Cirugía Corporal

Cirugía estética mamaria y efectos psicológicos

Cirugía estética mamaria y efectos psicológicos

Cirugía estética mamaria y efectos psicológicos 768 512 Prisma

Para muchas mujeres el pecho es un elemento importante de su identidad personal. Las alteraciones en el tamaño, forma, posición o volumen de las mamas constituyen un problema estético y psicológico que puede llegar a condicionar la vida de una mujer.

Cuando se deben a causas congénitas, las alteraciones en la mama suelen identificarse tras la pubertad una vez completado el desarrollo. Con frecuencia derivan en problemas físicos y psicológicos en las jóvenes.

Cirugía mamaria: efectos psicológicos

Como ya expusimos en un post anterior, la cirugía mamaria plantea soluciones para la corrección de anomalías en el desarrollo de las mamas, con resultados altamente satisfactorios.

Un nuevo estudio demuestra los beneficios psicosociales de la Cirugía Estética en este grupo de pacientes.

Estudio sobre los efectos de la cirugía de corrección de la asimetría mamaria congénita en mujeres jóvenes

La revista Plastic and Reconstructive Surgery de American Society of Plastic Surgeon ha publicado un estudio reciente sobre los Efectos de la cirugía de corrección de la asimetría mamaria congénita en mujeres jóvenes.

La investigación analizó desde 2008 a 2018 el comportamiento de 45 mujeres jóvenes con asimetría mamaria congénita frente a101 mujeres de la misma edad sin esta anomalía. El fin era evaluar la calidad de vida de las primeras, tras la intervención quirúrgica. Te contamos los resultados:

Antes de la cirugía

Se observaron diferencias significativas entre ambos grupos en los tres parámetros estudiados: autoestima, función social y salud emocional.

6 meses después de la cirugía

Los parámetros de calidad de vida de ambos grupos se igualaron.

10 años después

Los beneficios psicológicos y sociales de la cirugía se mantuvieron estables diez años después, momento en que finalizó el seguimiento del estudio.

Conclusiones

Este informe subraya que el tratamiento quirúrgico de la asimetría mamaria en mujeres jóvenes aporta mejoras significativas y sostenidas en su calidad de vida psicosocial. Hasta el punto de situarse al mismo nivel que el resto de las mujeres.

También sugiere que los cambios experimentados en algunas de las pacientes tras el postoperatorio, sirvieron de estímulo para la práctica de ejercicio regular y modificar su conducta alimentaria.

Esto hace pensar en el impacto positivo que la cirugía estética puede proporcionar a las mujeres. Independientemente de su edad, con asimetría mamaria u otra malformación, congénita o adquirida.

En general, los pacientes que se plantean una intervención de estética soportan una gran carga psicosocial. Y en ocasiones, mayor al deterioro de la funcionalidad o visibilidad de su afección.

El presente estudio se suma a una creciente literatura científica que incide en el enorme valor de estos procedimientos quirúrgicos para los pacientes que se someten a ellos.

Ponte en contacto con nuestro centro de medicina estética en Asturias si necesitas más información sobre algún tipo de intervención. Nuestro equipo de profesionales estará encantado de atender y resolver cualquiera de tus dudas. Llámanos al 985 220 244.

Cirugía estética: ¿es adecuada para mí?

Cirugía estética: ¿es adecuada para mí?

Cirugía estética: ¿es adecuada para mí? 768 509 Prisma

Cuando no se está a gusto con algún aspecto de nuestro cuerpo muchas personas consideran la posibilidad de corregirlo o mejorarlo mediante cirugía estética.

La mayoría de las personas con buen estado de salud son aptas para una intervención de cirugía estética. Pese a todo, existen factores que pueden condicionar este tipo de procedimientos.

¿Es adecuada la cirugía estética para mi? ¿Qué puedo esperar de ella?

El primer paso para saber si una operación de cirugía estética puede sernos útil es acudir a un especialista que estudie nuestro caso concreto. Como explicamos en un post anterior, en la primera consulta con el cirujano el paciente explica qué aspecto le gustaría corregir, así como las expectativas que tiene respecto al resultado esperado.

En cirugía estética, las “expectativas reales” se consideran un criterio para que cirujano y paciente valoren de forma conjunta los resultados previsibles de cada intervención, por encima de factores económicos o deseos estéticos personales.

¿Soy un buen candidato para una cirugía estética?

Desde nuestra experiencia pueden considerarse dos categorías de pacientes. Aquellos con una imagen positiva de sí mismos pero que presentan una determinada característica física que desearían mejorar o cambiar. Después de la cirugía, este tipo de pacientes se sentirán satisfechos con el resultado y seguirán manteniendo una imagen positiva de sí mismos. En una segunda categoría se incluyen aquellos pacientes con un defecto físico o estético que ha ido empeorando la imagen que tienen de sí mismos. Tras la cirugía precisarán un tiempo de ajuste e irán reforzando su autoestima progresivamente.

¿Es la cirugía la solución definitiva a un problema estético?

La cirugía estética no tiene como objetivo corregir únicamente la apariencia física del paciente, sino mejorar también su calidad de vida. Debemos insistir en que para que la cirugía tenga el efecto deseado sobre la autoestima del paciente, las expectativas deben ser realistas.

Los casos de candidatos que plantean someterse a una intervención basándose en motivaciones erróneas y expectativas poco realistas son excepcionales, pero existen.
Es parte de la ética profesional asesorar y reconducir las demandas de los pacientes cuando estas obedecen a modas, tendencias pasajeras o distorsiones de su propia imagen que no se ajustan a la realidad.

Si quiere saber si la cirugía estética es adecuada para usted, acuda a un especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética. En Clínica Fernández contamos con un equipo de profesionales en cirugía estética en Asturias con una larga trayectoria. Solicite ya su cita en el 985 220 244.

Primer año después de un aumento de pecho

Primer año después de un aumento de pecho

Primer año después de un aumento de pecho 768 509 Prisma

El primer año después de un aumento de pecho, el cirujano planifica una serie de revisiones que generalmente se programan a lo largo del primer año tras la cirugía. Estas revisiones tienen por objeto comprobar que el proceso postoperatorio cursa con normalidad.

Aumento de pecho, un año después

Pasado un año tras la operación, el seguimiento es realizado por el mismo cirujano que llevó a cabo la intervención. Pueden ser necesarias más revisiones de las inicialmente previstas según la evolución y requerimientos del paciente.

En estas revisiones el cirujano evalúa diferentes aspectos relacionados con el implante (posición, cicatrización periprotésica…) y con los tejidos que lo recubren (tejido mamario, piel, calidad de la cicatriz…), así como aquellos síntomas que el paciente pueda referir durante el proceso post cirugía.

¿Cuánto dura la inflamación tras un aumento de pecho?

La hinchazón o inflamación es una respuesta natural del cuerpo a la cirugía. Los mayores cambios se experimentan a lo largo de las primeras 4 semanas, aunque este proceso varía según las características de la paciente. Posteriormente las modificaciones son menos evidentes para el paciente. Desde el punto de vista quirúrgico se considera que el resultado definitivo se alcanza entre 6 meses aun año. Puede ocurrir que el proceso inflamatorio disminuya o desaparezca antes en una mama que en otra.

Es habitual que a lo largo de varias semanas, mientras se completa el periodo de cicatrización y hasta que se resuelva la inflamación, las pacientes sufran alguna molestia de forma puntual como escozor o sensación de pinchazo. Esta circunstancia no requiere tratamiento específico y desaparece por sí sola.

Pueden darse alteraciones de la sensibilidad, tanto por exceso como por defecto, de alguna región de la mama o de la areola y pezón. Son transitorias pero pueden pasar varias semanas hasta que se recupere totalmente.

¿Cuándo se aprecia el resultado final?

Es necesario que pase un tiempo prudencial para que los músculos, la glándula mamaria y la piel se adapten tras la colocación de los implantes.

Durante los primeros tres meses, la mama irá adoptando la forma, naturalidad y movimiento definitivo.

No obstante, no se considera el resultado final de una cirugía mamaria hasta transcurrido el año, toda vez que la inflamación residual ha desaparecido y las cicatrices se han difuminado.

Primer año después de un aumento de pecho

Primer año después de un aumento de pecho

Fotos: Resultado de un aumento de pecho, antes y un año después de la cirugía.

La aceptación y adaptación a los cambios derivados de la operación de un aumento de mama suele ser rápida y gratificante para las pacientes. El cambio corporal que supone la cirugía de aumento de pecho repercute muy positivamente en la imagen que las pacientes tienen de sí mismas.

Una vez que el cirujano considera que ha finalizado el periodo inicial de revisiones, la paciente es dada de alta. Se recomienda hacer las revisiones mamográficas habituales para controlar su estado y consultar cuando se aprecien modificaciones respecto a estudios previos.

Si te estás planteando una intervención como esta, no dudes en ponerte en contacto con nuestro centro de Medicina Estética en Asturias. Contamos con los mejores profesionales para conseguir tus objetivos.

Miniabdominoplastia

Miniabdominoplastia ¿Para quién está indicada?

Miniabdominoplastia ¿Para quién está indicada? 768 509 Prisma

En ocasiones el ejercicio físico regular y una alimentación saludable no son suficientes para conseguir un vientre firme y plano. A menudo a nuestra consulta llegan pacientes que, pese a estar en buena forma y mantener un estilo de vida saludable, están descontentos con el aspecto de su abdomen.

La mayoría de estos casos presenta un exceso de piel y grasa que se localiza únicamente entre el ombligo y el pubis. En estos casos puede estar indicada una miniabdominoplastia.

¿Quién es el candidato ideal para una miniabdominoplastia?

Habitualmente las candidatas a una miniabdominoplastia son mujeres que tras el embarazo no consiguen recuperar la forma ni firmeza previa del abdomen, adoptando este un aspecto globuloso.

También está indicada en hombres que sufren una distensión de la piel y la musculatura del abdomen, como consecuencia de una pérdida de peso, así como cuando existe un descolgamiento cutáneo en esta zona debido al envejecimiento.

Qué es una miniabdominoplastia

Actualmente eliminar el exceso de piel en el abdomen sólo es posible mediante una intervención quirúrgica.

La miniabdominoplastia es una variación técnica dela cirugía de abdominoplastia. En la abdominoplastia se reseca toda la piel y grasa comprendida entre el ombligo y el pubis, fortaleciendo si es necesario los músculos de la pared abdominal. En una miniabdominoplastia se elimina únicamente una pequeña parte de tejido cutáneo en la zona superior del pubis. También permite corregir la flacidez de los músculos de la mitad inferior del abdomen.

Esta cirugía resulta menos compleja, se realiza en menos tiempo y la recuperación es más rápida para el paciente. Pero en ningún caso puede ser sustitutiva de una abdominoplastia.

 La indicación de un procedimiento u otro dependerá de la cantidad de piel sobrante, de la elasticidad cutánea y de la constitución del paciente.

En una miniabdominoplastia la longitud de la cicatriz varía en función de la cantidad de piel que deba extirparse, aunque suele ser más corta que en una abdominoplastia. Y a diferencia de esta, no es necesario recolocar el ombligo. Este permanece en su ubicación previa o en una posición ligeramente inferior.

Otros beneficios asociados a esta técnica son la corrección de la cicatriz de una cesárea no estética o la eliminación de las estrías localizadas en la parte inferior del abdomen.

La miniabdominoplastia es una intervención bien tolerada por los pacientes y que proporciona resultados definitivos, siempre y cuando se acompañe de una dieta equilibrada y ejercicio periódico. No esperes más y solicita una cita sin compromiso con nosotros. Contamos con un equipo de profesionales cualificados y preparados para resolver cualquier duda. Somos especialistas en medicina estética, cirugía plástica y ácido hialurónico en Asturias.  Ponte en contacto con nuestra clínica en el 985 220 244.

 

Cuándo plantearse una reducción de pecho

Cuándo plantearse una reducción de pecho

Cuándo plantearse una reducción de pecho 768 509 Prisma

Existen condicionantes sociales y culturales con relación a la proporción y el tamaño del pecho femenino por lo que no siempre es fácil determinar cuál es el tamaño de pecho ideal. Sin embargo, no deben obviarse los efectos físicos y psicológicos de un pecho excesivamente voluminoso.

Cuándo realizar una reducción de mamas

La hipertrofia mamaria es una alteración del tamaño de las mamas en la que éstas presentan un volumen demasiado grande con respecto a lo que se considera normal o saludable.

Mediante la cirugía de reducción mamaria es posible eliminar el exceso de grasa y piel de la mama, así como tejido glandular. El objetivo es lograr unos pechos más pequeños con una forma más adecuada y proporcionada al resto del cuerpo.

Una de cada 20 mujeres españolas que recurren a la Cirugía Estética, lo hacen para someterse a esta intervención quirúrgica. La mayoría de ellas deciden realizar esta cirugía por los problemas físicos y psicológicos que conlleva tener un volumen excesivo de pecho, más que por razones meramente estéticas.

¿En qué casos está indicada una reducción de pecho?

Las mejores candidatas a una reducción de pecho son aquellas en las que la hipertrofia mamaria tiene una repercusión psicológica o supone una limitación funcional que afecta a su actividad cotidiana.

Cuando causa problemas médicos

Alguna de las pacientes que llegan a nuestra consulta para una reducción de pecho lo hace por recomendación de su médico de Atención Primaria o por otros especialistas.

El dolor de cuello y espalda debido al peso de las mamas es una de las principales molestias físicas de la hipertrofia mamaria. A menudo estas dolencias se asocian a malos hábitos posturales adquiridos por el peso del pecho y la tendencia a disimularlo.

Otro problema que ocasionan unos pechos voluminosos es la aparición de eccemas en la parte inferior del pecho, debido al roce y la sudoración excesiva. La presión de los tirantes del sujetador puede provocar hendiduras en los hombros.

Los problemas respiratorios son otro trastorno posible, que con frecuencia se acentúan en pacientes que ya arrastran trastornos de este tipo.

Cuando causa una limitación física

El exceso de volumen de los senos dificulta la libertad de movimiento. Esto impide la práctica de determinados deportes o actividades físicas.

Cuando causa malestar psicológico

En el aspecto psicológico, las mujeres con hipertrofia mamaria a menudo se sienten incómodas por la atención no deseada que ocasiona el tamaño de sus mamas. Esto condiciona el uso de determinada ropa y su actitud en sociedad. Tener una talla de pecho muy grande puede afectara la autoestima de la mujer y a sus relaciones personales.

Por razones estéticas

Cuando existe una diferencia significativa de tamaño entre ambas mamas puede estar indicada una cirugía de reducción de pecho, que las haga más simétricas. Otras candidatas a esta intervención son mujeres que presentan un descenso acusado en la posición de las mamas debido a los embarazos, cambios importantes de peso o el propio envejecimiento.

Los beneficios físicos y psicológicos suponen una gran mejoría en la calidad de vida de las pacientes que optan por esta intervención, siendo una de las más solicitadas en cirugía mamaria. Si estás planteándote una reducción de pecho, solicita información en nuestro centro de cirugía estética en Asturias. Estamos a tu disposición para resolver cualquier duda acerca de este tipo de intervención. Solicita más información en el 985 220 244.

Pechos asimétricos ¿pueden operarse?

Pechos asimétricos ¿pueden corregirse?

Pechos asimétricos ¿pueden corregirse? 900 479 Prisma

De forma natural, una mama suele ser ligeramente mayor que la otra. Normalmente esta circunstancia pasa inadvertida y no supone ningún problema. Sin embargo, existen casos en los que las diferencias entre un pecho y otro se hacen más evidentes, lo que puede ser motivo de molestia física o psicológica. Por eso algunas mujeres se preguntan cómo abordar esta realidad de los pechos asimétricos ¿pueden corregirse? ¿merece la pena hacerlo? En Clínica Fernández os damos las respuestas a estas y otras preguntas desde un enfoque siempre profesional, porque queremos ser vuestra clínica estética en Asturias de referencia.

Cuándo se consideran pechos asimétricos

Se consideran pechos asimétricos cuando existe una diferencia significativa de tamaño, forma, posición o volumen entre ambos.

Lo más habitual es que una de las mamas presente un desarrollo normal, tanto en forma como en volumen, y la otra sea demasiado grande o demasiado pequeña.

A menudo este tipo de alteraciones constituyen un problema estético y psicológico, que puede llegar a condicionar la vida de una mujer. Sin embargo, la asimetría mamaria puede corregirse mediante una intervención quirúrgica llevada a cabo por un especialista en cirugía plástica. En Asturias Clínica Fernández cuenta con profesionales de gran experiencia en este tipo de intervenciones. Esto evita la necesidad de desplazarse a otras Comunidades Autónomas para corregir este tipo de situaciones.

Causas de la asimetría mamaria ¿Por qué un pecho es más grande que el otro?

La asimetría mamaria puede deberse a múltiples factores. Suele deberse a cuestiones genéticas, pero existen otros motivos como cambios hormonales, el embarazo o incluso, el envejecimiento.

Existen asimetrías en mujeres que han sufrido la extirpación de tejido mamario o se han sometido a una reconstrucción mamaria, como consecuencia de un cáncer de pecho.

En ocasiones la asimetría mamaria va asociada a una deformidad en la columna vertebral (la escoliosis), malformación en el hemitórax o subdesarrollo del músculo pectoral (síndrome de Poland).

Generalmente, las pacientes que acuden a consulta refieren una diferencia manifiesta en el tamaño y volumen entre ambas mamas, sin otro tipo de sintomatología.

pechos asimétricos ¿pueden corregirse?

Cirugía para corregir los pechos asimétricos. Si tengo este problema ¿A qué edad puedo operarme los pechos?

La cirugía para corregir la asimetría mamaria busca mejorar la armonía entre ambos pechos.

Es recomendable esperar a que los senos hayan completado su desarrollo antes de someterse a una intervención de estas características.

La asimetría mamaria puede requerir la intervención quirúrgica de una o de las dos mamas, con diferentes procedimientos. Puede estar indicada una cirugía de aumento, reducción o elevación mamaria, según las necesidades de cada pecho. En ocasiones es necesaria una combinación de tratamientos para mejorar la asimetría.

Una valoración precisa por parte del cirujano plástico y una adecuada comunicación con la paciente permitirán determinar qué técnica es la más conveniente.

Los mejores resultados a largo plazo en el tratamiento y operación de pechos asimétricos corresponden a  aquellos casos en los que se han empleado técnicas similares para ambas mamas.

En cualquier caso recomendamos siempre, ponerse en contacto con la clínica, para valorar todas las opciones, como paso previo a cualquier intervención. Si buscas los mejores profesionales y una clínica de cirugía plástica en Asturias del máximo nivel para una cirugía mamaria responsable y efectiva, éste es tu sitio.

 

Dudas frecuentes después de una ginecomastia

Dudas frecuentes después de una ginecomastia

Dudas frecuentes después de una ginecomastia 768 512 Prisma

La ginecomastia o desarrollo anormal de la glándula mamaria es un problema frecuente que afecta a muchos hombres y un motivo cada vez más habitual de consulta en cirugía estética.

La mayoría de los pacientes presentan un exceso de volumen en la zona pectoral que no logran eliminar con dieta ni ejercicio. A menudo, esta condición les causa malestar a la hora de mostrar el torso o llevar determinadas prendas de vestir.

Otros, aun teniendo un músculo pectoral desarrollado con el ejercicio habitual, desean aumentar la definición del torso.

En ambos casos, con la cirugía de corrección de la ginecomastia se consigue un contorno torácico de aspecto masculino y apariencia totalmente natural.

Ginecomastia: preguntas frecuentes tras la operación

En este post respondemos a cuestiones referidas al pre y postoperatorio que suelen plantearse los candidatos a esta cirugía.

¿Es necesario hacer una mamografía para el diagnóstico de ginecomastia?

La exploración física por parte del cirujano suele ser suficiente para determinar si se sufre esta patología. En caso de duda una ecografía permite identificar la proporción de grasa y glándula mamaria existente y establecer el tratamiento a seguir.

¿A partir de que edad se puede considerar esta intervención?

La ginecomastia puede presentarse ocasionalmente en niños alrededor de los 14 y 15 años, debido a un desequilibrio hormonal propio de la edad. Es lo que se conoce como ginecomastia puberal o adolescente. Esta circunstancia disminuye o desaparece en la edad adulta al completarse el desarrollo corporal, por lo que conviene esperar a la mayoría de edad para establecer la indicación de esta cirugía.

¿Debo perder peso antes de someterme a la cirugía?

En pacientes con sobrepeso se recomienda perder peso para saber exactamente el grado de ginecomastia.

¿Podré ducharme los primeros días tras la intervención?

Durante los ocho primeros días llevará de forma continuada una prenda adaptable que comprime la zona tratada. Pasados esos ocho días,y una vez retirados los puntos, podrá quitarse la prenda para la ducha.

¿Y tomar el sol o rayos UVA?

Por norma general se debe evitar la exposición de las cicatrices al sol durante seis a ocho meses tras la cirugía para evitar la pigmentación de las mismas.

¿Se puede realizar algún tipo de actividad física tras la cirugía?

Tras una ginecomastia, los pacientes pueden realizar una actividad física leve al cabo de 24 horas y esfuerzos moderados al cabo de una semana. Caminar, incluso realizar algún deporte suave como bicicleta estática, puede ser una buena opción los primeros días. No conviene hacer ejercicios o actividades con el músculo pectoral hasta después de tres o cuatro semanas.

¿Cuánto tiempo tardan en ser visibles los resultados?

Los resultados ya se pueden apreciar en el momento en el que se retira el vendaje, pero son necesarios de seis a ocho meses para valorarlos de forma definitiva.

¿Pueden las mamas volver a desarrollarse?

 Los resultados de esta cirugía son permanentes. No obstante, se debe tener en cuenta que el uso de ciertos medicamentos podría ocasionar una recurrencia leve.

Si necesitas más información acerca de esta operación, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo especializado en cirugía estética en Asturias. Estaremos encantados de poder ayudarte.

postoperatorio en cirugía plásticap en Asturias

Postoperatorio en cirugía plástica. Dudas de los cuidadores

Postoperatorio en cirugía plástica. Dudas de los cuidadores 400 268 Prisma

El postoperatorio en cirugía plástica. Cuidados y dudas frecuentes

La atención postoperatoria a quienes se han sometido a cirugía plástica forma parte de un proceso que el profesional de la medicina estética debe contemplar. Generalmente son los familiares o personas más próximas a los pacientes quienes asumen la responsabilidad de esta atención. Y a veces surgen dudas. Por eso hoy vamos a tratar del postoperatorio en cirugía plástica. Cuidados y dudas frecuentes que asaltan a los cuidadores durante este proceso, desde el punto de vista de una prestigiosa clínica de cirugía plástica en Asturias.

La asistencia personal de los cuidadores contribuye a hacer de la recuperación un proceso más fácil. Desde las primeras horas a partir de recibir el alta los cuidados y atenciones de estas personas cumplen un papel muy importante. Por eso corresponde al cirujano explicar a los cuidadores todas cuestiones relativas al postoperatorio en cirugía plástica.

Estas son algunas de las dudas más frecuentes:

Después de la intervención ¿Cuanto tiempo se tarda en poder ver al paciente?

Siempre debe facilitarse un teléfono de contacto por el acompañante o cuidador para poder ser localizado una vez finalizado el tratamiento o intervención, si no se encuentra en la sala de espera.

Una vez localizado, el cirujano informará sobre el resultado de la operación y el proceso posterior. Los acompañantes no podrán acceder a la sala de recuperación. Por eso será el personal de enfermería quien informará del alta una vez le sea dada al paciente.

Si, por la clase de cirugía resulta indicado un postoperatorio con ingreso hospitalario, al menos un médico integrante del equipo quirúrgico estará a disposición del paciente hasta el momento para valoración de su estado y evolución. Y será acompañado por una enfermera. Una vez le sea dada el alta, se informará al paciente y su cuidador, en su caso, de la cita para la primera revisión. O bien para la retirada de puntos, si es preciso. Y se informará detalladamente sobre la prescripción de medicamentos necesarios para los días siguientes.

¿Cuánto puede durar el ingreso?

Las intervenciones de cirugía plástica realizadas en la Clínica Fernández pueden tener carácter ambulatorio o con ingreso, dada su condición de centro hospitalario habilitado al efecto.

Gran parte de las intervenciones de medicina estética se catalogan como cirugía mayor ambulatoria. Esto implica la necesaria permanencia en la clínica durante un período que puede ser de unas pocas. Y el alta dentro del mismo día. Cuando resulta indicado el ingreso, en Clínica Fernández, como uno de los centros decanos de la cirugía plástica en Asturias , disponemos de habitaciones dotadas con todos los medios y personal para hacer efectivo ese ingreso con la máxima comodidad y calidad asistencial. No obstante los ingresos son generalmente breves, y no suelen superar las 24 horas de duración en la mayor parte de los casos.

El alta se produce una vez que se comprueba por el equipo médico que se ha producido una evolución favorable tras la intervención. Y siempre que no existan motivos clínicos que justifiquen prorrogar el ingreso. Su duración dependerá de la clase cirugía practicada. Se valorará siempre el posible riesgo postoperatorio así como el tipo de anestesia recibida, a juicio del cirujano, para conceder el alta, atendiendo en todo caso a criterios de seguridad.

¿Qué sentirá el paciente después del alta?

Una vez de alta, el paciente puede sentir alguna molestia o un ligero estado de somnolencia. Pero se encontrará plenamente consciente y sin ver mermada su capacidad de orientación. Podrá caminar, aunque se aconseja hacerlo acompañado, y beber líquidos sin problema. Si la cirugía plástica ha requerido anestesia general o la práctica de sedación, no está permitido que conduzca. Aquí es donde el cuidador comienza desempeñar su papel. Pues aunque el paciente se encuentre aparentemente bien, sus reflejos pueden verse aún afectados, y no es seguro que conduzca o realice actividades que entrañen un riesgo, aunque sea mínimo e impliquen cierta coordinación.

¿Cuánto tiempo precisará atención por parte del cuidador?

Se recomienda que el cuidador esté presente o, al menos, pendiente del paciente de manera permanente, durante las primeras 48 horas después de recibir el alta. Dependiendo de los caso y el tipo de operación, puede necesitarse su concurso en las comidas o para ayudar en tareas de aseo personal. También puede ser preciso cierto nivel de vigilancia y atención por las noches o acompañar a la clínica al paciente para su seguimiento por el equipo médico.

¿Quién debe darle la medicación o practicarle las curas?

Normalmente se prescriben analgésicos y atiinglamatorios en los días posteriores a la intervención, con una posología detallada. Se trata de mitigar posibles dolores o molestias en los primeros días particularmente. Unas molestias que, debidamente mitigadas, resultan perfetamente tolerables según refieren la casi totalidad de pacientes durante el postoperatorio.

Se aconseja beber agua con mucha más frecuencia de la habitual a fin de reponer líquidos cuanto antes.

En cuanto a las curas estas se llevarán a cabo en todo momento por el equipo médico y las enfermeras, en las visitas de seguimiento y evaluación.

¿A quién debo acudir ante cualquier anomalía?

Dado que el postoperatorio habrá sido convenientemente explicado por el cirujano y su equipo, en caso de no cumplirse las pautas previstas o aparecer síntomas no esperados, es conveniente acudir siempre a la clínica.

¿Qué tipo de cirugía necesito?

¿Qué tipo de cirugía necesito? Mastopexia, implantes o ambas cirugías

¿Qué tipo de cirugía necesito? Mastopexia, implantes o ambas cirugías 768 512 Prisma

El pecho evoluciona y experimenta cambios a lo largo de la vida de la mujer. El embarazo, la lactancia, el envejecimiento y las variaciones de peso son algunas de las causas de modificaciones en el tamaño o forma de la mama.

Debido a estos factores el pecho suele presentar un aspecto “vacío”. En algunos casos, la pérdida de elasticidad cutánea provoca además un descenso en la posición de las areolas. La cirugía mamaria contempla diferentes tipos de intervención, según las necesidades de cada paciente. Pero, ¿cómo saber qué cirugía es la más adecuada?

Qué tipo de cirugía necesito

Existen varios aspectos que deben considerarse a la hora de decidirse por un procedimiento u otro.

La posición del pezón y la areola

La flacidez del tejido o la pérdida de volumen pueden hacer que la areola y el pezón desciendan. En cirugía estética se considera que una mujer presenta mamas caídas o ptosis mamaria cuando la areola se encuentra a la altura del pliegue de la mama (surco submamario) o por debajo de este. Mediante una mastopexia es posible elevar la posición de la areola, reposicionar el tejido mamario y eliminar el exceso de piel. Esta cirugía también permite reducir el tamaño de las areolas cuando este es mayor del deseado.

El volumen de la mama

En algunas mujeres la posición de la areola es correcta desde el punto de vista estético. Sin embargo, el polo superior de la mama se encuentra vacío de contenido glandular, concentrándose este en la parte inferior del pecho.

Cuál es la indicada para mi

  • Aumento mamario sin elevación (mamoplastia de aumento): en algunos casos un implante mamario puede dar a la mama un aspecto no solo más lleno sino también más elevado.
  • Elevación sin aumento mamario (mastopexia): existen pacientes que están satisfechas con el volumen de su pecho, pero no así con la forma o posición de la mama. Mediante una mastopexia se corrige el aspecto vacío y descendido de la misma recolocando la areola y el tejido mamario a modo de “autoprótesis”
  • Aumento mamario con elevación (mastopexia con prótesis): cuando además de elevar el tejido, la paciente desea aumentar el volumen de la mama.

La indicación de una mastopexia así como la técnica más adecuada, es una decisión que se toma de forma conjunta según la experiencia del cirujano y el deseo de la paciente. El objetivo final es lograr un resultado estético, proporcionado y armónico. Solicita tu cita sin compromiso en nuestra clínica de medicina estética en Asturias. Estamos en Calle Bimenes, 18, Montecerrao- Oviedo.

El origen de los guantes y mascarillas médicas

El origen de los guantes y mascarillas médicas 768 512 admin

La crisis sanitaria por el coronavirus ha puesto en valor gestos como el lavado de manos y el uso de guantes y mascarillas médicas para prevenir contagios. A día de hoy, todos salimos a la calle con mascarilla, por eso en este post queremos contarte cuál es el origen de los guantes y mascarillas médicas.

Mascarillas y guantes quirúrgicos, ¿de dónde vienen?

Hoy en día la importancia de estas rutinas diarias en la atención sanitaria es indiscutible. Sin embargo, hay que remontarse a tiempos remotos para conocer su historia y evolución.

En la Edad Media se creía que el baño favorecía la llegada de enfermedades porque ablandaba la piel y abría los poros a todo tipo de males. La peste bubónica o Peste Negra fue descrita como la epidemia más letal de la historia, que se extendió en Europa entre el siglo XIV y principios del siglo XVIII. En aquel tiempo se pensaba que la peste se contagiaba por vía aérea y que penetraba en el cuerpo por los poros de la piel. Por esta razón los médicos diseñaron una aparatosa indumentaria para atender a los pacientes. La vestimenta incluía una máscara diseñada con forma de pico de ave para impedir acercarse al aliento del infectado, y a su vez mitigar el olor con plantas aromáticas en la zona del pico.

En el Museo Alemán de Historia Médica de Ingolstadt se exhibe una auténtica máscara de médico de la peste del siglo XVI que se ha conservado a lo largo de los años.

De la antisepsis a la asepsia

Durante las primeras décadas del siglo XIX las tasas de mortalidad en los hospitales se disparaban debido a las pésimas condiciones en que se realizaban las operaciones. No fue hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando las técnicas asépticas y el uso de indumentaria quirúrgica especial adquirieron relevancia. Con ello se consiguió eliminar la presencia de contaminantes causantes de las infecciones durante los procedimientos quirúrgicos.

El médico húngaro Ignaz Semmelweis, conocido como “el salvador de las madres”, descubrió en 1840 cómo el hecho de que los médicos se lavasen las manos en el hospital evitaba la muerte de mujeres parturientas al dar a luz. No contó con el respaldo de la comunidad científica, pero sentó las bases de la antisepsia sanitaria.

Sería el cirujano inglés Joseph Lister quien, con la ayuda de las pioneras revelaciones del químico y bacteriólogo francés Louis Pasteur, transformó la práctica médica.


Lister llegó a la conclusión de que la mayor parte de las infecciones contraídas en las heridas eran de origen bacteriano. Introdujo el concepto de asepsia en la práctica quirúrgica, utilizando las nebulizaciones con fenol para desinfectar el aire, el lavado de manos y la desinfección de la zona quirúrgica.

Además, Lister diseñó varios instrumentos quirúrgicos, realizó una mastectomía a su propia hermana -con cáncer de mama-, y llego a tratar a la reina Victoria de un absceso en la exila.

Guantes de goma, una historia de amor

El uso de guantes quirúrgicos se atribuye en 1890 a William Stewart Halsted, un médico estadounidense considerado como uno de los principales precursores de la cirugía moderna. Su ayudante de quirófano, Caroline Hampton, quedó incapacitada debido a una dermatitis provocada por los antisépticos que utilizaba. Halsted pidió a una conocida empresa fabricante de neumáticos que diseñara unos guantes de goma lo bastante finos como para permitir a la enfermera trabajar en quirófano. Poco después ambos sanitarios se casaban. A finales del siglo XIX el uso de los guantes quirúrgicos ya era obligatorio para médicos, cirujanos y enfermeras. En 1958 aparecieron los guantes de látex.

Por su parte, el cirujano rumano Mikulicz introdujo en 1897 las mascarillas de gasa tras demostrar la teoría de la infección por gotas. Fueron obligatorias en 1926 para evitar que los cirujanos contagiaran a los pacientes al toser o estornudar. A partir de 1950 las normas de seguridad en quirófano han sido más estrictas; en los años 80 comenzó a usarse la ropa desechable.

Estas y otras muchas aportaciones a lo largo de la historia han sido claves para configurar las actuales medidas y protocolos de seguridad en la prevención de infecciones en el ámbito sanitario y desde nuestro centro de medicina estética en Asturias ¡queremos que los conozcas!

Preferencias de Privacidad

Al visitar nuestro sitio web, este recoge información, a través de cookies, para mejorar y analizar la experiencia del usuario. Aquí puedes desactivarlas si así lo prefieres.

Desactivar Google Analytics
Desactivar Google Fonts
Desactivar Google Maps
Desactivar vídeos incrustados
Política de privacidad
Nuestra web utiliza cookies de terceros para mejorar su experiencia. Puede definir sus preferencias o aceptar su uso.