior del cartílago auricular, permitiendo plegar la oreja. El número y la localización de los puntos varían en función del caso. Este tipo de sutura interna no se reabsorbe por lo que la oreja nunca volverá a la posición inicial. Se trata por tanto de una intervención de resultados permanentes, que resulta muy satisfactoria para los pacientes.

Los puntos externos sí son reabsorbibles, por lo que no es necesario retirarlos. Tras la intervención se coloca un vendaje acolchado alrededor de la cabeza en forma de turbante o diadema. El objetivo de este vendaje es proteger las orejas durante los tres o cuatro primeros días tras la intervención, al final de los cuales se retira. Las cicatrices que resultan de la operación quedan perfectamente disimuladas detrás de la oreja.

¿Dónde se realiza?

La otoplastia, como cualquier intervención quirúrgica, debe ser realizada en un quirófano. Dependiendo del tipo de anestesia la operación se realizará en régimen ambulatorio o se dará el alta al día siguiente de la cirugía. En la mayor parte de los casos se emplea anestesia local por lo que no se requiere ingreso. En niños de corta edad suele ser necesario el uso de anestesia general, si bien hay casos en lo que pueden tolerar bien la aplicación de la anestesia local. De la misma manera hay padres que consideran que la anomalía no supone un trastorno importante para su hijo y deciden aplazar la intervención unos años para evitar que sean sometidos a una anestesia general, realizándola posteriormente mediante procedimientos anestésicos menos invasivos.

No se trata de una cirugía dolorosa; si los pacientes refieren dolor en las primeras horas tras la cirugía se debe de pautar la analgesia necesaria para evitarlo. Las primeras semanas tras la intervención el paciente puede referir una mayor sensibilidad al contacto o a la presión pero habitualmente no precisan ningún tipo de analgésico.

Durante el primer mes el paciente debe evitar cualquier actividad física en la que las orejas puedan doblarse. Pueden reincorporarse a sus actividades habituales aproximadamente a los 5 ó 7 días de la intervención (5 en el caso de los adultos y 7 en el caso de los niños). Siempre manteniendo la precaución respecto a las actividades físicas.

¿Existen complicaciones tras la intervención?

Las complicaciones en esta intervención son infrecuentes y escasas. Entre las complicaciones descritas se encuentran la posibilidad de desarrollar un hematoma, que puede reabsorberse por sí mismo o precisar drenaje, y de forma excepcional la infección del cartílago, que sería tratada con antibióticos.

Si deseas saber más sobre esta intervención o quieres consultar tu caso con nuestro equipo no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del teléfono 985 220 244, el formulario de contacto de nuestra página web o nuestras redes sociales. En Clínica Fernández somos tus especialistas en cirugía estética y ácido hialurónico en Asturias.

Tipos de cirugía mamaria. Cirugía Estética León y Asturias

Tipos de cirugía mamaria: Una solución para cada problema

Tipos de cirugía mamaria: Una solución para cada problema 768 510 admin

Los datos indican que una de cada tres mujeres españolas no se siente a gusto con su pecho.
La cirugía mamaria plantea diferentes tipos de intervención, ajustadas a las necesidades de cada paciente. Por eso desde Clínica Fernández, clínica referente en cirugía estética en León y Asturias le ofrecemos una lista de los diferentes tipos de cirugías mamarias para la solución de todo tipo de problemas.

Tipos de operaciones mamarias.

El pecho femenino es un factor determinante en la autoestima de la mujer. Tener un volumen y forma adecuados es un deseo natural que no siempre se presenta, ya que el pecho experimenta cambios y evoluciona a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

La piel de la mama actúa como envoltorio del tejido mamario subyacente a modo de sostén natural. Con el paso de los años, la piel va perdiendo tonicidad, por lo que el pecho pierde firmeza. También el tejido mamario puede cambiar su composición pasando de ser más consistente, por contener más tejido glandular, a más blando cuando aumenta su parte adiposa o grasa.

Mamoplastia de aumento o aumento de mamas.

cirugía de aumento de mamas

 

 

 

 

 

La cirugía de aumento mamario es un procedimiento con el que se consigue mejorar el volumen o la forma del pecho, mediante la colocación de implantes. Es una técnica indicada para aquellas mujeres en las que el pecho no se ha desarrollado suficientemente y en las que la posición de la areola se encuentra dentro de lo considerado normal desde el punto de vista estético.

También es una cirugía apropiada en mujeres que aprecian una disminución del volumen o un descenso leve de la posición del tejido mamario tras el embarazo o por disminución de peso. Con un aumento mamario no se busca elevar el pecho, aunque al incrementar el volumen, y en función de la técnica empleada en la colocación del implante, el pecho puede adoptar visualmente un aspecto más elevado.

En este tipo de cirugía la cicatriz se limita a la incisión requerida para poder introducir el implante (unos 4 a 5 cm) en la zona del surco submamario, en el borde de la areola o a nivel de la axila, según la vía que se escoja.

Según datos de lSociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), es la intervención de Cirugía Estética con mayor demanda en nuestro país y supone un 28,2% del total de este tipo de procedimientos.

Mastopexia o cirugía de elevación mamaria.

cirugía de elevación mamaria

 

 

 

 

Una piel con gran elasticidad, los embarazos o los cambios importantes de peso, son algunas de las causas por las que algunas mujeres presentan unas mamas de aspecto caído (ptosis mamaria) y con frecuencia desproporcionadamente envejecido en relación con el resto del cuerpo. En este caso, la mastopexia o cirugía de elevación mamaria, busca armonizar tanto el tamaño como la forma del pecho devolviéndolo a una posición adecuada.

 

Puede estar indicado asociar un aumento mamario, en general de pequeño volumen, para lograr un resultado estético proporcionado y armónico. Las variantes técnicas de este tipo de cirugía mamaria son numerosas, según el grado de descenso de la areola, de las características de los tejidos o de la necesidad de colocar implantes mamarios.

Las cicatrices pueden limitarse al borde de la areola por todo su perímetro o incluir además una cicatriz vertical desde el borde inferior de la areola hacia el surco submamario. En ocasiones es necesario resecar piel en la zona del surco submamario para lograr el resultado deseado. Este tipo de cicatrices en condiciones normales terminan por resultar poco visibles a largo plazo, siendo bien toleradas por las pacientes.

Este procedimiento también está indicado en casos de asimetría mamaria, que se puede padecer desde la adolescencia como consecuencia de alteraciones en el desarrollo – es el caso de las denominadas mamas tuberosas-, o en la edad adulta, -tras los embarazos o por tras una resección mamaria o mastectomía como consecuencia de un cáncer de mama-.

Reducción mamaria.

cirugía de reducción mamaria

 

 

 

 

 

Cuando la alteración de las mamas se debe a que el tamaño de las mismas se encuentra por encima de lo que se considera normal o saludable en una mujer -lo que se conoce por hipertrofia mamaria-, es posible disminuir el tamaño de los senos mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y pielmediante una cirugía de reducción mamaria. El resultado son unos senos más pequeños y ligeros, proporcionados con el resto del cuerpo de la paciente.

Este tipo de cirugía se realiza en mujeres que presentan mamas completamente desarrolladas, pudiendo estar indicada ya en mujeres jóvenes cuando esta circunstancia les produce dolor o malestar físico o psicológico. De hecho, el dolor de espalda postural es la causa que está detrás de muchas de las intervenciones de reducción de mamas en España, una operación a la que se someten 1 de cada 20 españolas que recurren a la Cirugía Estética, según datos de la SECPRE.

Los resultados son muy gratificantes para las pacientes ya desde los primeros días del postoperatorio al apreciarse una importante mejoría asociada a la disminución de peso y volumen de las mamas. Los efectos positivos desde el punto de vista psicológico de la mamoplastia de reducción también suponen uno de los principales motivos para decidirse a realizar la cirugía.

Hoy día las cirugías mamarias ofrecen un abanico de soluciones para las mujeres que por razones estéticas, médicas o psicológicas desean corregir la forma o volumen de su pecho. Se realiza mediante procedimientos que son seguros para las pacientes y que proporcionan resultados altamente satisfactorios. Póngase en contacto con nuestra clínica de cirugía estética en Asturias si está pensando en someterte a alguna de las citadas intervenciones.

 

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama 768 510 Prisma

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama. Clínica de cirugía estética de referencia en León, y Asturias. 

Una de las preguntas que más realizan las pacientes que acuden a nuestra clínica de cirugía estética, antes de realizarse una cirugía de mama es: ¿Cuándo podré volver a practicar deporte?.

Hay que tener en mente que una cirugía de mama es un procedimiento en el que es necesario realizar una o varias incisiones en la piel y, según la cirugía, puede ser necesario intervenir en tejidos más profundos (tejido mamario y en ocasiones el músculo). Esto significa que se necesitarán varias semanas para que el cuerpo se recupere totalmente hasta que se completa el proceso normal de cicatrización.

El postoperatorio suele ser mejor de lo que muchas pacientes esperan, pudiendo retomar la mayor parte de las tareas básicas en poco tiempo. Aunque las necesidades de cada paciente varían, se marcan unos plazos en los que se debe de evitar cualquier actividad física o retomar la rutina de entrenamiento.

Volver a hacer deporte tras una cirugía de mama

Es importante tener en cuenta que la cirugía de mama durará toda la vida (o al menos durante muchos años), por lo que es mejor relajarse y aceptar que no se podrán realizar determinadas actividades durante unas semanas. Esta pausa merece la pena.

Obviamente este parón no tiene la misma repercusión en personas que practican una actividad deportiva moderada, que en aquellas que realizan entrenamientos diarios de deportes de alta intensidad.

En términos generales se aconseja no realizar deporte durante el primer mes tras la cirugía. La realización de ejercicio de baja intensidad (como caminar a un ritmo considerado normal) puede retomarse al cabo de una semana o diez días. Los ejercicios de tren inferior (sentadillas, cuádriceps, aductores…) pueden iniciarse a las dos o tres semanas igualmente con poca carga.

Entrenar después de un mes de la cirugía

A partir del primer mes se podrá aumentar la intensidad de los ejercicios del tren inferior e iniciar los del tren superior. Al cabo de un mes y medio pueden retomarse los ejercicios de calistenia, Pilates, yoga, montar en bicicleta o practicar natación.

No hay un peso o una intensidad concreta que determine el límite del esfuerzo físico. El dolor o las molestias al realizar un determinado movimiento es la señal de alerta o “stop”.

Alrededor del segundo mes se pueden retomar todas las actividades con cualquier intensidad. Pero es necesario comenzar con pocas repeticiones y fijarse cómo responde el cuerpo: si se siente dolor, hay que parar.

Desde Clínica Fernández, como especialistas y referentes en cirugía estética en León, creemos necesario recordar que hay que utilizar sujetadores adecuados, que reduzcan la movilidad de la mama durante la actividad deportiva. De todos modos, cada paciente es única, por lo que serán los cirujanos de nuestra clínica de cirugía estética quienes, en las revisiones postoperatorias, le aconsejen cómo retomar la actividad física.

Si está pensando en realizar un tratamiento de este tipo y necesita más información, póngase en contacto con nuestro equipo de profesionales. Llámenos al 985 220 244.

¿Se puede volver a acumular grasa tras una liposucción? Clínica Fernández. Cirugía Estética en Asturias.

¿Se puede volver a acumular grasa tras una liposucción?

¿Se puede volver a acumular grasa tras una liposucción? 768 510 admin

¿Se puede volver a acumular grasa tras una liposucción? Clínica Fernández. Cirugía Estética en Asturias.

Hay una buena razón por la que la liposucción es uno de los tratamientos de Cirugía Estética más solicitados. Y es que esta técnica permite, de forma poco invasiva, eliminar en una sola intervención y de forma definitiva la grasa localizada.

Hoy por hoy, la liposucción es la forma más efectiva de eliminar los depósitos de grasa que se acumulan en zonas específicas y que no desaparecen -pese a mantener un peso adecuado-, ni con ejercicio ni con dieta. Estos cúmulos de grasa se localizan con frecuencia en el abdomen, las caderas, la cara interna de las rodillas o en el cuello.

No debe entenderse esta técnica como un método de adelgazamiento o como un tratamiento contra la obesidad o la celulitis: su objetivo es armonizar el contorno corporal modificando el volumen de determinados zonas.

¿Se puede volver a acumular grasa tras una liposucción?

Una de las cuestiones que preocupan a los pacientes que se someten a esta intervención en nuestro centro de cirugía estética en Asturias, es si esos depósitos de grasa pueden volver a aparecer como consecuencia de un hipotético aumento de peso.

Hay que explicar que estos depósitos de grasa no pueden volver a aparecer una vez eliminados, ya que la capacidad de multiplicarse de los adipocitos -las células que almacenan la grasa-, se frena a partir de la pubertad. Mediante la liposucción se consigue extraer un las células localizadas en la zona a tratar; las que permanecen en el organismo, pueden aumentar o disminuir de volumen en función de los cambios de peso del paciente, pero no se generarán otras nuevas.

Por lo tanto, si el paciente aumenta de peso y engorda, la grasa se distribuirá de forma uniforme sobre la superficie del cuerpo, pero en ningún caso dará lugar a que se reproduzcan nuevos depósitos de grasa.

La liposucción es una intervención con resultados muy satisfactorios para el paciente. Incluso hay pacientes que tras ganar peso después de realizar una liposucción, tienden a verse aún mejor que antes, ya que el aumento de volumen corporal se desarrolla de forma más uniforme.

Con mucha frecuencia los beneficios de este procedimiento no son exclusivamente estéticos, ya que sirven de estímulo para que el paciente incorpore hábitos de vida más saludables. Los pacientes que presentan un mayor grado de satisfacción son aquellos que además han considerado la liposucción como una motivación para desarrollar un estilo de vida activo y saludable.

Consejos para el mantenimiento

La liposucción es un tratamiento eficaz y de resultados permanentes. Sin embargo, no está de más recordar que mantenerse en el peso ideal es la mejor forma de cuidar la figura. Para ello recomendamos seguir una serie de pautas:

  • Seguir las indicaciones que nos ha prescrito nuestro cirujano.
  • Adoptar una dieta alimenticia centrada en proteínas y carbohidratos saludables.
  • No saltarse ninguna comida.
  • Realizar varias comidas más pequeñas durante el día, en lugar de pocas y de mayor ingreso energético.
  • Practicar ejercicio regularmente.

Confíe su salud a profesionales

Si busca un centro de cirugía estética en Asturias de confianza, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Estaremos encantados de escucharle y analizar su caso de forma personalizada.

Reducción de pecho en adolescentes. Clínica Fernández, tu clínica de medicina estética en Asturias.

Reducción de pecho en adolescentes

Reducción de pecho en adolescentes 768 510 Prisma

Reducción de pecho en adolescentes. Clínica Fernández, tu clínica de medicina estética en Asturias.

Tener un pecho excesivamente voluminoso supone en la mayoría de los casos, además de un problema estético, un trastorno de salud. Como ya hemos explicado en anteriores ocasiones, cuando la hipertrofia mamaria causa molestias físicas y psicológicas que implican una limitación funcional en la vida cotidiana, puede ser momento de plantearse una cirugía de reducción de pecho.

Reducción de pecho en adolescentes

Muchas adolescentes e incluso niñas a partir de los 11 años tienen que enfrentarse a un desmesurado crecimiento de sus senos. Y esto es un problema. Ya no solo porque les moleste, pese o les impida hacer deporte. Va mucho más allá. Los problemas físicos que genera se convierten en un verdadero problema de salud.

Entonces, ¿qué ocurre cuando quien presenta una hipertrofia mamaria es una adolescente?

En líneas generales, la mamoplastia de reducción puede realizarse en pacientes jóvenes que han completado su desarrollo. Para los progenitores una de las dudas que suscita esta cirugía en menores es a qué edad se completa el desarrollo del pecho o si se debe esperar a la edad adulta para realizarla.

¿Puede crecer el pecho tras una cirugía de reducción mamaria?

La revista Plastic and Reconstructive Surgery, de la Sociedad Amricana de Cirujanos Plásticos (ASPS), ha publicado un estudio sobre 481 mujeres jóvenes menores de 21 años, que se habían sometido a una reducción de pecho entre 2007 y 2019.

El objetivo de la investigación era determinar el momento óptimo para realizar esta intervención en adolescentes y minimizar el riesgo de un posible crecimiento de los senos tras la misma.

Primeros datos

Los primeros datos que arrojó el estudio fueron los siguientes:

  • En la mayoría de las jóvenes el tamaño de los senos se estabilizó 3 años después del primer periodo menstrual.
  • En las jóvenes con sobrepeso el tamaño de los senos no se estabilizó hasta 9 años después del primer periodo menstrual.

Asimismo, durante el tiempo que se realizó el estudio, hasta 8 años después de la cirugía, los investigadores comprobaron que solo el 6 por ciento de las mujeres habían experimentado un crecimiento de los senos. De estas, la mitad tenían sobrepeso.

Resumen de la investigación

En resumen, la investigación sugiere que:

  • El crecimiento de las mamas tras una mamoplastia de reducción es posible, pero poco probable en adolescentes.
  • Cualquier paciente independientemente de su edad puede padecer un crecimiento de las mamas tras la cirugía, en caso de un aumento significativo de peso o crecimiento hormonal, debido al embarazo o al uso de anticonceptivos.

La decisión de someterse a una cirugía de reducción mamaria debe basarse en la situación particular de cada paciente, más que en limitaciones de edad arbitrarias. La madurez biológica y psicológica de la paciente, su peso y el malestar que le cause la hipertrofia mamaria deberían ser más indicativos.

Planificada en el momento adecuado, la reducción mamaria es una cirugía segura, beneficiosa y de resultados duraderos, siempre que sea realizada por un cirujano plástico cualificado. La mayoría de las técnicas utilizadas en este procedimiento permiten, además, desempeñar con éxito la lactancia.

Si necesitas más información sobre la reducción de pecho en adolescentes, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo. En Clínica Fernández somos especialistas en medicina estética en Asturias y estamos aquí para ayudarte. Llámanos al 985 220 244.

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